QUÉ ES EL ESTADO

El Estado, en teoría, es la organización jurídica y política de la sociedad en busca de su bienestar; en donde el pueblo, (compuesto con la suma de cada uno de los ciudadanos de una nación), en plena libertad y en uso de su soberanía, basándose en las leyes previamente constituidas dentro de la jurisdicción de su territorio nacional, y para su seguridad, así como para la protección del patrimonio nacional y del particular; delega en un gobierno electo democráticamente por tiempo determinado; el uso de la autoridad, la fuerza coercitiva y en suma el monopolio del poder legitimo; para hacer cumplir la ley; establecer el orden; impartir justicia para ordenar la convivencia y lograr el bien de toda la sociedad. En donde ésta es, o debe  ser, el objeto primordial del Estado; el cual es un Estado de derecho, con absoluta soberanía ante los otros estados constituidos con el mismo propósito en el mundo.

El Estado mexicano es un Estado laico, que establece jurídicamente un sistema político republicano mediante la alternancia democrática de gobiernos representativos, con división de poderes, respetuosos de los derechos humanos e individuales. Con reconocimiento y respeto al carácter plural de la sociedad, a la libertad de pensamiento y a las convicciones políticas y creencias religiosas de cada uno de sus ciudadanos. En donde la sociedad, el pueblo  organizado, a través del mismo Estado; tendrá “en todo tiempo el  inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno” (articulo 39 constitucional).

Se suele confundir al Estado con su gobierno y aunque el gobierno actúa en nombre del Estado y de su sociedad quien delegó en él, el poder y la facultad de gobernar, éste es totalmente diferente. El gobierno es como el administrador de una hacienda, entendido en este caso la hacienda como el patrimonio y la sociedad dueña de éste, es decir el gobierno es el empleado de la sociedad, del pueblo; para velar por su seguridad y su patrimonio. No así el Estado, porque en donde estamos comprendidos todos: sociedad y territorio soberanos, patrimonio nacional, la Constitución y las leyes que de ella emanan y el mismo gobierno (nuestro empleado), parte de la sociedad (que constituye la clase política) que hemos contratado democráticamente para que por periodos determinados nos sirva. Cuando no se tiene claro el concepto de Estado y se confunde con el de gobierno, suele suceder que esta parte,de la sociedad,  astuta y perversamente, se mimétiza con el todo, (el Estado) y entonces en lugar de servir al dueño, la sociedad, se sirve de ella.

Históricamente la esencia  del concepto de Estado tiene sus orígenes en los diferentes grupos tribales, cuando se empezaron a organizar política y legalmente, lo encontramos en la polis griega, en la ciudad-estado romana, en la república, y en el imperio romanos. El concepto se actualizó y perfeccionó con el concepto de “Estado  moderno”, surgido después del renacimiento y se hizo realidad en el  siglo XVIII con la Constitución de los Estados Unidos de América, más tarde con la Revolución Francesa, y con la cristalización de las ideas liberales incubadas en Inglaterra y en toda Europa a través de los enciclopedistas y la ilustración, y con el surgimiento del Estado laico. Esto ultimo como respuesta, y dando fin al mito de la “emanación divina del poder” y al Estado absolutista y confesional, del pasado.

Qué es, el Estado de derecho

El Estado de derecho es el Estado regido por las leyes, es el que establece el imperio de la ley “el gobierno de las leyes y no de los hombres”, “ninguna autoridad por encima de la ley”. Implica la separación real y el equilibrio de poderes en el gobierno, establece la plena y sana independencia del poder judicial y el respeto escrupuloso a los derechos humanos. El Estado de derecho es el que obliga a su gobierno a darle a su pueblo la rendición de cuentas en forma escrupulosa y permanente.

El concepto de Estado de derecho, se ha complementado a partir de la segunda mitad del siglo XX, con la Declaración Universal de los derechos Humanos, promulgada por la ONU en 1948. Es el que se establece para evitar que impere la ley de la selva y que se dé la impunidad para el poderoso;  es aquel que garantiza la buena marcha de la sociedad y la debida actuación de su gobierno a través de sus instituciones. Sin embargo, es muy importante considerar que un Estado de derecho se basa en las leyes establecidas; por lo tanto; la calidad de esas mismas leyes determinará la posibilidad de que sea un Estado de bienestar, conveniente para toda la sociedad, o un Estado débil, virtualmente secuestrado por su “gobierno”; que con desfachatez, mediante la mentira como sistema, ejerce la simulación de la democracia y propicia la explotación de la mayoría, en beneficio de una minoría privilegiada; descuidando o afectando perversamente la educación de la sociedad y utilizando la corrupción y la impunidad como lubricantes del sistema. O peor un Estado opresor, policial o fascista

En en el inicio del siglo XXI, en México y en muchas partes en el mundo, lamentablemente, como hemos visto, suele confundirse el concepto de Estado, que engloba todo: sociedad, soberanía, territorio, patrimonio nacional, derechos humanos y gobierno; únicamente con este ultimo.

7 Elementos fundamentales, constitutivos del Estado Moderno, en la actualidad:

1.- La sociedad, (los ciudadanos) como objeto y “origen y destino” del Estado

2.- La soberanía de la sociedad, que es la soberanía del Estado mismo y ante los países del exterior. Un Estado no puede existir si no es soberano, sin embargo es la sociedad la que jurídicamente ejerce la soberanía a través de sus leyes, y  de su gobierno ejecutivo.

3.- El territorio y el Patrimonio nacional, pertenecientes a su sociedad; a su pueblo

4.- La Constitución Política, las leyes en donde se basa la organización jurídica de la sociedad.

5.- El gobierno, en sus tres poderes; actuando en forma coordinada pero con independencia y respeto entre ellos y con la obligación de la rendición de cuentas a la sociedad, en forma escrupulosa, permanente y sistemática.

6.- La condición de Laicidad, que garantice a todos los miembros de la sociedad; la libertad de credos religiosos y de pensamiento político.

7.- El Respeto a los derechos humanos de cada uno de los miembros de la sociedad, y a los Tratados Internacionales como si fueran parte de la carta magna.

Antonio Fuentes Flores

Print Friendly

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *