ELECCIONES PRESIDENCIALES DEL 2012 EN MÉXICO

El resultado de las elecciones presidenciales del 2012 en México, estuvo plagado de irregularidades y se eludieron disposiciones legales constitucionales de los artículos: 36-III, 41, 81, 99 y 133, en perjuicio del Estado mexicano y del pueblo de México, afectando su derecho inalienable y soberano consagrado en el articulo 39 constitucional.

En casos como éste, siempre los hechos son más importantes que las pruebas, ya que éstas no siempre pueden fácilmente concretarse a posteriori. Y, es de suponer que con tanto tiempo que tuvieron para preparar al candidato del PRI y su campaña electoral (aprox. 6 años), con el objeto de ser realizada como al final la llevaron a cabo; debemos suponer que el equipo que lo hizo no fue gente improvisada ni estúpida y cuidarían hasta el mínimo detalle para no dejar evidencias comprometedoras, con validez jurídica, que los pudieran incriminar.

Las instituciones electorales nacionales, encargadas de que el pueblo ejerza libremente la democracia y de ser la salvaguarda de esta, deberían haber estado al tanto, no solo de las elecciones sino de todo su entorno previo y sus antecedentes, y al tanto del proceso electoral completo, desde precandidaturas y pre campañas y seguramente lo hicieron pero no se reflejó en su actuación. En esta forma, el Instituto Federal Electoral (IFE), que se supone es el arbitro encargado de realizar las elecciones en condiciones de certeza, legalidad equidad, independencia, imparcialidad y objetividad, y de vigilar escrupulosamente el entorno previo en donde estas se realizarían y luego de realizarlas; así como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), encargado de calificar la elección; previa atención de las irregularidades graves, denunciadas o perseguidas de oficio y de las denuncias de los partidos presentadas ante éste, para declarar o no Presidente Electo; ambas instituciones no utilizaron en su actuación ese conocimiento previo, de acciones perniciosas que preparadas con tanto tiempo; tuvieron efectos determinantes en la elección.

El IFE y el TEPJF trabajan, en teoría, todo el año y todos los años, cobrando, los responsables, altos emolumentos por esto. Sin embargo son organismos, que en sus cúpulas (consejeros y magistrados) son susceptibles de influenciar y, hasta cierto punto controlar, pero sólo desde las más altas esferas del poder, cuando existe la voluntad de hacerlo, ya que son precisamente, miembros de estas esferas, quienes deciden sus privilegios y cuantiosos emolumentos; para que dado el caso se ajusten a “derecho” en forma  escrupulosa sin ejercer, como debieran hacerlo; su propio juicio y el análisis crítico y libre en cada uno de los hechos, e incluso aplicar el criterio jurídico de los principios del derecho si fuese necesario y ejercer su voluntad ética indeclinable en busca de la verdad y de hacer justicia, “para dar a cada quien lo que corresponde”. Sin embargo pareciera ser que tuvieron la consigna de que en “algunos casos” fueran rigurosos extremadamente en materia procesal, para no aceptar como prueba nada que no fuera tipificado como tal desde el punto de vista estrictamente jurídico, excluyendo cualquier otro recurso y, en dado caso, poder desechar por “inválidas” las denuncias o impugnaciones, por mas respaldadas que éstas hayan estado por los  hechos fehacientes, evidentes e incontrovertibles y de esta manera, sólo concretarse a “cubrir el expediente”. “Trabajo”, éste ultimo, que bien podría hacer una computadora a un costo infinitamente menor. Paradójicamente estas instituciones fueron concebidas para actuar con dignidad y ética profesional, pensando siempre en el interés de la nación.

Las principales irregularidades en las elecciones, además de las arriba apuntadas, las podemos englobar en cuando menos 7 hechos conocidos por la opinión publica:

PRIMERO:

Candidato prefabricado, presentando un producto ilusorio, para su “venta electoral”.

