EL INICIO DE LOS GOBIERNOS AUTODENOMINADOS REVOLUCIONARIOS, EN MÉXICO

imgres
MANUEL ÁVILA CAMACHO

Habiendo sido Cárdenas el primer presidente de seis años, le sigue Manuel Ávila Camacho, quien toma posesión el 1 de diciembre de 1940 y termina el mismo día en 1946. La decisión de Cárdenas al designarlo, no estoy seguro que haya sido la acertada, pero la reciente crisis económica que se había dado en el entorno mundial y la situación política interna que vivía el país y los empresarios inmersos en el sistema capitalista; no se hubiera tolerado un radical de izquierda en el poder. Después del hundimiento del buque-tanque mexicano “Potrero del Llano”, supuestamente por los alemanes en 1942, pero que aparentemente se hundió solo (por explosión de las calderas en mal estado); México entró con los aliados a la segunda guerra mundial, a través de una escuadrilla de aviación llamada “Escuadrón 2021. La vida en el país transcurre en paz y la actividad económica se ve estimulada por las oportunidades que en la producción y el comercio ofrece la misma actividad y situación relacionadas con la guerra. Ávila Camacho tolera durante toda su administración las atrocidades y corruptelas de su hermano Maximino, protegiéndolo con la impunidad, salvaguarda política que permitía y sigue propiciando cualquier tipo de desmanes a quienes detentan el poder; sin embargo, al final realiza un Gobierno de transición que se distingue por terminar con el poder de los generales, lo cual había ya preparado Cárdenas y le da entrada a los universitarios, para lo cual establece constitucionalmente, que ningún militar en activo puede participar en acciones de política electoral.

Los lazos amistosos con otros países se ven estimulados por el restablecimiento de relaciones con los aliados, entre ellos Inglaterra y la Unión Soviética. Lo que también ayudó fue la entrevista, de Manuel Ávila Camacho con el presidente Franklin D. Roosevelt, el 20 de abril de 1943, en Monterrey Nuevo León.

Por medio de su Secretario de Educación, Jaime Torres Bodet, se siguen estimulando los aspectos culturales y se realiza una intensa campaña de alfabetización en el país. Ávila Camacho cristaliza el proyecto que Calles le había encomendado a Manuel Gómez Morín para la seguridad social, el cual fue apoyado y continuado también por Cárdenas, para la fundación del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Ávila Camacho establece también para los gobernadores el período de seis años a través de las legislaturas locales. Durante su administración, en materia de educación se registró una considerable baja en el índice de analfabetismo que afectaba negativamente a la nación. Por su parte, el sistema sigue actuando en forma implacable, consolidando la hegemonía política en el partido oficial, con un Congreso “dócil” y abrumadoramente mayoritario. Más adelante y previo al advenimiento de Miguel Alemán, se ve la necesidad de adaptar al partido a la demanda no tanto de institucionalización pero si de industrialización del país. De esta manera, en 1946 se reestructura y cambia de nombre al que lleva en la actualidad, Partido Revolucionario Institucional (PRI), y de aquí en adelante ya no se aceptaría ningún cambio substancial, razón entre otras por la que llegó al agotamiento que lo ha llevado a su actual crisis. Sin embargo como tabla de salvación se encontró a las nuevas administraciones panistas que lo han emulado casi superándolo en lo que se refiere a los vicios y ahora le han permitido regresar, por no decir que le han entregado el poder.

Ya en la paz del congreso descansa

triunfador el señor diputado

bien repleto el bolsillo y la panza

y en la boca fruncida, un candado.[1]

 

 images
MIGUEL ALEMÁN VALDÉS

A partir del régimen de Miguel Alemán Valdés (1946-1952), se va acentuando cada vez más, no sólo la falta de separación de poderes que en realidad no existe; sino la asociación sistemática entre el poder político y el poder económico, que en forma paulatina se había venido dando. En esta época se consolida la asociación “por abajo del agua” (pero no tanto que no se pudiera percibir) de políticos con empresarios, amasándose grandes fortunas, lo que no tendría una connotación tan negativa si hubiesen sido fuentes generadoras de riqueza benéfica para el país, pero naturalmente, por lo ilegítimo de su procedencia, esto no podría ser así y sólo contribuían para seguir concentrando la riqueza en pocas manos. El dinero fácil es fuente de corrupción permanente, y sólo sirvió para fortalecer a grupos de poder político y económico carentes de ética que se fueron enseñoreando y apropiando de la nación mexicana, promoviendo la cultura de la corrupción, aumentando cada vez más la brecha entre pobres y ricos y acrecentando considerablemente las condiciones de miseria de parte importante de la población, Para suerte de su régimen, la época misma, con la terminación de la Segunda Guerra, y el entorno económico Mundial en plena expansión, propició un período de relativa abundancia.

“Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error” es una frase célebre muy representativa de la “filosofía” de la clase política gobernante en México. La cual se encuentra plagada de malos “políticos” y “Buenos empresarios” (para su beneficio personal), que a manera de sanguijuelas le han chupado la sangre a la patria mexicana, y quisieran seguir haciéndolo por siempre. A tal grado llegó la corrupción en el gobierno que alcanzó a la sociedad misma tergiversando sus valores, ya que cuando no se posee lo más indispensable y parece inalcanzable tener acceso a los recursos económicos mínimos, los valores materiales van ganando terreno a los espirituales: “primero es comer que ser cristiano”, reza el refrán popular. Cuando la sociedad ve que los máximos exponentes hacen gala de cinismo e impunidad, que el dinero y el tiempo combinados “limpian” y convierten a vulgares ladrones y a sus descendencias en distinguidos miembros de la aristocracia a quienes se les rinde tributo y pleitesía, entonces; naturalmente les dan ganas de ser como ellos, porque se comprende que ser honesto en una sociedad así, no tiene ningún mérito y es un verdadero lastre, ya que tanto la justicia como la posición social se pueden comprar y esto sólo lo pueden hacer los que tienen “con qué”.

En esta época se impulsa la industrialización de México, mediante fuertes estímulos y subsidios a la industria, con un substancial proteccionismo, no tanto con el objeto de fortalecerla para lograr su competitividad internacional a futuro, lo cual nunca se logró, salvo honrosas excepciones; sino para mejorar las condiciones de negocios de empresarios y políticos asociados. De esta manera, la industrialización de México se hizo vía mercado cautivo, vendiéndole al consumidor mexicano productos caros y de baja calidad en la mayoría de los casos. Así se amasaron las grandes fortunas de muchos políticos y algunos industriales y se acentuó la descapitalización de la sociedad, aunque internamente y por medio del manejo de la propaganda, se vendía la idea de un “México próspero y de pujante industria”. Y para agradecérselo al “Cesar” en turno, se le recibía en dondequiera que iba con “arcos triunfales”, construidos ex profeso a la entrada de las ciudades en toda la República. Todavía quedan algunos vestigios de estos arcos, producto del servilismo y del surrealismo político, un ejemplo de ello (Construido de acero) se podía observar en lo que era la antigua entrada al puerto de Tampico.

Cabe sin embargo reconocer en Miguel Alemán Valdés a un político inteligente y sumamente hábil, pragmático, con gran sentido del humor y con un don de mando que no dejaba duda de quien ejercía el poder. Durante su régimen se dieron logros trascendentes tales como la creación de la Secretaría de Recursos Hidráulicos para el ordenamiento y explotación de los recursos acuíferos. Se fortalecieron las relaciones con los Estados Unidos al más alto nivel, en esto ayudó mucho el apoyo que su gobierno le dio a la actitud paranoica anticomunista de muchos políticos republicanos estadounidenses; le concedió el voto a la mujer aunque sólo a nivel municipal, pero dejando abierto el camino para que en el próximo sexenio se le diera plenamente; promovió el amparo para la afectación de los predios agrícolas en explotación, mediante la reforma del artículo 27 constitucional, evitando la especulación con la tierra por parte de líderes corruptos y protegiendo con esta reforma a los pequeños propietarios agrícolas, sin poder evitarse que algunos neolatifundistas influyentes aprovecharan la medida. A través de la fusión de las compañías existentes, creó Teléfonos de México con una gran red de infraestructura que se fortalecería en toda la república, haciendo importantes avances en materia de comunicaciones y construyó la Ciudad Universitaria. Se consolidó el paso de la sociedad rural a la sociedad industrial y urbana, lamentablemente sin las previsiones necesarias, ni corregir o parar en seco la tendencia centralista. La industrialización del país se dejo sentir con fuerza en la actividad económica.

 1] Renato Leduc, “El diputado”, Poesía y prosa de Renato Leduc (México: Diana, 1980).

Con textos del ensayo “Mexico y su Realidad” 3a Edición de Antonio Fuentes Flores

https://www.amazon.com/author/antoniofuentesf

Print Friendly, PDF & Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *