CÓMO FUERON LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DEL 2012 EN MÉXICO

 

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En el PRI sigue habiendo gente pensante y bien intencionada, siempre la ha habido, antes y ahora, aunque es difícil creer que no se dan cuenta de lo que realmente pasa. Pero ellos nunca, ni antes ni ahora han tenido participación en la toma de decisiones trascendentes; sobre todo en aquellas que responden a los verdaderos intereses del PRI y su grupo en turno, que por lo general siguen siendo, y ahora más; intereses aviesos ligados a los intereses de la oligarquía que desde hace muchos años ha detentado el poder en México, teniendo a la clase política, como el instrumento servil que la favorece, en su mayoría de motu proprio, o comprada mediante migajas.

Es lastimoso ver cómo los sindicatos patronales así cómo los colegios de profesionales y ya no se diga los sindicatos explotadores del trabajador; se han convertido en lacayos del poder, por ignorancia, falta de principios y por una codicia desmedida. Desgraciadamente la cultura de la corrupción del sistema político mexicano (SPM), antidemocrático, establecido por el PRI, contaminó a la sociedad mexicana comprando sus “liderazgos”.

El PRI llegó al clímax de su degradación; durante el fraude electoral de 1988 en México[1]; Carlos Salinas de Gortari (CSG) fue impuesto al pueblo de México, de acuerdo con el PAN y con el silencio cómplice de las cámaras patronales y los colegios de profesionales que deberían orientar a la sociedad, y no traicionarla con su omisión. Con este régimen regresó el asesinato político, se fortaleció la delincuencia organizada, Carlos Salinas de Gortari (CSG) pretendió reelegirse, y cuando no pudo, concibió la posibilidad de otro Maximato, lo que tampoco se le hizo, cuando menos con el Presidente Zedillo.

Como resultado de más de 80 años de los gobiernos antidemocráticos del PRI y sus antecesores, ridículamente relevados y reforzado por los últimos de “oposición”; tenemos un país con una enorme desigualdad social; con una migración de mexicanos que cada año arriesgan la vida para buscar mejores condiciones y esperanza para sus hijos; un país penetrado por la delincuencia organizada y el narcotráfico, con millones de jóvenes desamparados que son presa fácil del crimen organizado; una educación en manos de sindicatos y una mafia, que lucran con la actividad, teniendo como resultado un ínfimo nivel para los educandos, lo cual de hecho, es una bomba de tiempo; trabajadores con salario mínimo de miseria, porque el sistema los usa para atraer la inversión extranjera; millones de personas en la pobreza extrema; una corrupción generalizada protegida por la cultura de la impunidad como característica principal de la justicia en la sociedad. Y un centralismo recrudecido, que con el relevo de los gobiernos del PAN en el 2000 y 2006, que no hizo sino continuar el estado de cosas recibido y paradójicamente agravarlo.

Presuntamente el grupo de CSG fue; el cerebro y la fuente del financiamiento económico, (no como dádiva); de recursos humanos (los mismos líderes y dirigentes impuestos por él) y de la planeación estratégica especializada para coordinar la tarea que llevaría a la presidencia de México otra vez al PRI, en las elecciones del 2012. Actuando para esto, en forma conjunta con los otros monopolios; entre ellos los de la radio y la Televisión, con una estrategia muy bien montada que iniciaron (ilegalmente) con más de 6 años de anticipación, con acciones inéditas como; conseguirle esposa al candidato hasta utilizar el partido de Elba Esther Gordillo, a ella misma y al SNTE, sin faltar el montaje de un cuarto candidato. Todo ello sin la menor controversia por parte del IFE, Instituto Federal Electoral y posteriormente del TEPJF a quienes se les compró desde las administraciones de Vicente Fox y FCH pagándoles espléndidamente (a manera de cohecho “legal”) por un trabajo y vigilancia que deberían hacer continuamente (de tiempo completo) y que en este caso, o no hicieron, o se “hicieron de la vista gorda”; una prueba más y en cogruencia del porque se les pagaba precisamente con “manga ancha”. Presuntamente el móvil de CSG era tener él, “la puerta abierta” para un posible Maximato en el presente y por qué no; una posible reelección en el futuro.

El PAN había sido un partido mayoritariamente de gente con buenas intenciones, cuando no habían saboreado las mieles del poder, pero a medida que fue ganando y ascendiendo con posiciones electorales cada vez más altas; se fue viciando, llenando de pillos, reforzando a los que ya tenía y curiosamente fue adoptando todos los vicios del PRI, que decía combatir, incluso el recurrir al fraude electoral, que en cierta forma así fue la elección presidencial de Felipe Calderón Hinojosa (FCH), al utilizar él y su coordinadora de campaña Josefina Vázquez Mota; entre muchas otras malas artes, (el fin justifica los medios), a los servicios de la maestra EEG, habiendo recibido por su “trabajo”, esta señora, un botín con cargo al erario que resulta inverosímil, incluyendo, de pilón, su propio “partido político”.

El ataque de FCH a la delincuencia organizada haciendo uso inmediato y precipitado del ejercito, sin una estrategia integral, fue como combatir “la maleza con un machete, acabando con las espinas superficiales sin atacar la raíz” en donde se encuentran las cabezas; los políticos, los empresarios, los bancos, las redes financieras de lavado de dinero, las redes de logística, etc. Sin querer o poder darse cuenta que si no les afectaba las finanzas estas les darían, como de hecho así fue, para pagar con creces a miles de jovencitos en el abandono y la desesperanza, (que gracias al SPM los hay por millones en toda la república) a los cuales utilizaron como carne de cañón, masacrándolos.

Con relación al tema de la delincuencia organizada; a la cual pertenece, en los hechos, la mayor parte de la clase política, no es difícil suponer que desde un principio, el mismo grupo de funcionarios públicos de alto nivel de los gobiernos priistas que ya han tenido experiencia en el contacto y negociación con las redes criminales; hayan servido ahora para estimular, a propósito, el recrudecimiento de la violencia en México mediante la lucha entre los carteles de la droga, como táctica dentro de una estrategia para crear y establecer una “sicosis terrorista” en la sociedad, que; en el animo desinformado y sobrecogido de la misma sociedad, supondría el regreso del PRI, como “la salvación” y superación de la era de terror “porque ellos si saben de esas cosas”.

El resultado de la situación negativa del país dejada por los gobiernos del PRI, recibida y continuada por el PAN, con graves deficiencias e injusticias; no solo no fue superada por quienes ofrecieron el cambio, sino que las cosas para la mayoría de los mexicanos han empeorado. La pobreza en México (feb/2012) aumentó a 52 millones.[2] Las crisis financieras sexenales que favorecían a los especuladores políticos del PRI y miembros de la oligarquía, no se han habían vuelto a repetir; porque los gobiernos del PAN, respetaron la autonomía del Banco de México establecida por Zedillo. Y porque el país sigue siendo, a pesar de la violencia, un paraíso para la inversión extranjera por los sueldos de hambre que gana el trabajador mexicano; gracias a los sindicatos obreros y patronales y al “sistema político mexicano” SPM creado por el PRI y adoptado por el PAN; no solo tolerado, sino practicado también por los otros “partidos políticos”. Sin embargo parece ser que estas crisis especulativas que favorecen a la elite de la clase política del PRI son parte integral del SPM para la captación de grandes cantidades de dinero mal habido y como veremos más adelante; han regresado.

El PRD, como he apuntado nació después del fraude del 88 y gracias al Ingeniero Heberto Castillo, verdadero líder de la izquierda que desde la reforma electoral del 77 había venido juntando a los diversos grupos auténticos de Izquierda existentes en la república, a lo que se acogieron también los de la corriente democrática salida del PRI, todos ellos integraron el PRD. Este partido ha sufrido la persecución del sistema político y la división de algunos grupos internos con intereses no precisamente partidistas ni ideológicos. Y aunque el gobierno de sus candidatos recientemente ha sido cuestionado en algunos estados y lo fue también en los gobiernos de Rosario Robles y de AMLO en el GDF; los logros más notables de este partido ya en el poder, han sido en el gobierno de la ciudad de México; lo que se reflejó en las preferencias electorales para la jefatura de gobierno del DF. El grupo de AMLO con el Movimiento de Regeneración Nacional MORENA, ya convertido en partido político se encuentra virtualmente separado y distanciado del PRD. La unión de la verdadera izquierda en México sería un contrapeso saludable a la acción perniciosa de la derecha del PRI y del PAN, que ha gobernado en los últimos 75 años.

El resultado de las elecciones presidenciales del 2012 en México, estuvo plagado de irregularidades; faltando al cumplimiento cabal de las disposiciones legales constitucionales de los artículos: 36-III, 41, 81, 99 y 133, en perjuicio del Estado mexicano y del pueblo de México, afectando su derecho inalienable y soberano consagrado en el articulo 39 constitucional. En casos como éste, siempre los hechos son más importantes que las pruebas, ya que éstas no siempre pueden fácilmente concretarse a posteriori. Y, es de suponer que con tanto tiempo que ilegalmente tuvieron para preparar al candidato del PRI y su campaña electoral, con el objeto de ser realizada como al final la llevaron a cabo; debemos suponer que el equipo que lo hizo no fue gente improvisada ni estúpida y cuidarían hasta el mínimo detalle para no dejar evidencias comprometedoras con validez jurídica, que los pudieran incriminar.

Las instituciones electorales nacionales, que se supone son las encargadas de garantizar que el pueblo ejerza libremente la democracia y de ser la salvaguarda de esta; deberían haber estado atentas y al tanto, no solo de las elecciones sino de todo su entorno previo y sus antecedentes, dentro del proceso electoral completo, desde precandidaturas y pre campañas en tiempo, o previendo que alguien se adelantara como lo hicieron, y seguramente lo conocían pero no lo reflejaron en su actuación al omitirlo, faltando a su responsabilidad. En esta forma, el Instituto Federal Electoral (IFE), que se supone es el arbitro encargado de realizar las elecciones en condiciones de certeza, legalidad equidad, independencia, imparcialidad y objetividad, y de vigilar escrupulosamente el entorno previo en donde estas se realizarían; así como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), encargado de calificar la elección, tomando en cuenta todas las controversias presentadas y aquellas faltas que se persiguen de oficio, para así “declarar o no” al Presidente Electo, previa la debida atención de las irregularidades graves, denunciadas o perseguidas de oficio por la autoridad y de las denuncias que los partidos tuvieron a bien presentar en tiempo y forma; ambas instituciones desconocieron y por lo tanto no castigaron en su actuación a esas acciones perniciosas previas a los tiempos electorales (a todas luces ilegales) que preparadas con tanto tiempo; debieron haber sido consideradas por ellos, ya que afectaron determinantemente la equidad y tuvieron efectos definitorios en la elección; faltando así a una responsabilidad crucial, lo que jurídicamente constituye una falta grave que debió ser castigada.

El IFE y el TEPJF trabajan, en teoría, todo el año de la elección y todos los años previos, cobrando, los responsables, altos emolumentos por esto, determinados y otorgados desde el gobierno de Vicente Fox, quien los estableció interesadamente. Esto fue, como hemos visto, a manera de un cohecho simulado (pactado legalmente) con estos son organismos, que en sus cúpulas (consejeros y magistrados) son susceptibles de ser influenciados para favorecer a los intereses del sistema político y, hasta cierto punto controlar, e incluso recibir “consigna” para su actuación. En teoría son instituciones independientes del ejecutivo, así iniciaron, pero ahora en la realidad practica son parte del poder político, ejercido al más alto nivel, y son los partidos en el Congreso y el ejecutivo quienes deciden sus cuantiosos emolumentos, prestaciones y privilegios (como quedó en evidencia en las elecciones del 2006); para que dado el caso se ajusten a “derecho” en forma escrupulosa sin ejercer, como debieran hacerlo; su propio juicio y el análisis crítico y libre, en cada uno de los hechos, e incluso aplicar el criterio jurídico de los principios generales del derecho si fuese necesario y ejercer su voluntad ética indeclinable en busca de la verdad y de hacer justicia. Sin embargo pareciera ser que tuvieron la consigna de que en “algunos casos” fueran en extremo, rigurosos en materia procesal, para no aceptar como prueba nada que no fuera tipificada escrupulosamente como tal, desde el punto de vista estrictamente jurídico, excluyendo cualquier otro recurso y, en dado caso, poder desechar por “inválidas” las denuncias o impugnaciones, por más respaldadas que éstas hayan estado por los hechos fehacientes, evidentes e incontrovertibles y por declaraciones de testigos presenciales. Y de esta manera, sólo concretarse a “cubrir el expediente”, esto ultimo, bien podría haberlo hecho una computadora, a un costo infinitamente menor. Paradójicamente estas instituciones fueron concebidas para actuar con dignidad y ética profesional, pensando siempre en el interés del Estado, de la nación. Sin embargo a partir del año 2000 no ha sucedido así. Y esto resulta paradójico porque fueron el IFE y el TEPJF que actuando como organismos responsables honorables e independientes llevaron al poder a los gobiernos de la oposición, respetando la decisión democrática del pueblo de México. Sin embargo y paradójicamente, la misma oposición hecha gobierno, actuando en función de intereses mezquinos, desvirtuaron y prostituyeron a estas instituciones de la democracia en México.

Las principales irregularidades en las elecciones, además de las arriba apuntadas, las podemos englobar en cuando menos 7 hechos conocidos por la opinión publica:

PRIMERO:

Candidato prefabricado, presentando un producto, adornado con esmero, no necesariamente verdadero ni de calidad, pero que respondiera a una mercadotecnia electoral efectiva.

Desde 6 años antes de la elección del 2012, a raíz del fracaso estrepitoso del candidato del PRI a la presidencia de la república en las elecciones del 2006; el grupo de ese partido, del que ya hemos hablado, decidió conjuntar intereses y recursos para que con tiempo más que suficiente, se iniciaran la formación, preparación y proyección de un candidato a la Presidencia de la República, diseñado no para lo que el país necesitaba, sino única y exclusivamente para ganar las elecciones, por los medios que fueran necesarios sin importar cuales fueran estos y menos su validez ética. Las evidencias señalan que el candidato que eligieron desde entonces, fue a Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México, al que presentarían, ayudados por los medios y mediante “publicidad integrada”; como alguien inteligente, carismático, honesto y con dotes de estadista; para proyectarlo a la presidencia de la República en las elecciones del 2012, y ganarlas a como diera lugar, sin importar el costo.

Presuntamente, el grupo “fabricante” estuvo integrado por políticos del PRI cercanos a Carlos Salinas de Gortari primordialmente, y apoyados por los dueños de los principales medios de comunicación; televisión, radio y prensa escrita; encabezados por Televisa, TV Azteca y gentes con grandes intereses económicos y políticos en México, usufructuarios perennes del sistema político mexicano. A este respecto el periódico británico “The Guardian” publicó evidencias que demostraban la existencia de contratos, entre gente de Televisa con el gobierno del Estado de México, con ese propósito. Si bien hay que reconocer que el mismo medio de prensa extranjero hubo de disculparse porque la evidencia, presentada aunque cierta, no era legal. En esta forma el grupo proyectó la imagen de un gran candidato, engañando en primer lugar a su mismo partido, para que sin mayores problemas fuera postulado como su candidato a la Presidencia de la República.

SEGUNDO:

Promoción y publicidad por medio de encuestas amañadas

Bajo el supuesto de que las encuestas reflejan, el sentir popular y el punto de vista de la opinión publica, con cierto margen mínimo de error, (concepto ya puesto en entredicho a nivel mundial, sobre todo en donde existen regímenes políticos corruptos); el objetivo fue la manipulación de las encuestas, presuntamente acordando con las principales encuestadoras la utilización de metodologías “AD HOC”, para engañar haciendo creer que su producto, (el candidato a la presidencia) era el mejor y por mucho, “dicho esto no por ellos o por su partido, sino precisamente por la “opinión publica” expresada en las encuestas”. Esta información amañada también podría desanimar a muchos votantes para acudir a las urnas, pensando que supuestamente era ya una elección decidida, como lo aseguró “inequívoca”, servil y apresuradamente Vicente Fox, en busca tal vez de “su salvoconducto”. De hecho, 19 millones de votantes no asistieron a votar, y si bien es cierto que una elección en donde asista el 100% del electorado no existe, muchos votantes (millones tal vez) si pudieron haberlo hecho en condiciones de equidad y veracidad en la información de las encuestas.

Para tener “credibilidad en el engaño” con las encuestas para la presidencia, utilizaron la campaña para la elección del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, (JGDF),; haciendo participar a las mismas empresas coludidas para encuestar aquí las tendencias verdaderas y reflejarlas como tales; porque era evidente la enorme ventaja que ya tenia, en forma irreversible el candidato del PRD y además aquí no les interesaba engañar porque su objetivo era uno solo: la Presidencia de la República. La intención era; con la verdad en las encuestas para el JGDF; hacer creer que la de Presidente de la República estaba hecha bajo la misma metodología y por lo tanto en esta forma se podría consumar el engaño. Se dio el caso extremo de la encuestadora Gea-Isa, que realizó una encuesta diaria durante los tres meses de campaña, en donde aún habiéndose ya puesto en evidencia las verdaderas características y errores del Candidato Peña Nieto, con los eventos de la feria del libro en Guadalajara; su visita a la IBERO y el surgimiento del movimiento estudiantil en su contra #YoSoy132, entre otros muchos sumamente negativos para él, poniéndose en evidencia su falta de calidad por los medios masivos y las redes sociales; sin embargo el candidato Peña Nieto, a quien ya gran parte de la opinión publica repudiaba; ¡asómbrese usted! Según Ciro Gómez Leyva seguía subiendo admirablemente en las encuestas Gea-Isa, con un amplio margen en contra de sus contrincantes, lo que prueba que estas eran evidentemente un fraude, un engaño, como lo comprobaron los resultados finales de la elección para presidente; aun habiendo sufrido ya el daño por la acción negativa de las mismas encuestas.

TERCERO:

Gastos excesivos de campaña

A sabiendas que de acuerdo con el COFIPE, el excederse en los topes fijados por el IFE, no podría comprobarse sino hasta el 2013, ya cuando había tomado posesión el Presidente Electo y que, dado el caso, la sanción no pasaría de una multa económica; la campaña del PRI para Enrique Peña Nieto derrochó dinero a manos llenas y aunque los otros partidos lo hayan denunciado ante el IFE con suficiente tiempo y datos comprobables, ellos lo negaron mintiendo al respecto y engañando también con ello. Dándose además, de esta manera otra clara falta de equidad con los otros partidos en la elección para presidente. Sin embargo lo grave verdaderamente, fue la procedencia de esa cantidad infinita de recursos gastados, los que presuntamente salieron de múltiples fuentes ilegales como; el endeudamiento y saqueo del erario de los estados gobernados por el PRI para contribuir a la campaña, dándose múltiples casos de los cuales el más evidente y representativo fue el del Estado de Coahuila. También se incautaron 25 millones de pesos en efectivo por la PGR, de un avión del gobierno de Veracruz que los llevaba a Toluca, misma cantidad que inexplicablemente se devolvió con intereses por la PGR, pero sin dar aclaración publica alguna.

 CUARTO:

Alianzas inconfesables

En un principio el Partido Nueva Alianza (PANAL), partido propiedad de la señora Elba Esther Gordillo, iba dentro de la coalición con el PRI, pero por estrategia, para seguir engañando y hacer creer que no estaban juntos, porque la imagen, ya negativa de la señora podría perjudicarles, decidieron que el PANAL se presentara como partido independiente, dando la apariencia, sólo la apariencia, de un rompimiento. Y en esta forma tuvieran también la posibilidad de crear un cuarto candidato que diluyera los votos de los partidos opuestos al PRI, habiendo captado esté cuarto candidato, más de un millón de votos, según los datos del PREP presentados por el IFE. En esta forma las artes especializadas en procesos electorales de la Sra. EEG y sus múltiples huestes, (decenas de miles de “profesores” comisionados y pagados por el erario), podrían actuar, incluso ilegalmente, a favor del PRI, sin que se notara que era para ese partido. En algunas casillas favorables al PRI los votantes fueron cercanos al 100% del padrón y en otras lo rebasaron.

QUINTO:

Manipulación de conciencias

Desgraciadamente el bajo nivel educativo y las condiciones de desnutrición por la miseria existente en la mayoría del pueblo de México reflejada en la gran desigualdad social, gracias al mismo SPM; no le permite a un buen numero de mexicanos, tener una capacidad adecuada para el análisis critico. En cambio; la cultura televisiva impuesta a la misma sociedad a base de programas y telenovelas triviales, les daba el campo propicio a este grupo para que a través de sus medios y de 6 años de acción perniciosa, fueran poco a poco inyectando en la mente de las personas; desde imágenes y símbolos que se relacionaran positivamente con el candidato, hasta presuntamente el bombardeo con mensajes subliminales, con propósitos electorales, a través de los múltiples y principales medios.

Por otro lado la constante coerción de los grupos sindicales controlados por el PRI y empresarios afines al sistema, se utilizó para orientar la conciencia y asegurar el voto de sus agremiados mediante el miedo a perder el trabajo; en igual forma se dieron las amenazas de la delincuencia y el crimen organizado, si no se votaba por el candidato del PRI, o bien indicándoles que se abstuvieran de votar (en zonas afines a otros partidos). Todo esto quedó asentado en múltiples denuncias ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) a quien no se le vio la responsabilidad debida en su actuación, sobre todo en congruencia con la gravedad del caso.

SEXTO:

Compra de votos

Ante el objetivo de ganar la elección por cualquier medio, sin importar el costo, ante la enorme disponibilidad de efectivo y viendo que en fechas cercanas a la elección se deterioraba a pasos agigantados la imagen prefabricada de EPN, miembros de su campaña electoral decidieron actuar en forma intensiva y se dedicaron a comprar conciencias y votos a diestra y siniestra en forma masiva y escandalosa.

La compra descarada de votos la hicieron por medio de miles de “regalos ilegales” en especie, en efectivo y a través de la compra masiva de tarjetas Soriana (monedero electrónico) y de Monex. Abusando de la miseria, del hambre y de la necesidad de supervivencia de la gente; a quienes no se les puede culpar por aceptar la venta de su voto, muchas veces para dar de comer a su familia. Ésta acción ilegal y artera, en contra de la dignidad de la persona y en contra de la equidad de la elección (art. 41 constitucional) está ampliamente documentada por los partidos políticos afectados, en impugnaciones ante el IFE, y por la acción periodística responsable, como fue la acción de Carmen Aristegui y su equipo de MVS para el caso de Monex, presuntamente ligado con el lavado de dinero proveniente de los Beltrán Leyva, caso denunciado y perseguido en España y como siempre ante la omisión de las autoridades mexicanas, quienes incluso exculparon al banco HSBC de lavado de dinero, multándolo sólo con 379 millones de pesos, cantidad irrisoria comparada con las multas que le han impuesto en el extranjero por razones similares y ya no se diga con las ganancias que presuntamente tiene la institución por este “lucrativo renglón”.

SÉPTIMO:

Pacto de protección y encubrimiento

Felipe Calderón Hinojosa, después de haber involucrado al ejercito desde el inicio de su mandato, en un enfrentamiento “sin ton ni son” con el crimen organizado; que dio como resultado un saldo de más mexicanos muertos, que las bajas sufridas por los EU. en la guerra de Vietnam; la impunidad reinante en el país en forma generalizada; el sistema judicial prostituido; muchas regiones, entre ellas en su propio Estado (Michoacán) en manos del narcotráfico; la continuación de la corrupción sin haber tenido o la disposición o la capacidad para ponerle alto, y su propio partido manoseado por él mismo, tratando de imponer a su sucesor. Y ahora con la posibilidad real de que el PRI volviera al gobierno; representaba para él, en lo personal, una situación de alto riesgo si no contaba con la protección adecuada y no precisamente la que tienen en forma normal y por ley los ex presidentes.

Un presunto convenio de “protección y encubrimiento” de Felipe Calderón Hinojosa, para este propósito con EPN y el PRI; pudo haber sucedido; las evidencias son múltiples, desde la grosera compra de un nuevo avión presidencial de gran lujo, sólo superado por el “Air Force One” de los EU., en un país con 53 millones de pobres. El comportamiento del IFE y el TEPJF en el proceso electoral, la inacción de la PGR para investigar las múltiples denuncias del dinero aportado por los gobernadores de los estados priistas, la devolución del dinero incautado del avión del gobierno de Veracruz, hasta los múltiples hechos ilegales durante el proceso electoral, tolerados por su gobierno y el hecho mismo de haberse adelantado en un mensaje a la nación para reconocer el triunfo de EPN aunque haya aclarado que era previo a la terminación de los tramites del caso, para entonces “felicitarlo como Presidente Electo de México” habiendo enviado a todos con esto un mensaje muy claro al respecto porque él tenía el conocimiento suficiente de las irregularidades relacionadas con la elección. Presuntamente también tuvo que ver con el retiro prematuro de la candidata del PAN Josefina Vázquez Mota, quien atropelladamente reconociera su derrota cuando todavía no se tenia la información suficiente. El hecho de haber pronunciado su discurso con los resultados electorales, en forma inmediata al del presidente del IFE, cuando discurso y filmación (producción) requieren de un tiempo considerable; todo esto manifiesta que hubo un manejo conjunto con Leonardo Valdés Zurita presidente del IFE, que sin empacho declaró que había sido “una jornada electoral ejemplar”, que “los mexicanos hemos consolidado nuestra democracia electoral”, pasando por alto también todos los antecedentes que implicaban un cumulo enorme de irregularidades inaceptables, que el presidente del IFE y sus consejeros debían conocer y si no las conocían (difícil de creer) peor para el cumplimiento necesario de su responsabilidad y la calidad de su desempeño.

Alejandro Luna Ramos, en su carácter de presidente del TEPJF afirmó en diferentes foros: “Nadie ganará en la mesa lo que no ha ganado en las urnas” (descalificando con esto, protestas e impugnaciones) y “La Ley establece los términos, establece las situaciones, no somos legisladores y nos apegaremos a lo que dice la ley”. No estamos de acuerdo con él, porque si en la “mesa” del TEPJF se demuestra que se ganó en las urnas, de acuerdo a las impugnaciones y pruebas que fueron presentadas y aceptadas por un tribunal libre, independiente orientado a impartir justicia electoral; entonces esta será la instancia en donde se reconozca el triunfo en las elecciones, y demostrará que ahí se hace justicia de acuerdo a la ley, los términos y a las situaciones legales mediante el libre criterio de los magistrados y eso es precisamente, lo único que se pretendía que se hiciera, y lo que a ellos les correspondía hacer en forma irrenunciable.

De acuerdo al eficiente trabajo de “los fontaneros” del SPM y según el IFE, el resultado final de las elecciones fue el siguiente:

 

Josefina Eugenia Vázquez Mota         12,786,647.       (25.41%)

Enrique Peña Nieto                                   19,226,784.       (38.21%)

Andrés Manuel López Obrador           15,896,999.       (31.59%)

Gabriel Ricardo Quadri de la Torre       1, 150,662.       (2.29%) Texto

                   

[1]

[2]Texto tomado de “México y su Realidad” 3a Edición de Antonio Fuentes Flores

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