Desde 6 años antes de la elección del 2012, a raíz del fracaso estrepitoso del candidato del PRI a la presidencia de la república en las elecciones del 2006; uno de los grupos  de ese partido, decidió conjuntar intereses y recursos para que, con tiempo más que suficiente, iniciaran la formación, preparación y proyección de un candidato a la Presidencia de la República y diseñar una campaña para ganar la elección por los medios que fueran necesarios sin importar su validez ética. Las evidencias señalan que el candidato que eligieron desde entonces, fue a Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México, al que presentarían, ayudados por los medios y mediante “publicidad integrada”; como alguien inteligente, carismático, honesto y con dotes de estadista; para proyectarlo a la presidencia de la República en las elecciones del 2012, y ganarlas sin importar el costo,

Presuntamente, el grupo estuvo integrado por políticos del PRI del grupo de Carlos Salinas de Gortari primordialmente, y apoyados por los dueños de los principales medios de comunicación; televisión, radio y prensa escrita; encabezados por Televisa y gentes con grandes intereses económicos y políticos, en México, usufructuarios perennes del sistema político mexicano, establecido por el PRI y continuado por el PAN. A este respecto el periódico británico “The Guardian”  publicó evidencias de contratos, con ese propósito, de gente de Televisa con el gobierno del Estado de México, si bien hay que reconocer que el mismo medio hubo de disculparse porque la evidencia aunque cierta no era legal.   En esta forma el grupo proyectó la imagen de un gran candidato, engañando en primer lugar a su mismo partido, para que sin mayores problemas fuera postulado como su candidato a la Presidencia de la República.

SEGUNDO:

Promoción y publicidad por medio de encuestas amañadas

Bajo el supuesto de que las encuestas reflejan, con cierto margen mínimo de error, el sentir popular y el punto de vista de la opinión publica; el objetivo fue la manipulación de las encuestas, presuntamente acordando con las principales encuestadoras para la realización de metodologías “AD HOC”, para engañar haciendo creer que su producto, (el candidato a la presidencia) era el mejor y por mucho, dicho esto no por ellos o por su partido, sino precisamente por la “opinión publica” (a través del acuerdo con las diferentes encuestadoras coludidas). Esta información amañada, también podría desanimar a  muchos votantes para acudir a las urnas, pensando que supuestamente era ya una elección decidida, como lo aseguró apresuradamente Vicente Fox, en busca tal vez de “su salvoconducto”. De hecho, 19 millones de votantes no asistieron a votar, y si bien es cierto que una elección en donde asista el 100% del electorado no existe, muchos votantes (millones tal vez) si pudieron haberlo hecho en condiciones de equidad y veracidad con la información de encuestas bien hechas.

Utilizaron la elección del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, (JGDF), Para tener credibilidad en semejante engaño, haciendo participar a las mismas empresas coludidas para encuestar las tendencias en el DF, porque aquí era evidente la enorme ventaja que tenia el candidato del PRD y no les interesaba engañar, porque su objetivo era uno solo; la Presidencia de la República. La intención era; con la verdad en la encuesta para el JGDF; hacer creer que la de Presidente de la República estaba hecha bajo la misma metodología y por lo tanto en esta forma podrían consumar el engaño. Por otro lado se dio el caso extremo de la encuestadora Gea-Isa, que realizó una encuesta diaria durante los tres meses de campaña, en donde aún habiéndose ya puesto en evidencia las  características y calidad del Candidato Peña Nieto, con los eventos de la feria del libro en Guadalajara; su visita a la IBERO y el surgimiento del movimiento estudiantil en su contra #YoSoy132, entre otros muchos  sumamente negativos para él; el candidato Peña Nieto, a quien ya gran parte de la opinión publica repudiaba, seguía subiendo admirablemente en las encuestas con un amplio margen en contra de sus contrincantes, lo que prueba que estas eran evidentemente un engaño, como lo comprobaron los resultados finales de la elección para presidente.

TERCERO:

Gastos excesivos de campaña

A sabiendas que de acuerdo al COFIPE, el excederse en los topes fijados por el IFE no podría comprobarse sino hasta el 2013 y que, dado el caso, la sanción no pasaría de una multa económica; la campaña de Enrique Peña Nieto derrochó dinero a manos llenas y aunque los otros partidos lo hayan denunciado con suficiente tiempo y datos comprobables, ellos lo negaron mintiendo al respecto y engañando también con ello. Dándose además, de esta manera una clara falta de equidad con los otros partidos en la elección para presidente. Sin embargo lo grave verdaderamente, fue la procedencia de esa cantidad infinita de recursos gastados, los que presuntamente salieron de múltiples fuentes ilegales como; el endeudamiento y saqueo del erario de los estados gobernados por el PRI para contribuir a la campaña, dándose múltiples casos, de los cuales el mas evidente y representativo fue el del Estado de Coahuila. También se incautaron 25 millones de pesos en efectivo por la PGR, de un avión del gobierno de Veracruz que los llevaba a Toluca, misma cantidad que se devolvió inexplicablemente por la PGR y con intereses, pero sin aclaración publica alguna.

CUARTO:

Alianzas inconfesables

En un principio el Partido Nueva Alianza (PANAL), partido propiedad de la señora Elba Esther Gordillo, iba dentro de la coalición del PRI, pero por estrategia, para seguir engañando y hacer creer que no estaban juntos, porque la imagen negativa de la señora podría perjudicarles, decidieron que el PANAL se presentara como partido independiente, dando la apariencia, sólo la apariencia, de un rompimiento. Y en esta forma tuvieron la posibilidad de crear un cuarto candidato que diluyera los votos de los partidos opuestos al PRI, habiendo captado esté cuarto candidato, mas de un millón de votos, según los datos del PREP presentados por el IFE. En esta forma las artes especializadas en procesos electorales de la Sra. EEG y sus múltiples huestes, (decenas de miles de “profesores” comisionados y pagados por el erario), podrían actuar incluso ilegalmente a favor del PRI, sin que se notara que era para ese partido. En algunas casillas favorables al PRI los votantes fueron  cercanos al 100% de padrón y en otras lo rebasaron.

QUINTO:

Manipulación de conciencias

Desgraciadamente el bajo nivel educativo y las condiciones de miseria de la mayoría del pueblo de México, no le permite tener una capacidad adecuada para el análisis critico, ni para el actuar libremente, en cambio; la cultura televisiva impuesta a base de telenovelas triviales, les daba el campo propicio a este grupo para que a través de sus medios y de varios años de acción, fueran poco a poco inyectando en la mente de las personas; desde imágenes y símbolos que se relacionaran positivamente con el candidato, hasta presuntamente el bombardeo con mensajes subliminales con ese propósito a través de los múltiples y  principales medios.

Por otro lado la constante coerción de los múltiples grupos sindicales controlados por el PRI y afines al sistema, se utilizó para orientar la conciencia y asegurar el voto de sus agremiados; en igual forma se dieron las amenazas de la delincuencia y el crimen organizado si no se votaba por el candidato del PRI, o bien indicándoles que se abstuvieran de votar (en zonas afines a otros partidos). Todo esto quedó asentado en múltiples denuncias ante la Fiscalía Especializada Para Delitos Electorales,  FEPADE, a quien no se le vio “gran cosa” en su actuación, sobre todo en congruencia con la gravedad del caso y con su responsabilidad.

SEXTO:

Compra de votos

Ante el objetivo de ganar la elección por cualquier medio, sin importar el costo, ante la enorme disponibilidad de efectivo y viendo que en fechas cercanas a la elección se deterioraba a pazos agigantados la imagen prefabricada de EPN, miembros de su campaña electoral decidieron actuar en forma intensiva y se dedicaron a comprar conciencias y votos a diestra y siniestra en forma masiva y escandalosa.

La compra descarada de votos la hicieron por medio de miles de “regalos ilegales” en especie, en efectivo y a través de la compra masiva de tarjetas Soriana (monedero electrónico) y de Monex. Abusando de la miseria, del hambre y de la necesidad de supervivencia de la gente; a quienes no se les puede culpar por aceptar la venta de su voto, muchas veces para dar de comer a su familia.

