EL CENTRALISMO EN MÉXICO

Un problema crónico en México; el centralismo, ha sido desde el principio del Estado mexicano. Este vicio político conceptual y virtualmente establecido por los conservadores en los inicios de la república, fue consolidado  por la dictadura autoritaria del porfiriato y continuado en el neoporfirismo  postrevolucionario, integrándolo como parte básica de su “sistema político mexicano” para el ejercicio autoritario, unipartidista y hegemónico del poder en México por parte de la oligarquía que ha gobernado en los últimos 100 años, casi para su exclusivo beneficio.

La mala distribución de población y actividad económica en el territorio nacional, caracterizadas por la dicotomía concentración-dispersión; es causa y efecto de la pésima, por no decir nula, planeación estratégica del desarrollo nacional sustentable, el desprecio por el medioambiente y la falta de respeto a los mexicanos, afectando su dignidad y calidad de vida. Esto ha sido porque el pueblo de México y sus legítimos intereses nunca han estado incluidos durante los últimos cien años, en los verdaderos intereses del grupo gobernante, salvo en contadas excepciones y los hechos así lo demuestran.

En casi todos los inicios de una administración federal, se ha presentado un “Plan Nacional de Desarrollo” incluyendo a la actual administración de EPN, en donde el tema del centralismo ni siquiera es considerado. Por lo general estos “planes” contienen una gran cantidad de información en cuanto al diagnostico que no dice mas de lo que ya se sabe y que sólo buscan determinar o interpretar tendencias a futuro, como algo inamovible, que se convierten en el objeto mismo del plan, esbozando lo que según ellos “debe hacerse” para solucionar lo que habrá de darse (sin decir cómo), sin imaginación ni creatividad y mucho menos molestarse en ver las posibilidades de modificar las tendencias inconvenientes para que no se den. Se dice que se hicieron miles de consultas, cuando aparentan hacerlas sólo es para cubrir el requisito de “cumplimentar el expediente”.

No se le ha escuchado, hasta la ahora, o cuando menos yo no conozco que ningún  partido político haya presentado un verdadero plan nacional de desarrollo estratégico, en donde se exponga el diagnostico realista de los principales problemas, sus causas y la forma programática de solución, y modificación de tendencias negativas a corto mediano y largo plazo. Y por supuesto nadie ha tocado el problema del centralismo, aunque éste, además de ser uno de los principales problemas nacionales con todos los males que arrastra; constituya además una grave discriminación para la mayoría del pueblo de México y un lastimoso desaprovechamiento de su ubicación geopolítica estratégica y de sus recursos potenciales. La costumbre y la inercia cultural nos impiden ver que éste, el centralismo; es la forma mas visible del fracaso político en la administración pública y en el manejo del interés nacional hasta la fecha y una de las causas y efectos de la desigualdad social que se vive en México.

ANTONIO FUENTES FLORES

Junio 2013

 

 

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