ésta acción ilegal y artera, en contra de la dignidad de la persona y en contra de la equidad de la elección (art. 41  constitucional) está ampliamente documentada por los partidos políticos afectados, en impugnaciones ante el IFE, y por la acción responsable periodística, como es el caso de Carmen Aristegui y su equipo de MVS para el caso de Monex, presuntamente ligado con el lavado de dinero proveniente de los Beltrán Leyva, caso denunciado y perseguido  en España y como siempre ante la omisión de las autoridades mexicanas, quienes incluso exculparon de lavado de dinero al banco HSBC , multándolo sólo con 379 millones de pesos, cantidad irrisoria comparada con las multas que le han impuesto en el extranjero por razones similares y ya no se diga con las ganancias que se obtienen por este concepto.

SEPTIMO:

Pacto de protección y encubrimiento

Un ex Presidente en México, en las condiciones que dejaba el poder Felipe Calderón Hinojosa, después de haber involucrado al ejercito desde el inicio de su mandato, en un enfrentamiento “sin ton ni son” con el crimen organizado; que ha dado como resultado un saldo de más mexicanos muertos que las bajas sufridas por los EU. en la guerra de Vietnam; la impunidad reinante en el país en forma generalizada; el sistema judicial prostituido, y muchas regiones, entre ellas en su propio Estado (Michoacán) en manos del narcotráfico; la continuación de la corrupción pública sin haber tenido o la disposición o la capacidad para ponerle alto, y su propio partido manoseado por él mismo, tratando de imponer a su sucesor. Y ahora con la posibilidad real de que el PRI volviera al gobierno, esto representaba para él, en lo personal, una situación de alto riesgo si no contaba con la protección adecuada y no precisamente la que tienen en forma normal los ex presidentes.

Un presunto convenio de “protección y encubrimiento” de Felipe Calderón Hinojosa, para este propósito con el PRI; puede explicarse pero nunca justificarse y la evidencia son los múltiples hechos ilegales durante el proceso electoral, tolerados por su gobierno y el hecho mismo de haberse adelantado en un mensaje a la nación para reconocer el triunfo de EPN aunque haya aclarado que era previo a la terminación de los tramites del caso, para entonces “felicitarlo como Presidente Electo de México”. habiendo enviado a todos un mensaje muy claro a este respecto porque él tenía el conocimiento suficiente de las irregularidades relacionadas con la elección. Presuntamente también tuvo que ver con el retiro prematuro de la candidata del PAN Josefina Vázquez Mota, quien atropelladamente reconociera su derrota cuando todavía no se tenia la información suficiente. El hecho de haber pronunciado su discurso con los resultados electorales, en forma inmediata al del presidente del IFE, cuando discurso y filmación (producción) requieren de un tiempo considerable, manifiestan que hubo un manejo conjunto con  Leonardo Valdés Zurita presidente del IFE, quien sin empacho declaró que había  sido “una jornada electoral ejemplar”, que los mexicanos “hemos consolidado nuestra democracia electoral”, pasando por alto también todos los antecedentes que implicaban un cumulo enorme de irregularidades inaceptables, que el presidente del IFE y sus consejeros  debían conocer y si no las conocían (difícil de creer) peor por el cumplimiento de su responsabilidad y la calidad de su desempeño.

Alejandro Luna Ramos, en su carácter de presidente del TEPJF, afirmó en diferentes foros: “Nadie ganará en la mesa lo que no ha ganado en las urnas” (descalificando con esto, protestas e impugnaciones) y “La Ley establece los términos, establece las situaciones, no somos legisladores y nos apegaremos a lo que dice la ley”. Estamos de acuerdo con él, en la “mesa” del TEPJF no se ganan las elecciones, nadie pretendía eso, ahí se hace justicia de acuerdo a la ley, a los términos y a las situaciones legales mediante el libre criterio de los magistrados, y eso es precisamente, lo único que se pretendía que se hiciera, y lo que a ellos les correspondía hacer en forma irrenunciable.

Conclusión:

Los hechos están ahí,  nadie los puede negar, solamente dimensionar en más o en menos,  demuestran lo irregular e inaceptable que fueron las elecciones del 1 de julio del 2012 para Presidente de la República; toda vez que en muchos casos se violó la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, y en los estados gobernados por el PRI se robó al pueblo para invertir en la campaña política, y en múltiples casos se abusó del hambre y la ignorancia de la gente para poder ganar la elección.

Antonio Fuentes Flores

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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