VALORES Y ÉTICA PROFESIONAL

D.R. Copyright: Antonio Fuentes Flores.

Prohibida la reproducción total o parcial sin la autorización por escrito del autor.

I.- PROLOGO
Mi propósito  es solo comunicarte a ti, compartir contigo  algunos puntos de vista sobre un tema fundamental y de trascendental importancia como es el de los valores. He tratado de realizar el presente trabajo lo más objetivamente posible, exponiendo antecedentes producto de la investigación, señalando hechos concretos que ayuden a la reflexión y a sacar conclusiones propias. Sin embargo también expongo puntos de vista personales producto de la reflexión y de la experiencia a través de una vida realizada en forma multifacética y mediante la convivencia humana a casi todos los niveles. Cuando hago referencia a temas o textos religiosos es con el mayor respeto y solo en forma alegórica. He tratado que el enfoque sea eminentemente filosófico, pero con sentido practico. El presente trabajo no ha pretendido ser exhaustivo sino solo indicativo de lo que considero más importante en  materia de valores y  ética profesional.

Puedo decir, con José Martí: “Yo se de Egipto y Nigricia, y de Persia y Xenophonte; y prefiero la caricia del aire fresco del monte”. Estudie en las más modestas escuelas y en universidades de excelencia, he convivido con gente muy humilde y con jefes de Estado, he trabajado con los campesinos, con los obreros, he sido empleado y también empresario, he sido hijo, he sido padre y ahora soy abuelo, he sido alumno y profesor he sido guiado y he sido líder he tenido grandes sufrimientos y grandes satisfacciones y frustraciones de todos tamaños, como cualquier ser humano.  Todo esto te lo cuento solo con la intención de convencerte de mi experiencia para que me escuches a través de estas letras, con la promesa solemne de que no vas a perder tu tiempo.

En la época actual hay pocas oportunidades para la meditación y para la reflexión sobre el objeto y razón de ser de nuestra existencia, y acerca de que es lo que nos guía, o nos debe guiar en el camino por la vida.  Ante esa poca disponibilidad de tiempo nos dejamos llevar por la inercia cultural, seguimos lo establecido sin razonar si lo que hacemos es bueno, es malo o podría ser mejor, si es  posible hacerlo en otra forma, o con que lo podemos comparar, o en función de qué lo hacemos. Muchas veces seguimos a ciegas los clichés preestablecidos por la costumbre, o los paradigmas tradicionales sin analizar su validez u obsolescencia.

Nos dejamos manipular por los vaivenes de la inercia cultural, expresados en la moda; en el vestir, en el hablar, incluso en la manera de ser, y lo que es peor, en muchas ocasiones somos víctimas pasivas de los prejuicios sociales y religiosos que nos han creado con el cúmulo de mentiras con las que nos han formado y educado. Todo esto tiene como resultado que cada vez sea más difícil conocernos a nosotros mismos para poder ser; verdaderamente nosotros mismos. Para poder “llegar a ser lo que soy”, como decía Nietzsche. Para que podamos decidir con libre albedrío el carácter de la persona que queremos realmente ser. Y poder optar con libertad sobre la vida que realmente queremos vivir. Y así, de esta manera, definir cómo deberá ser nuestra actuación para darle verdadero sentido a la nuestra vida. Si no tenemos plena conciencia de esto, viviremos continuamente  con el grave riesgo de caer al final en los estereotipos  convencionales y vivir la vida que otros nos definan.

Esta es una época en la que suele darse también  la manipulación de las conciencias, tanto con fines consumistas mediante la mercadotecnia carente de ética, como para el clientelismo político, y de  la sujeción ideológica o religiosa.  La masificación de la sociedad es una de las grandes tendencias y riesgos del presente siglo, se dio en el siglo XX y sigue acentuándose como tendencia irreversible en el XXI, con los consecuentes resultados negativos del fanatismo y la histeria colectiva.  Los seres humanos no deben perder los instrumentos que los ayuden a tener identidad propia, ha llegar a ser personas, individuos libres, responsables de su actuación, a discernir  con plena conciencia sobre lo que realmente les conviene  y hacerlo con absoluto dominio de su voluntad.

Desde siempre, la historia de la humanidad ha estado caracterizada por una secuencia de crisis de las diferentes culturas en las diferentes épocas; ahora se ha llegado al consenso, casi universal, de que la humanidad entera se encuentra en crisis, y se dice que ésta es una crisis fundamentalmente de valores.[1] Luego entonces en estas condiciones, es de considerarse como de vital importancia el estudio de los valores como punto de partida para comprender la crisis y tratar de superarla.

Otro de los choques que en cierta forma estimulan la crisis, es la confrontación de los distintos conceptos que de los  valores tienen las diferentes sociedades y culturas, agravado esto por el hecho de que ahora se da en un mundo globalizándose a pasos agigantados también como tendencia irreversible de la humanidad en donde cada vez más como en ninguna otra época, sociedades disímbolas tienen que convivir y relacionarse forzosamente en todos los campos,  principalmente en el económico y en el de las comunicaciones.

Por otro lado y reconociendo el proceso de integración  económica que se esta dando entre los diferentes países para la conformación de los grandes bloques, así como es preciso homologar las leyes, también será necesario ponerse de acuerdo en cuanto a la apreciación y realización de los valores, si se quiere lograr una convivencia armónica.

La logística, una ciencia proveniente de la cultura castrense y de las técnicas de la guerra, ahora se está perfeccionando en el campo de la economía, particularmente en el área del comercio internacional, dentro del proceso de globalización que se ha generalizado, con una serie de estrategias y tácticas en cuanto a los sitios de producción, sistemas de comercialización y modos de transporte transnacional, en tal medida que esta mostrando a la humanidad formas inéditas de comunicación para el comercio exterior.

Esta realidad de las nuevas formas de comerciar, ahora a nivel global, plantean  la necesidad de la revisión de los paradigmas establecidos en cuanto a los procesos éticos en esta materia, toda vez que nos podría llevar a una situación de conflicto mundial, a una confrontación de las súper potencias (que cada vez son menos) por medir el poder de control económico sobre los grandes mercados, a tal grado que esto podría suponer en cierta forma la tercer guerra mundial, pero no necesariamente “cruenta”, y como tal inédita, y muy “sui generis”; sin embargo tan dañina como las del siglo XX.

Por otro lado la manera de vida agitada, “contra reloj”, que han adoptado las sociedades de los países con mayor desarrollo, ha modificado en manera radical las formas de convivencia, y ha traído como consecuencia la generalización de una vieja enfermedad, el estrés que ha causado estragos en las personas, en la sociedad, e  incluso en a la familia.

La relación familiar en la actualidad y cada vez más, se ha visto también afectada por la inercia cultural globalizada, que tiende a la desintegración del vínculo familiar, por medio de una actitud irracional de mimetismo, matizado por el egoísmo y un falso concepto de “liberalización”. Con una incidencia altísima de divorcios y expulsión de los hijos del seno del hogar familiar, que está afectando en manera grave la salud mental y emocional de los niños y jóvenes y con ellos a las nuevas generaciones. El seno familiar es el medio primario y más importante en donde se transmiten los valores, cuando lo afectamos negativamente, en esa misma medida salimos afectados en cuanto a nuestra concepción, consideración y apreciación de los valores. En general y en principio todos los niños son buenos, son la materia prima que los adultos por acción u omisión vamos moldeando hasta transformarlos en buenos o malos ciudadanos, incluso en delincuentes o enfermos mentales (esquizofrenia). De aquí la importancia para que en los primeros años la persona reciba la atención, el cuidado y sobre todo el amor de la familia, para que le trasmita los primeros y más importantes valores, reforzado esto con el ejemplo en el comportamiento positivo de los mayores. Sabemos que muchos niños no tienen la posibilidad de contar con una familia convencional, pero existen formas y gente generosa que pueden hacer las veces de una verdadera familia y crearles un entorno propicio para su desarrollo integral con la transmisión de sólidos valores en su conocimiento y convicciones.

Otra manifestación de la crisis es la crisis religiosa, que se da en extremos que van desde, el fundamentalismo y otras clases de fanatismo, hasta el rechazo a toda forma de religión provocado por el desengaño, por la incongruencia entre los dichos y los hechos y la evidencia de una “realidad” falseada, con fines muy alejados a los propósitos verdaderos de la fe. Esta crisis es  histórica, se inicia en el siglo IV y ahora está culminando en los principios del siglo XXI, con evidentes muestras de que es necesaria una revisión y rectificación, si no queremos que un valor como la religión, tan importante como alimento del espíritu y materia del comportamiento bajo un cierto orden, un cierto código de conducta; deje de tener vigencia para la sociedad contemporánea o peor; se convierta en instrumento del fanatismo rabioso y demencial.

Con esta llamada “crisis de valores” tiene mucho que ver la  inseguridad que se vive y que cada vez se agudiza mas para las personas y sus bienes, hasta llegar a niveles inaceptables, que nos hace vivir una situación de angustia constante, la cual se agrava al no entender cabalmente cuales son sus causas y por que no solo es tan difícil corregirla, sino ¿por que se tolera?

La toma de decisiones en el ámbito político y en el empresarial, sin preocuparse por los aspectos éticos, ni por contar con la información suficiente, o con el debido conocimiento de la exacta dimensión de la problemática a resolver,  denotan cuando se da, lo cual es cada vez es más frecuente; una falta de respeto para la sociedad a la que supuestamente se trata de servir. Esto, entre muchos otros síntomas, caracteriza también la crisis que nos ocupa.

En el campo de los negocios, del ejercicio profesional y de la política, cada vez más se siente la imperiosa necesidad de tener una disciplina ética de actuación, que oriente nuestra conducta para no tomar el camino fácil de la corrupción, para no ser movidos por la codicia y tratar de estar siempre al asecho de los demás para tratar de “fregar al que se deje” o de lograr un fin sin que nos importen los medios utilizados. Es importante reforzar la conciencia ética de nuestra actuación, sabedores de que al final, cualquier esfuerzo en ese sentido vale la pena, porque sabremos que verdaderamente estaremos sirviendo a los demás y que el beneficio nuestro podrá ser mas lento mediante procedimientos éticos, pero al final será real, bien ganado y sobre todo permanente e incuestionable.

En la actualidad se habla mucho de valores, pero como algo que se da por entendido, confundiéndolos muchas veces, sin mayor importancia por cierto, con las virtudes. Habría que preguntarnos; ¿tenemos un concepto claro de los valores?, ¿que son los valores realmente?, ¿tienen una identificación social o cultural?, ¿han permanecido inmutables durante el tiempo?, ¿Tienen la misma importancia para todas las personas?

Aunque el valor o los valores; la verdad, la vida, la libertad, la sabiduría, etc.  Caen en el campo de la filosofía, particularmente en el campo de la metafísica; estos como la misma filosofía, tienen una aplicación práctica y cotidiana en nuestras vidas.  Entendida la filosofía como la interpretación de la realidad, el conocimiento profundo de la esencia del ser, de las cosas naturales y de las causas últimas; la búsqueda continua y permanente de la verdad. La filosofía es la verdad que anima la acción con que se emprenden los actos trascendentes de los seres humanos. Es aquello en lo que se cree y para su logro se estará siempre dispuesto a luchar. La filosofía se basa en principios que hay que respetar y en valores que hay que realizar en forma preferentemente equilibrada.

La relación del valor con la realidad, su universalidad y permanencia es lo que más lo liga con la filosofía. Los valores han existido desde que los seres humanos existen, con el tiempo y en función de nuestros mejores sentimientos los hemos ido descubriendo, identificando, pero todo depende de la conciencia que se tenga de ellos, de que la sociedad y los individuos los aceptemos, los apreciemos, y sobretodo que tengamos la voluntad de realizarlos; y esto tiene tal trascendencia, que de su realización dependerá la calidad misma de vida que deseamos lograr.

Cuando soslayamos a los valores, cuando peor, los postergamos o los olvidamos, porque pensamos que son un estorbo para la aplicación de los medios que nos llevarían a un fin determinado; cuando nos acostumbramos a esconderlos o a tener una concepción nebulosa de ellos, precisamente para no verlos, porque sería una llamada de atención insoportable para nuestra conciencia; cuando los exaltamos con la palabra y los negamos con los hechos; entonces es cuando la sociedad entra en crisis; en una crisis de realización de valores, de la cual no se sale sino: clarificándolos, identificándolos, reafirmándolos, y teniendo la firme voluntad de realizarlos.

Esta crisis en la realización de los valores, se caracteriza principalmente por la subestimación de los valores fundamentales y como consecuencia, la ausencia cada vez mas frecuente de su realización por un lado y por el otro; el desequilibrio en la realización de valores en nuestra actuación ética, que se da cuando les damos un peso específico desproporcionado a los valores materiales, sobre los espirituales y fundamentales. Cuando esto se da proliferan los casos de la riqueza mal habida por diferentes medios tales como; el lavado de dinero, el  tráfico de drogas y la delincuencia organizada dentro y fuera de la función pública; y el enriquecimiento ilegitimo por múltiples formas, como la función pública especulativa en beneficio particular del funcionario y sus protegidos, los monopolios privados y públicos, la especulación mediante el engaño comercial, la prestación de servicios profesionales carentes de ética, etc. Y también puede ser al contrario el desequilibrio, en este caso, los valores espirituales mal entendidos, reflejándose esto en las tendencias religiosas fundamentalistas y el fanatismo de nuestra época. Resultando en ambos ejemplos, dramáticamente afectado en forma negativa, el valor de la vida y su calidad y en general el bienestar de la gente.

II.- ANTECEDENTES HISTORICOS.

Lo que hace diferente al hombre del resto de los animales es la capacidad que tiene este, para diferenciar y saber distinguir entre el bien y el mal, y la plena libertad de la voluntad para optar por uno u otro. La actuación de los animales es natural, y por instinto, la actuación de los seres humanos, cuando se tiene plena conciencia,  se goza de cabal salud y plenas facultades mentales, es producto de la voluntad con clara conciencia acerca del bien y del mal.

Lo que es incuestionable es que la conciencia del bien y del mal, ha sido la clave de la actuación ética de los seres humanos desde el inicio de su existencia y en su proceso evolutivo, y fue también lo que les ha permitido armar las estructuras para la convivencia en sociedad desde el umbral de su existencia.

Desde el principio de la filosofía, dentro de la cultura occidental, los primeros pensadores griegos se ocuparon del tema de los valores, aunque el concepto de valor, todavía no suficientemente explícito, quedara incluido en el concepto del bien y de lo bueno.  Así Sócrates (470 a 399 a. C.) en los diálogos de Platón dice a Callicles en el Diálogo Gorgias “en todas las cosas se debe obrar en vista del bien…  así, es preciso hacer todas las cosas, hasta las agradables, en vista del bien; Y no el bien en  vista de lo agradable… toda vez que, lo agradable y lo bueno no es una misma cosa… es lo agradable lo que causa en nosotros un sentimiento de placer en el acto mismo en que gozamos; y lo bueno lo que nos hace buenos mediante su presencia.”

De igual forma en el pensamiento de Aristóteles (384-322 a. C.) la concepción de valor quedará implícita en el concepto de la perfección moral,  que engloba todo; virtud, cualidades éticas y estéticas, físicas y espirituales, que caen en el campo de lo que después se conocería como la  metafísica aristotélica, en una mezcla indivisible de belleza y bondad. “El hombre moralmente recto no hace el bien porque le proporcione placer o ventaja, sino por el bien en sí mismo. De esta manera se le da la felicidad por añadidura”.  Aristóteles inicia su ética nicomaquea[2] diciendo que; “todo arte y toda investigación científica, lo mismo que toda acción y elección parecen tender a algún bien; y por ello definieron con toda pulcritud el bien los que dijeron ser aquello a que todas las cosas aspiran.”

Ya los estoicos, (Filósofos “del pórtico pintado” 300 a. C.) escuela fundada por Zenón  de Citio, consideraban al valor como el objeto de la selección moral. La ética estoica era muy severa en contra de las pasiones; “hay que abstenerse y soportar, solo la razón debe dominar y prevalecer”.

Mientras que el estoicismo era renunciación, disciplina, auto control y recto modo de vida; para Aristipo de Cirene, discípulo de Sócrates, el placer egocéntrico y sensual del momento, sin importar las consecuencias posteriores era el valor supremo, una forma extrema del hedonismo en donde las leyes morales no existen, sino meras reglas subjetivas, relativas a los apetitos humanos.

Otra forma de hedonismo, que seguía manteniendo el placer como el valor principal, fue el epicureísmo (306 a. C.) sin embargo este prefería los placeres intelectuales a los sensuales y sostenía que el placer supremo y verdadero, solo es alcanzable por medio de la razón. A través de la historia, el hedonismo extremo como el de Aristipo de Cirene, ha tenido recurrencias cíclicas, curiosamente coincidentes con los periodos en donde se inicia  el declive de una gran cultura causado precisamente por los excesos en el goce y disfrute del poder, o por la desproporción y abuso del poder mismo cuando se ha llegado a la cúspide. Otras veces, como en la actualidad, se llega a la tendencia al hedonismo extremo por la frustración de la sociedad o parte de esta,  que ante la impotencia frente a una realidad que piensan que los ha rebasado, por la ignorancia y el relajamiento de los valores, son presa fácil de todo tipo de vicios como las drogas, que en cierta forma son la salida fácil, por la puerta falsa, a un placer ficticio que al final termina por esclavizarlos o destruirlos.

El pensamiento de René Descartes (1596-1650), a través de la “Duda Metódica” fue y es fundamental para el análisis y la concepción del Valor,  toda vez que le da vigencia a los conceptos del objeto y del sujeto; de lo objetivo y de lo subjetivo.  Descartes al dudar de todo, de la misma realidad objetiva, dudó incluso de su propia existencia dudando así de la existencia del sujeto, pero en el proceso de dudar, se da cuenta que es el sujeto el que duda y al dudar se encuentra pensando en la existencia o no, de la realidad, sin embargo, el solo hecho de pensar confirma su propia existencia, es así como expone su trascendente conclusión en el principio filosófico: “CòGITO, ERGO SUM”.

Sin duda las controversias filosóficas más fuertes acerca del valor se dan en el siglo XVIII y particularmente en el XIX. Immanuel Kant. (1724- 1804)  es uno de los filósofos que más se ocupa del tema, a través de sus obras (principalmente) en la “Crítica del juicio” y en su ética, a través de la “Crítica de la Razón Práctica”, El filosofo alemán señalaba al Valor como el bien objetivo y excluía lo relativo al placer y la belleza por la subjetividad que ambos conceptos llevan implícita, expone la noción de la buena voluntad y dice que “la felicidad, el bien y otros deseos  de perfección, no podrán en ningún caso agotar los recursos de la buena voluntad, que es la voluntad a priori buena.”, calificando de morales los actos de esta. La base racional de la conducta moral es un “imperativo categórico” como norma considerada incondicional, necesaria y absoluta de la acción dirigida por la voluntad y en base a la “ley universal de la naturaleza”. “La libertad fundamental del individuo es la libertad del gobierno de si mismo, la libertad de obedecer en la conciencia las leyes del universo reveladas por la razón.”[3] Xavier Etxeberria de la Universidad de Deusto, me dice; “de Kant yo resaltaría que su aportación fundamental es la de precisar que el “Valor  absoluto” decisivo, es la persona como sujeto de dignidad (lo no instrumentalizable).

El autor de “Así habló Zarathustra”, Friedrich Nietzsche (1844-1900) en su obra, establece la tesis: “donde hay vida hay voluntad de poder”. hacia finales del siglo XIX, provocó una verdadera revolución al plantear la necesidad de una transvaloración de todos los valores, que en 1888 termina en su obra “el Anticristo”, al cuestionar valores tradicionales de la cultura europea de fin de siglo, actitud esta, que deja de manifiesto el relativismo e historicismo  del filósofo en su concepción de los valores. En ese mismo año, en “Mas allá  del bien y del mal”, una critica a la modernidad, analiza la ficción metafísica del mundo occidental.

En la “Genealogía de la moral” (1887) Nietzsche afirma que la moral cristiana es fruto del “resentimiento”, un resentimiento ante la vida, “Esta moral debe ser superada mediante un punto de vista situado más allá del bien y del mal”,  toda vez que Nietzsche considera la vida y el poder como valores supremos, “la voluntad de vivir, es la voluntad de poder y dominio”.  En  “La voluntad de poder,” que no pudo ser terminada por el autor, se hace una crítica a los valores de su tiempo tratando de cambiarlos y reordenarlos.  Aquí critica la hipocresía y simulación de la sociedad que exalta algunos valores por conveniencia y al mismo tiempo los niega con su manera de vida, su manera de ser y su concepción misma de la vida alejada de la realidad y de la verdad.  Propone confrontar los valores vitales con los valores ficticios “que la moral y el resentimiento han hecho propios”, “la psicología del cristianismo a partir del espíritu del resentimiento.”

José Ortega y Gasset (1883-1955). Filósofo español, célebre por su tesis “Yo soy yo y mi circunstancia”, en 1895 criticó al filósofo austriaco Alois Meinong[4] cuando, este, en Checoslovaquia publicó su trabajo “Acerca de la actitud de valorar y el valor”; en donde establece el valor como el objeto sujeto a una fuerza de motivación subjetiva, como si los valores fueran agradables.  Ortega Y Gasset rebate: “La complacencia es ciertamente un estado subjetivo, pero no nace del sujeto sino que es suscitada y nutrida por algún objeto.  Toda complacencia es complacerse en algo.  El origen de ella no puede ser ella misma, o en forma grotesca lo agradable no lo es porque agrada, sino al contrario, agrada por su gracia o virtud objetiva”.

Cuando Ehrenfels[5] también austriaco, definió en 1898 el valor como lo agradable; Ortega Y Gasset es categórico: “Es falso superlativamente que los rangos de los valores y aún su carácter positivo o negativo, sea en función del agrado y del enojo del deseo o repulsión”.  “Todas las complacencias y enojos, todos los deseos y repulsiones, están motivadas por valores pero estos no valen porque nos agraden o los deseemos, sino al revés, nos agradan y los deseamos porque valen”.

Max Scheler (1874- 1928) pretendió analizar el valor  por medio de la metodología fenomenológica de acuerdo a su especificidad esencial, y plantea la independencia de los valores eternos e inmutables. Según Scheler si uno contempla lo absoluto, no lo contempla en si, sino que contempla su propio pensar de lo absoluto. Así mismo, para el, los valores son esencias puras y por lo tanto intemporales. “Los valores son entendidos aunque no lo sean más que en las cualidades de nuestros actos”. Scheler sostiene que los valores no tienen necesidad de ningún precepto obligatorio, sino que en si mismos son algo que idealmente debe ser, que espera ser realizado por el obrar humano.[6]

Finalmente volvemos al comienzo, al pensamiento de los estoicos, en donde el valor era el objeto de la selección moral, a la disciplina inteligente de las elecciones de las normas o guías que tenemos que decidir cada quien en nuestro propio proyecto de vida, con el objeto de que podamos definir nuestros principios, como base necesaria para buscar el camino que nos conduzca al logro del fin ultimo.

III. HACIA UNA DEFINICION

Por alguna razón los diferentes pensadores[7] han esquivado comprometerse a entrar en una definición directa y categórica sobre lo que es el valor.  Pienso que el tener la definición de valor es el punto de partida inevitable para la comprensión de su naturaleza y objeto.  Por lo tanto, basándome en los diferentes pensadores, e interpretándolos, particularmente a Kant y a Ortega Y Gasset entre otros, propongo la siguiente definición:

El valor es: El objeto esencial y conceptual del bien.

Si estamos de acuerdo en que el valor es el objeto esencial y conceptual del bien, luego entonces será preciso ponernos de acuerdo en que entendemos por el bien o ¿que es el bien? El bien es lo que intrínsecamente contiene un valor objetivo y es valioso convencionalmente.  Existen dos clases de bienes: el bien material y el bien moral. Los bienes materiales son, genéricamente, los transferibles o intercambiables económicamente: Son objetos o cosas. El bien moral es conceptual, relativo a la esencia del ser y al comportamiento de los seres humanos, es bipolar y lo podemos definir como:

La elección positiva que tiende a la perfección natural y nos acerca al fin último.

De esta manera, y a “contrario sensu”  podemos definir al mal en el extremo de la polarización, como:

La elección negativa que estimula la deformación natural, la degeneración, y la perversión que nos aleja del fin último.

Platón decía: “el bien es un elemento  esencial de la realidad el mal no existe en si mismo, sino como reflejo imperfecto de lo real”, de lo natural. Según San Agustín el mal es la privación o ausencia del bien o de lo bueno.

Dentro de los bienes morales quedan considerados los bienes corporales individuales, toda vez que estos están sujetos a la elección  que ejerce libremente cada persona sobre su propia integridad física.

IV. IMPORTANCIA DE LOS VALORES.

En alguna ocasión se me pidió  una explicación sencilla de lo que son los valores, para un curso que se estaba impartiendo  dirigido a niñas.  Me gustó el reto, me puse a pensar en como podrían las niñas, de una manera simple, entender el concepto de valor y propuse lo siguiente: digan a las niñas que los valores son como lucecitas que nos van guiando en el camino de la vida para la realización del bien.  Y pónganles el ejemplo del avión que en la noche para aterrizar a salvo, necesita que le iluminen la pista.  Sin esas señales, solemos perder peligrosamente el rumbo de la vida.

Los valores constituyen elementos esenciales para la base y estructuración  de nuestras vidas. Max Weber (1864-1920) planteo la tesis de la gran influencia que tuvieron los valores éticos y religiosos calvinistas para el desarrollo del capitalismo. Medidas de gran trascendencia dentro de esta tesis, las podemos constatar en la acción definitoria que ha tenido en le desarrollo de países como los Estados Unidos de América que en su principio fueron guiados por verdaderos líderes inspirados en valores políticos. En la inteligente elección y realización de los valores, la persona se realiza a sí misma; son en cierta manera los medios de selección, para lograr el proyecto que nos hemos propuesto cada uno para darle sentido a nuestras vidas.

V. NATURALEZA DE LOS VALORES

Indudablemente los valores tienen una identificación social, cultural e histórica, las diferentes sociedades a través del tiempo y del espacio, los han ido identificando, e identificándose con los diferentes valores.  Precisamente por su naturaleza objetiva han sido apreciados históricamente de diferente manera, en este sentido se podría afirmar que ha existido una evolución pero no del valor, sino de la manera de apreciarlo.  Ya que el valor en si es absoluto y la relatividad esta en la apreciación que del valor hace el sujeto, ya sea individual o colectivamente, tanto en el tiempo como en el espacio.  El filósofo mexicano Agustín Basave Fernández del Valle[8]afirma: “es la valoración la que depende del valor y no el valor el que depende de la valoración. Los valores como objetos ideales son intemporales inespaciales, inalterables”.

La paz como valor ha tenido una evolución en la manera en que las diferentes culturas lo han apreciado y sobretodo realizado. La historia misma nos enseña que en la realización del valor de la paz, muchas veces y paradójicamente se exalta a la guerra, sólo hay que recordar como inicia el himno nacional mexicano, sin embargo, aquí es usado en forma metafórica y en este caso, el valor que ahí se busca destacar, es el de la patria.

La paz como condición necesaria del espíritu para su manifestación creativa y productiva, ha sido un valor apreciado también para la convivencia armónica de la sociedad y para el disfrute individual o colectivo de situaciones particulares, que sin esta condición no se darían. La paz es premisa fundamental para la realización personal y para la búsqueda y el logro de la felicidad, unas veces  quimérica y otras, fugaz.

La patria, es un valor que prevalece en el ánimo de la gente, aunque de manera diferente de como era apreciado en el pasado, a tal grado de que muy pocos estarían dispuestos en la actualidad a ofrendar la vida (un valor fundamental) por la patria, en una guerra que como todas, nunca estará clara la razón de la sinrazón de su ser; de cuales son sus verdaderos móviles, y si estos, ciertamente tienen algo que ver con la patria, su seguridad y soberanía. Además de que siempre prevalecerá la duda de, si se nos estará pretendiendo utilizar y ¿con que fines?, lo más seguro es que solo sea como carne de cañón para fines aviesos.  Para ser categóricos; hoy día las guerras de Vietnam o de las Malvinas no se podrían dar tan fácilmente como se dieron apenas hace unos años, invocando mentirosamente el valor de la patria, con un tremendo costo de vidas humanas jóvenes, en los diferentes bandos.

Paradójicamente en la actualidad el valor de la patria, en algunas latitudes, esta tratando de ser realizado con actitudes extremas de auto inmolación por terroristas, en esto influye determinantemente el fanatismo político o religioso, o una mezcla letal de ambos que en algunos casos los motivan verdaderos actos de injusticia y de barbarie, con un gran desprecio del valor de la vida, como son los casos de extremismo, fanatismo y de grupos separatistas en diversas partes del mundo.

Los valores son un medio para la realización personal, un instrumento de guía y selección para las personas y las comunidades, un parámetro que norma la conducta tanto personal como colectiva, según la apreciación e importancia que les demos a cada uno de ellos,  un valioso instrumento para elegir entre lo bueno y lo malo, y sobretodo; son los grandes motivadores de nuestras acciones.

Muchas veces cuando se habla de los valores se les menciona como “valores morales” porque se les relaciona inmediatamente con la conducta, con el comportamiento de los seres  humanos y con el deber ser de esa manera de proceder. La moral es también un valor, y es además la parte de la filosofía, relacionada con la conducta ética de las personas, su conciencia del bien y del mal y su relación con los actos individuales o comunitarios producto de la voluntad.  La manera de interpretar lo bueno y lo malo, puede variar diametralmente de una cultura a otra aún en la misma época.  Es indudable que la concepción moral de un Jíbaro del Amazonas (Napo) al oriente de Ecuador y Perú, no es la misma que la de un europeo, aunque para cada uno de ellos sea válido su propia forma de apreciar los valores, la cual como hemos visto, siempre será subjetiva, por lo tanto, la moral es también; la voluntad subjetiva de interpretar y realizar el bien.

 VI. DIFERENCIA ENTRE VALOR Y VIRTUD:

Existe una tendencia inmemorial a confundir valor con virtud, tal vez porque desde el nacimiento del pensamiento filosófico el concepto de valor no estaba suficientemente claro, por lo tanto conviene señalar la diferencia, y aunque esto sea “peccata minuta”, será conveniente para la concepción clara de los valores, en su estudio y comprensión.

Comencemos por definir ¿qué es virtud?; según Aristóteles “La virtud de un hombre será entonces aquel hábito por el cual el hombre se hace bueno y gracias al cual realizará bien la obra que le es propia”[9] también para Aristóteles virtud es lo que añade perfección a una actividad. Por lo tanto:

La virtud es la capacidad del individuo para realizar el bien habitualmente, por medio de la razón y la fuerza de voluntad.

Tradicionalmente podemos distinguir 5 tipos de virtud:

Las establecidas por los primeros filósofos griegos llamadas, virtudes cardinales, que son 4: la prudencia, la justicia[10], la templanza y la fortaleza.

La prudencia es la virtud que hace al hombre precavido, moderado y cauto en el actuar,  para asegurar la posibilidad de logro sin conflictos, Confucio recomendaba: “piénsalo dos veces antes de actuar”.

La justicia como virtud es la condición de justo en el actuar de la persona para con los demás, en tal forma de reconocer y respetar a cada quien lo que le corresponde.

La templanza tiene que ver con la disciplina personal, para sobre poner la razón a los instintos naturales  y a los apetitos sensuales.

La fortaleza es la fuerza de voluntad surgida de la propia fuerza del espíritu, para sostener las convicciones propias.

Las virtudes cristianas llamadas también virtudes teologales, son: la fe, la esperanza y la caridad.

La virtud de la fe, en la persona que la posee, es una virtud que puede significar una fuerza enorme “que mueve montañas”. “En verdad, en verdad os digo, quien dijere a este monte: quítate de ahí y échate al mar, sin titubear internamente, sino creyendo en lo que dice, se hará, lo obtendrá”[11] por eso decimos que la fe mueve montañas, lo puede todo.

La esperanza es la virtud de los que tienen fe en Dios y confían en su divina intervención para el logro de lo necesario, o lo que mediante la oración se le ha pedido.

La virtud de la caridad la ejercen aquellos que siguiendo la doctrina cristiana, se solidarizan con el sufrimiento de los demás, hacen lo posible por aliviarlo de acuerdo al mandamiento de  amar a su prójimo como a ellos mismos, como Dios los ha amado.

Virtudes dianoèticas, según Aristóteles, las virtudes propias de la parte intelectual del alma, son: el arte, la ciencia, la cordura, la sabiduría, y el entendimiento

La virtud del arte es el talento que tienen las personas para cualquier forma de expresión artística y creativa, para recreación de ellas mismas y de los demás.

En igual forma la virtud de la ciencia la poseen aquellas personas con capacidad y propensión para las actividades y el conocimiento científico en beneficio de la humanidad.

La virtud de la cordura caracteriza a todas aquellas personas que se distinguen por reflexionar, razonar cuidadosamente antes de hablar o tomar decisiones importantes.

La virtud de la sabiduría lleva a la persona a beneficiar a los demás y a si misma, mediante el buen juicio y el consejo  acertado y calificado. En esta condición  la sabiduría es la capacidad de utilizar con propósitos positivos la intuición, el conocimiento y la información que se posee; como contribución y ayuda, para uno mismo y para los demás.

La virtud del entendimiento beneficia al que lo posee y este a los demás mediante la capacidad especifica para la deducción intuitiva y el análisis lógico a través de la inteligencia puesta al servicio del bien.

Las virtudes éticas, también según Aristóteles, son aquellas virtudes que obedecen a la razón y a la voluntad en el comportamiento de los individuos: la fortaleza, la templanza, la liberalidad, la magnanimidad, la humildad, la franqueza, y la justicia.

La fortaleza, la templanza y la justicia ya las hemos visto como parte de las virtudes cardinales.

La liberalidad es una virtud equivalente a la generosidad, el beneficio a los demás sin esperar recompensa, dar antes que recibir, dicen que de esta vida no nos vamos a llevar lo que recibimos, pero si lo que damos a los demás, toda vez que a través de lo que damos trascendemos.

La virtud de la magnanimidad  caracteriza a la persona que la posee como alguien, que sin ser megalómano piensa en grande, no se fija ni se detiene en pequeñeces y tiene hacia los demás una actitud de espíritu elevado y magnánimo, lo contrario es lo que en lenguaje coloquial mexicano se conoce como actitud de “cuenta chiles”.

La humildad, se podría decir que es la virtud por excelencia, consiste no solo en reconocer sus propias limitaciones, sino en ponerlas por debajo de las de los demás, la humildad no es apocamiento nos dice Carlos Llano, ex rector de la Universidad Panamericana, es estimulo y acicate de superación; es  reconocer que si bien, ante Dios todos somos iguales el verdaderamente humilde se considera todavía mas pequeño. Así  Cristo   nos dice que el que se humilla será alabado y el que se alaba será humillado.

La franqueza es la virtud de la sinceridad, de la autenticidad del que no tiene dobleces, ni hipocresía en su trato  hacia los demás. No debe confundirse esta virtud, con la actitud  ruda de quien sin consideración ni respeto hacia los demás, se expresa ofensivamente en forma burda.

Y por último, las virtudes que podríamos llamar sociales que son: la generosidad, la integridad, la humildad, la decencia, la lealtad, el espíritu de servicio, la valentía cívica entre otras.

La generosidad, y la humildad las hemos visto anteriormente.

La virtud de la integridad es la condición de ser integro en la persona, de respetar sus principios aun a costa de la propia conveniencia personal.

La decencia es la virtud de las personas que tienen alta estima y consideración por los demás y actúan y se conducen con dignidad,  decoro y honestidad.

La lealtad es una virtud que ennoblece a quien la posee, la fidelidad que conlleva esta virtud es tanto consigo mismo como con los que por alguna razón, de liga, lazo afectivo o ley, estamos comprometidos a ello. Es parte fundamental e imprescindible del honor y la dignidad de la persona.

Las virtudes del espíritu de servicio y la valentía cívica están íntimamente ligadas, la primera es la actitud de solidaridad de la persona con la sociedad y su buena disposición y gran motivación para servirla y no servirse de ella; la segunda tiene que ver con el coraje y valor personal para denunciar aun a costa de su propia seguridad y la de su familia, hechos deshonestos que dañan la vida social.

Confucio distinguía entre las virtudes sociales; a la lealtad, la fidelidad a las promesas, el respeto a los mayores, y el valor en las causas del derecho.

El respeto a los mayores es una virtud que como hemos visto se ha ido perdiendo; sin embargo es el reconocimiento a el valor de la sabiduría y de la dignidad.

La virtud de conceder valor a las causas del derecho habla del justo y del justiciero como tendencia relevante en la persona a realizar el valor de la justicia por medio de cada uno de sus actos que así lo demanden al procurar que cada quien tenga lo que le corresponde.

La diferencia entre virtud y valor:

Del análisis anterior se desprende que: La virtud es inherente al individuo, al sujeto, no así los valores los cuales son independientes del sujeto, la virtud por lo tanto, como hemos visto radica en el sujeto y depende de sus hábitos y capacidades. El valor es independiente del sujeto, es el objeto al que se tiende en la realización del bien.

Sin embargo hay que reconocer que, algunos valores cuando son adoptados por el sujeto en su realización habitual pueden convertirse en virtudes de este. Tales como algunos de  los casos que hemos analizado, dentro de lo cuales podemos señalar en forma particular como ejemplo, el valor de la honradez o el de la justicia entre muchos otros.

VII. ORDENAMIENTO DE LOS VALORES

LA REALIZACIÓN DE LOS VALORES MOTIVA NUESTRA ACTUACIÓN EN LA VIDA, PRECISAMENTE POR “SU GRACIA O VIRTUD[12] OBJETIVA” COMO DECÍA ORTEGA Y GASSET.  ATENDIENDO A ESTAS MOTIVACIONES PODREMOS ENCONTRAR EL OBJETO[13] QUE PARA LOS SERES HUMANOS TIENEN LOS DIFERENTES VALORES.

Los seres humanos tenemos, entre otras, fundamentalmente las siguientes siete  motivaciones:

Primera:

Las que están relacionadas con el tener; estas las podemos considerar como motivaciones primarias, que están directamente ligadas a los Valores materiales.

Todos quisiéramos que  a nuestra familia y a nosotros mismos no nos faltara lo indispensable, tener capacidad económica para educarlos, para velar por su salud, para disfrutar del esparcimiento y poder gozar de los placeres de la vida, dicen que “las penas con pan son menos” y no dejan de tener razón. Y para que en los últimos años de la existencia contemos con los recursos económicos necesarios.

Las aspiraciones por el poder económico y político subyacen en la naturaleza humana con mayor o menor intensidad, dependiendo de la persona, pero ahí están y solemos darles salida, cuando no “rienda suelta“, en la primera oportunidad. Precisamente cuando no se tienen principios, ni conciencia clara de los valores para orientar las motivaciones, es cuando se busca el poder por el poder mismo, lo que conduce directamente a la corrupción.

Lo que en el rico es alegría en el pobre es borrachera, en esas mismas condiciones; aquel es cleptómano sin embargo este es un vulgar ladrón etc. Y en realidad y al fin de cuentas son lo mismo, desgraciadamente no a todos y siempre se nos trata con justicia, el poder económico y los prejuicios sociales nos hace ver distintos ante una misma situación, todos somos iguales pero “hay unos mas iguales que otros” es lo que nos enseña la realidad, “poderoso caballero es don dinero” diría Quevedo, hay que reconocer que a lo largo de toda la historia, al poderoso se le ha tratado siempre con ciertas prerrogativas. Es por eso entendible el afán de tener.

Segunda:

Las motivaciones secundarias son las que nos conducen al ser, y están relacionadas con los valores intelectuales.

Para poder ser, es necesario cultivarse y para esto es preciso una gran determinación del individuo para poder salir delante, es necesario superarse personalmente, trabajar intensa y disciplinadamente, siempre buscando la excelencia, cumpliendo y superando metas. Y mediante un gran esfuerzo y sacrificios personales a lo largo del tiempo, educarse y adquirir el conocimiento suficiente, que le de ventajas competitivas para al final, conseguir la sabiduría necesaria que lo lleve  a obtener cierta forma de poder. Para poder ser. Esto no necesariamente tiene que ser a través de universidades, puede ser en forma autodidacta porque todo depende de la persona y su afán de superación.

El cumplimiento de algunas metas en la vida, mediante la capacitación que podrá ser académica o empírica, los trabajos de excelencia, el merecimiento de títulos académicos en los diferentes niveles, desde los técnicos hasta el doctorado en filosofía, los reconocimientos profesionales, todos estos son logros que van construyendo y consolidando en la vida, el ser algo. El conocimiento en general, científico, cultural y la educación en mayor o menor medida son indispensables, porque si bien la circunstancia puede propiciar el ascenso de personas a niveles que no les corresponden, precisamente por la falta de ellos y por eso mismo, la ignorancia siempre aflora, a la larga los delata y es un lastre muy difícil de llevar.

Tercera:

Las motivaciones terciarias o superiores que estarían orientadas a la necesidad de trascender, unidas firmemente a los Valores espirituales. Hemos dicho que de esta vida no nos vamos a llevar nada, solo lo que damos, porque con ello trascendemos. Y esto lo hacemos en múltiples formas por ejemplo: a través del amor demostrado a nuestros hijos, a los nuestros, a nuestro prójimo, a nuestra familia a nuestra patria, acordándonos que el amor se demuestra con obras, con hechos concretos y efectivos no solo con palabras.

Se trasciende por medio del trabajo de calidad que realizamos en beneficio propio y de los demás, a través de las obras de excelencia reconocidas por la comunidad, a través de la belleza expresada mediante la creación artística, a través de los actos heroicos o sobresalientes que la circunstancia nos da la oportunidad de realizar.

Para aquellos que creen en Dios y siguen una religión, la manera de vida ordenada y disciplinada como acto de amor a Dios, es también una buena manera de trascender.

No podríamos afirmar que las motivaciones secundarias o terciarias sean más importantes que las primarias y viceversa o cualesquiera otras de las demás, lo que sí podemos afirmar es que lo verdaderamente importante, es el equilibrio logrado por la persona en cuanto a sus motivaciones.

Un individuo que se conforma solo con el tener, despreciando las otras motivaciones, podría acumular riquezas y lograr el poder económico, pero sería un ignorante y un egoísta. El que solo se concrete en las motivaciones secundarias podría ser alguien con muchos conocimientos para el mismo, inservibles para los demás, o bien alguien que puede llegar a acumular un gran poder convirtiéndose en un dictador autoritario, como ha habido muchos. El que solo se limitara a las motivaciones terciarias podría ser un místico o un ermitaño, pero estaría en desequilibrio como ser humano normal.

Según Bertrand Russell (1872-1970) “tanto el acético como el sabio son pobres modelos humanos porque ambos son individuos incompletos, los seres humanos completos participan en plenitud de la vida de la sociedad y expresan todo lo que concierne a su naturaleza”.

Los otros objetos importantes de los valores los podemos señalar como:

Cuarta:

El objeto moral de nuestra actuación, la eticidad del comportamiento humano es decir todo lo  relacionado con  la conducta de los individuos y las comunidades mediante el ejercicio de la voluntad; relacionado directamente con los Valores éticos.

El ser humano salvo casos excepcionales no vive aislado, vive y convive en comunidades, por este solo hecho adquiere la responsabilidad de seguir un comportamiento aceptable para esa comunidad y para el mismo como individuo, como ser social, lo que lo motiva a llevar un comportamiento tal que le ayude a lograr una mejor convivencia en su hábitat.

La conducta de los seres humanos, dentro de su libertad y su derecho a decidir lo que mas le conviene al individuo, esta regida por diversas normas de justicia y de moral que exige la convivencia, que se constituyen en verdaderos parámetros del comportamiento, que queramos o no, debemos respetar, so pena de violentar nuestra situación con la comunidad misma y nuestra  paz espiritual interna relacionada directamente con la conciencia.

Quinta:

Las motivaciones que tienen como objeto a el Estado y se relacionan con los valores cívicos. Si atendemos al concepto de Estado moderno, tenemos que:  el Estado es la organización jurídica y política de la sociedad quien en pleno uso de su soberanía y dentro de su territorio nacional delega en un gobierno elegido democráticamente por la mayoría; el uso de la autoridad, la fuerza y el poder legitimo para el logro del bien común. Todo este concepto implica derechos y obligaciones para la persona. Por lo tanto son múltiples los valores que se relacionan con la función del Estado.

Atendiendo al concepto hegeliano; que establece que el fin principal de la conducta humana es el Estado, considerando que la pertinencia al Estado implica el estricto cumplimiento de los deberes sociales que esta obligado a asumir el individuo, en esta forma la integridad de los individuos, se demanda en gran parte y deriva precisamente de sus relaciones sociales que tienen como meta el fortalecimiento y superación de los individuos a través del estado del que forman parte integral como sociedad.

Sexta:

Aquellas motivaciones cuyo objeto es la cultura y el arte; los valores culturales. Si consideramos que la cultura es la manera de ser, la manera de vida de los seres humanos en el tiempo y en el espacio, que  es también el cultivo de las expresiones éticas y estéticas de los grupos humanos través a del tiempo, que adquieren un carácter distintivo con el producto que cada grupo aporta pleno de conocimientos, tradiciones y costumbres; al contexto de la cultura de la humanidad. Así podemos entender porque el tema de la cultura es fuente de importantes valores que tienen este objeto.

Séptima:

Y por último, los que su objeto es la persona misma, los valores personales, que podemos encontrar en la búsqueda del desarrollo integral de la persona, la necesidad de vivir la vida plenamente, con salud mental y corporal, salud física y espiritual, con dignidad y libertad, buscando la felicidad para nosotros mismos que indudablemente es alimentada por el bienestar de aquellos que mas queremos. por medio de un afán que generalmente demanda un gran esfuerzo y por lo mismo una acción disciplinada si se quiere tener éxito en el logro de los propósitos y con el cumplimiento de la responsabilidad que la persona tiene consigo mismo y con los demás.

En estos siete temas podríamos englobar en forma genérica los valores para su ordenación por lo que propongo la siguiente tabla de valores dispuesta de acuerdo al objeto[14]  y tipo de Valores. con una separación final en dos grandes grupos, los valores fundamentales y los estructurales:

 

VIII. TABLA DE VALORES

 

I.       Objeto: El tener

         Valores materiales

1. Riqueza

2. Placer

3. Poder

4. Trabajo

5. Economía

6. Justicia

7. Paz

II:      Objeto: El ser

Valores intelectuales

1. Sabiduría

2. Educación

3. Poder

4. Trabajo

5. Excelencia

6. Disciplina

7. Conocimiento

III.      Objeto: El trascender

 Valores espirituales

  1.  Religión
  2. Amor

3. Familia

4. Integridad

5. Belleza

6. Trabajo

7. Excelencia

IV. Objeto: la conducta

Valores éticos.

1. Verdad

2. Honradez

3. Justicia

4. Moral

5. Responsabilidad

6. Respeto

7. Lealtad

V.      Objeto: El Estado

Valores cívicos

1. Libertad

2. Justicia

3. Paz

4. Democracia

5. Sociedad

6. Cultura

7. Poder

8. Economía

9. Bien Común

10. Medioambiente

11. Solidaridad

12. Honor

13. Soberanía

14. Patria

VI. Objeto: La cultura

Valores culturales.

1. Historia

2. Arte

3. Tradición y costumbre

4. Democracia

5. Placer

6. Elegancia

7. Belleza

VII. Objeto: La persona

Valores personales

1. Vida

2. Dignidad (La persona misma)

3. Libertad

4. Salud

5.  Amistad

6. Disciplina

7. Honor

Los anteriores son los valores genéricos, de estos se derivan los específicos que pueden ser tan numerosos como el análisis racional lo propicie y de acuerdo a las características particulares de las motivaciones de cada persona.

Del ordenamiento anterior podemos separar los valores en dos grandes grupos: los valores fundamentales y los valores estructurales; los fundamentales son aquellos en donde basamos nuestra existencia y sin los cuales la vida no tendría sentido y los estructurales son los que apoyados en los fundamentales, estructuran nuestro proyecto de vida y nos ayudan para el logro del fin último.

Valores fundamentales:

Amor

Libertad

Verdad

Justicia

Conocimiento

Belleza

Vida

Valores estructurales:

Familia

Sociedad

Patria

Dignidad

Educación

Salud

Religión

Riqueza

Poder

Moral

Paz

Honradez

Democracia

Cultura

Placer

Economía

Bien Común

Historia

Sabiduría

Arte

Tradición y Costumbre

Amistad

Honor

Persona

Medio Ambiente

Trabajo

Excelencia

Responsabilidad

Respeto

Elegancia

Disciplina

Lealtad

Integridad

En esta forma la jerarquía de valores solo tendrá dos rangos: los fundamentales y los estructurales, presentando dos gamas para la elección subjetiva, que estará en función de la concepción moral del sujeto.  Tratando de lograr el equilibrio, normada o guiada por los mismos valores.     Su anterior disposición no implica una jerarquía necesariamente.

Los valores expresados en nuestra tabla deben ser valores reales y no ficticios como decía Nietzsche, es decir no solo valores sujetos al convencionalismo de la sociedad, sino Valores susceptibles de ser realizados verdaderamente por esta, y por nosotros mismos, lo cual solo se demuestra con hechos. Porque los que no estamos realizando, o simulemos su realización, son precisamente aquellos que deben ser materia de nuestra más seria consideración si queremos superar la crisis que vivimos.

IX. BREVE ANALISIS DE LOS VALORES FUNDAMENTALES

EL AMOR

Es un valor cuyo concepto ha sido sumamente distorsionado hasta el punto tal de llamar al acto sexual “hacer el amor”, sin que por esto se infiera que el autor tiene un concepto negativo del acto sexual no, de ninguna manera, pero esto no es el amor. El amor entre las personas significa renunciación de uno mismo por el ser amado. El acto sexual en el mejor de los casos, es una acción deliberada para continuar la especie, o por simple atracción e identificación de la pareja,  que puede hacerse por amor o por placer, o por las dos causas, como algunas veces suele suceder.

La reproducción sexual de los seres humanos en muchos casos, tal vez en la mayoría, no se hace por amor sino por accidente, motivado únicamente por el deseo, por la atracción sexual y por placer que esto trae consigo. Esto explica en cierta forma la gran cantidad de abortos que se registran en todo el mundo, y la proliferación de nacimientos, de los cuales tal vez no se tenga plena conciencia de que son seres humanos y la responsabilidad que esto implica, sobre todo en los países menos desarrollados y con mayores índices de ignorancia, dejando de manifiesto en muchos de los casos, la inmoralidad y la grave irresponsabilidad de los protagonistas.

El erotismo que debe su nombre al dios del amor, Eros, de la mitología griega, gran fuerza cosmogónica que asegura la prevalencia de las especies y el orden interno del cosmos mismo, hijo de Afrodita, diosa del amor. Para los romanos, identificado o asimilado al dios Cupido; probablemente ha contribuido a la confusión sobre lo que es verdaderamente el amor, precisamente por esa desviación hacia la  liga con lo sensual y el placer carnal, que reconozco necesario absolutamente para la procreación de la especie humana mediante el acto sexual. El psicoanálisis en su definición de las distintas formas eróticas, señala: la anal, oral, genital, fálica y muchas otras que nada tienen que ver con el amor sino con el placer sexual. En las primeras concepciones Eros y el erotismo estaban relacionados con las fuerzas creativas y de transformación que en cierta forma tienen relación con el amor y esto contribuye también a la confusión. En la mitología romana, Cupido el dios del amor, es representado por un pequeño niño alado, desnudo y con los ojos vendados, para enfatizar su ceguera, que lanza flechas de deseo para ligar a las personas en forma afectiva sexualmente hablando.

No voy a entrar aquí a discutir la eticidad del acto sexual, sin embargo si quisiera dejar apuntado que incluso, el llamado enamoramiento entre dos personas, responde a una serie de reacciones químicas del organismo del individuo, que lo puede llevar temporalmente a un estado aparentemente idílico, que  aleja de la realidad a las personas involucradas y puede hacerles llegar a situaciones extremas,  irracionales y en algunos casos verdaderamente peligrosas, muchas veces patológicas. Esto es, metafóricamente hablando, muy parecido al efecto que sufría quien escuchaba “el canto de las sirenas en la mitología griega. Tampoco esto tiene nada que ver con el amor, el verdadero amor en la pareja se da cuando todo pasa, cuando las personas despiertan a la realidad, cuando cobran plena conciencia de ésta, cuando se conocen y se aceptan tal como son, cuando forman una familia, cuando se supera el egoísmo, cuando se antepone el fin ultimo a los fines mediatos.

La realización del valor del amor es una de las mas grandes motivaciones de los seres humanos, es una actitud del espíritu de entrega y disposición total e incondicional a favor de alguien o de algo, esta puede darse por las personas, las cosas, los conceptos, las situaciones. Y se considera como una de las grandes razones de la  existencia.

“Obras  son amores y no buenas razones”, reza el refrán popular y esto tiene un profundo significado, porque suele suceder que lo que se da en algunas personas, más que el amor hacia alguien o hacia algo, es simplemente el síndrome del amor, es decir piensan o dicen que aman a alguien o a algo, pero a la hora de la verdad, la realidad es otra, toda vez que los hechos demuestran que no hay congruencia entre lo que se dice o lo que se piensa, con lo que se hace. Como uno de tantos ejemplos, podemos asegurar que existe una gran confusión entre el deseo sexual y la intención del matrimonio o la unión por el amor verdadero, lo que es motivo de múltiples problemas, desde el abuso de una persona sobre la otra, hasta lo que es mas grave, el fracaso matrimonial o la separación. Aunque cuando en realidad se ama a alguien es bueno decírselo, es mejor demostrárselo con los hechos verdaderos.

“Sin un amor la vida no se llama vida” dice una canción que hizo famosa el trío “los panchos” en 1947, y es muy cierto, una vida sin amor o peor con el odio como constante, es algo que nadie desea pero que suele suceder cuando no hay tolerancia, reconciliación, ni perdón, o se deja  de apreciar el valor del amor como uno de los valores fundamentales.

LA LIBERTAD

Ese sentimiento de independencia, del ejercicio irrestricto del libre albedrío, de ser el dueño o la dueña o el arquitecto o la arquitecta  de su propio destino, es un sentimiento de los seres superiores espiritualmente hablando, de aquellos que no se resignan, ni aceptarían nunca, ya no digamos la esclavitud, ni siquiera  algo que mediatizara el más grande derecho de los seres humanos, el derecho a vivir en libertad. Por lo que la realización del valor de la libertad bien vale la vida misma y los hechos históricos así lo demuestran.

Nací como nace el peje                                                                                                           en el fondo de la mar                                                                                                       anides me puede quitar                                                                                                     aquello que Dios me dio                                                                                                         lo que al mundo truje yo                                                                                                          del mundo lo he de llevar.

Para mi el campo son flores                                                                                                dende que libre me veo                                                                                                      donde me lleva el deseo                                                                                                              allí mis pasos dirijo                                                                                                                   y hasta en las sombras, de fijo                                                                                                 que adonde quiera rumbeo.[15]

En el siglo XXI, para una buena parte de los seres humanos la realización del valor de la libertad, es algo que se siente intrínseco a la naturaleza del ser humano, sin embargo existen muchas formas sutiles de escamotear la libertad; las relaciones económicas entre los Estados y con la comunidad financiera internacional y sus instituciones, muchas veces afectan la soberanía nacional de algunos pueblos con restricciones que los dejan en verdaderas situaciones de dependencia; algunas formas de financiamiento a largo plazo se convierten también en virtuales instrumentos de sujeción de los pueblos y  de las personas, por solo señalar algunos ejemplos.

Existen todavía Estados que esclavizan a sus pueblos con razones, o más que razones dogmas e instrumentos políticos o religiosos. Algunas relaciones de trabajo sin ética profesional son nuevas formas de esclavismo. Sin embargo en el alma de todo ser humano, radica esa aspiración profunda e innata del individuo hacia la realización del valor de la libertad, la libertad es inherente a la naturaleza del ser humano, por lo que desde que existe la humanidad, millones de seres humanos han ofrendado sus vidas por ella.

Es preciso tener cuidado con las verdaderas intenciones de algunos “libertadores” de los pueblos, porque en nombre de la libertad, como es un valor que todo mundo acepta, suelen colarse ejércitos dentro de “caballos de Troya”, o lobos con piel de oveja, cuyas intenciones son contrarias a lo que aparentan con sus actitudes mesiánicas de aparente bondad.

Cuando en la persona no existe una conciencia clara de la importancia de los valores fundamentales y el conveniente equilibrio en sus motivaciones individuales, ocasionada tal vez por la ignorancia, acompañada por un desarrollo traumático en un ambiente conflictivo y de supervivencia,  entonces el valor de la libertad es subestimado y sobreestimados  los valores materiales. Solo así se puede entender la actitud del delincuente que no le importa el riesgo de perder la libertad o la vida, con tal de obtener riquezas y poder por medios ilícitos, incluso a costa de la vida de otras personas.

El valor de la libertad supone autodeterminación; posibilidad de elección, la libertad en cierta forma es eso, tener posibilidades de elección de lo que mas conviene y aun después de haber escogido seguir teniendo otras oportunidades de cambio; posibilidad de acción o de no acción. Sin embargo la libertad se da en el ámbito de las relaciones humanas, en donde esta condicionada al respeto de la libertad de los demás. Es preciso no confundirla con el libertinaje propio de la anarquía, que propicia la ausencia de autoridad. La libertad nunca será incondicional, siempre estará circunscrita  a lo establecido por la ley, en salvaguarda de la libertad de los demás.

Cuando con el ejercicio, de lo que nosotros pensamos es nuestro derecho a la libertad, afectamos el legítimo interés de otros, no siempre nos damos cabal cuenta, por lo tanto, es de la mayor importancia saber administrar el ejercicio de nuestra libertad con plena conciencia de sus consecuencias. Cuando la libertad ha sido reprimida por mucho tiempo, como es el caso de las dictaduras, o los derechos de la mujer, por ejemplo y cuando esta, al fin se da como un derecho que había sido escamoteado, en un principio se desbordan los ánimos de emancipación, con desmedidos afanes reivindicatorios y muchas veces, la libertad mal ejercida se vuelve libertinaje, con graves consecuencias para quienes mal la interpretan y para quienes sufren los efectos negativos.

LA VERDAD

“la verdad os hará libres” reza el evangelio de san Juan, 31 “Jesús dijo entonces a los judíos  que le habían creído si permanecéis en mi palabra, sois verdaderamente mis discípulos, 32 y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”.

Que difícil es llevar la vida cuando se sabe que uno es presa de la mentira y la simulación y que tarde o temprano aflorará la verdad. “En boca de quien acostumbra mentir la verdad es sospechosa”, dice don Juan Ruiz de Alarcón (1581-1639) en su obra maestra de teatro “La Verdad Sospechosa”, la perdida de la confianza es una de las consecuencias directas que sufren los que son enemigos de la verdad y creen poder engañar impunemente.

La palabra “crédito”, tan conocida en el mundo de los negocios, no significa nada más que eso, que se nos cree porque se supone que decimos la verdad. Hay de aquel que por faltar a la verdad, pierde el crédito que le otorgan los demás, difícilmente podrá “levantar cabeza” sin la confianza de los otros, Confucio decía: “no veo en que pueda emplearse a un hombre en cuya palabra no es posible confiar” (II-22). Paradójicamente al final de cuentas el único engañado es el mismo mentiroso que a fuer de tanto mentir acaba por creer “a pie juntillas” sus propios embustes.

La búsqueda continua de la verdad es el objeto mismo de la filosofía, el valor de la verdad ha sido apreciado por todas las sociedades, desde los primeros seres humanos, a medida  que la evolución progresa, una de las características del cambio y del refinamiento en las sociedades, es precisamente el arraigo del valor de la verdad en la cultura. La verdad es  la más grande aspiración del conocimiento científico.

San Agustín decía “no miente el que no dice la verdad”, uno puede callar una verdad, sobre todo cuando esta no es requerida y aunque lo fuera si así nos conviene o hemos empeñado nuestra palabra, tal es el caso del secreto profesional, entonces podemos reservarnos el derecho de permanecer callados, pero nunca falsear la verdad y decir una mentira, sobre todo una mentira que cause daño, como el “levantar falso testimonio”.

Aun ahora en los países totalitarios, en los regímenes autoritarios y aun en muchos que hacen gala de democráticos, subsisten los submundos de la mentira y la simulación, el engaño sistémico, como instrumento del manejo y la manipulación política, las falsas promesas sobre todo con fines electorales, el engaño mediático publicitario, la actitud de cinismo y desfachatez, de las personas que detentan el poder, cuando es cuestionada su honestidad por actos de corrupción reales pero difíciles de comprobar. Estoy seguro que ninguna persona con principios sólidos tolera o desea, alguno de estos ámbitos de falsedad e hipocresía que denigran y esclavizan.

LA JUSTICIA

El valor por excelencia es la justicia, este valor ha inspirado a todas las sociedades en sus procesos legislativos, ha dado origen a la  concepción misma del Estado moderno como la organización jurídica de la sociedad para cumplir el precepto de: “jus suum unicuique tribueri,” ya que “iustitia est perpetua voluntas jus suum cuique tribuendi”[16]

La realización del valor de la justicia es uno de los más grandes anhelos de la humanidad, sin embargo es tan complejo el concepto de justicia, y suele ser tan complicado el proceso para su obtención, que no siempre se logra cuando se le busca, toda vez que no necesariamente lo que es legal es justo, ya que lo legal depende tanto de quienes hacen las leyes, de su capacidad intelectual, de su seriedad y eticidad; como de la acción procesal  y de las aptitudes de quienes la procuran o la imparten y no siempre se concluye con actos de verdadera justicia.

El valor de la justicia fue reconocido y apreciado desde los principios, en la importante tarea de hacer posible las relaciones entre los seres humanos. Como hemos visto, no todo lo que es legal es justo, sin embargo hay que cumplir y respetar la ley, lo que debemos hacer ante una disposición legal injusta, es cambiarla por los medios legales establecidos. El elemento jurídico es el elemento fundamental de toda civilización. Un mil trescientos diecinueve años tardó en gestarse el derecho Romano, del 754 a.C. con las primitivas regulaciones pre-cívicas de los pueblos de Lacio hasta la muerte de Justiniano y su código en  el 565 d.C. La motivación dominante fue la regulación de las relaciones entre los hombres mediante el derecho como “técnica de la coexistencia”, precisamente para que en estas prevaleciera el valor de la justicia.

Además del derecho constitucional de los Estados, en la actualidad adquiere particular relevancia el derecho internacional, por la tendencia a la globalización y por el desequilibrio de fuerzas entre los estados hegemónicos, igual relevancia toman  también instituciones como la Organización de las Naciones Unidas y las cortes internacionales con el objeto de normar, ahora no solo las relaciones entre las personas, sino también entre las naciones para que prevalezca la justicia y no “la ley del mas fuerte”.

EL CONOCIMIENTO

Desde el inicio de la humanidad, el valor del conocimiento ha sido un valor vital para el desarrollo de las diferentes culturas y de las personas, el conocimiento ha sido apreciado y tenido como valor desde las tribus más primitivas, en su proceso de aprendizaje a través de la transmisión de la experiencia, hasta las más avanzadas culturas precursoras del conocimiento científico.

El conocimiento es propio de los seres humanos y una necesidad vital. Una vida en la ignorancia no vale la pena de ser vivida, es preciso superar tal lastre, toda vez que afecta al que la vive y a los que lo rodean, no acarrea nada mas que penurias y  miseria  para la persona y para los suyos. El conocimiento no solo es una necesidad, es también una obligación y una responsabilidad, tan es así  que en materia jurídica, por ejemplo, el desconocimiento de la ley no exime de la observancia  de la misma.

Siendo el conocimiento como hemos visto una responsabilidad, el uso del mismo, incluso su generación a través de la investigación científica, plantean un problema de eticidad, toda vez que no siempre su uso es para realizar el bien, aunque se quiera disfrazar con sofismas hipócritas haciendo uso de conceptos a manera de pretextos  como: la paz, la libertad, la seguridad, la salud, el medio ambiente etc.

El  uso de la razón en el análisis crítico, es condición necesaria para la mejor adquisición, aplicación y clarificación del conocimiento a fin de su mejor utilización. La dialéctica según Aristóteles es la ciencia de la lógica. La Dialéctica es una herramienta de la razón para la búsqueda de la verdad mediante el análisis critico de conceptos e hipótesis, de esta manera un concepto se enfrenta a su opuesto y, al aplicar el análisis critico se obtiene una tesis que a su vez se confronta con su antítesis, y de esta decantación se obtiene la síntesis del razonamiento en cuestión. De tal forma que, el conocimiento y el uso de la razón determinan en el individuo, la capacidad para el análisis crítico, y este es tan importante que sin esa capacidad, la democracia se pervierte por la manipulación de las conciencias a que está expuesta.

La realización del valor del conocimiento, es preocupación y ocupación constante de las sociedades mas serias y avanzadas, la ciencia y la tecnología son instrumentos indispensables para su desarrollo, lo más valiosos de un pueblo siempre serán sus gentes y es el grado de conocimiento aunado a la capacidad del uso de la razón en el análisis critico lo que las califica. Indudablemente este es un valor de vital importancia para la sociedad.

LA BELLEZA

Imaginemos un mundo sin belleza o en donde no importara esta, afortunadamente los seres humanos tenemos el valor de la belleza profundamente arraigado. Aunque la apreciación misma de esta sea subjetiva, el valor como hemos visto es objetivo y apreciado por las sociedades desde los primeros tiempos. Prueba de ello son las magnificas pinturas rupestres encontradas en infinidad de sitios a lo largo del mundo como las cuevas de Lascaux en el valle del Vèzère cerca de Montignac en Dordoña al suroeste de Francia. O las esplendidas pinturas rupestres de las cuevas de  Altamira cerca de Santillana del Mar en Santander España, estos son ejemplos esplendidos del arte desde las  tribus de Cro Magnon.

Un mundo sin belleza es inimaginable, cuando menos no deseable de ser vivido o no podría serlo. La belleza es la razón de ser del arte, de la expresión artística. Y el arte es una de las más sublimes manifestaciones del espíritu humano. La belleza la encontramos como producto del arte divino en la naturaleza y sus fenómenos. Y la realizada a través del arte por los seres humanos, creado en el orden, la armonía y la expresión de formas, texturas, colores, sonidos y movimientos que alimentan positivamente al espíritu. “No solo de pan vive el hombre”, el alimento del espíritu a través de la belleza es vital.

Para Platón la belleza era la más pura manifestación del bien. Aristóteles reconocía a la belleza en la expresión de las formas y hacía particular reconocimiento de las formas simétricas como característica de las formas bellas empezando por el cuerpo humano. Para Kant la belleza era producto directo del conocimiento sensible siempre y cuando gustara universalmente. Para el romanticismo la belleza era manifestación de lo verdadero.

Desde el renacimiento florecieron las artes, principalmente las artes plásticas, haciéndose en esta época, una recopilación de todo el proceso anterior artístico, expresándolo con una manifestación sui géneris, “renacentista”, retomando y exaltando el valor de la belleza. Entre los siglos XVIII y XIX con Mozart (sinfonías, 39 en mi bemol, 40 en sol menor y 41 en do mayor) y Beethoven (simplemente con la novena sinfonía en re menor) entre muchas obras y entre muchos otros gigantes, se da la sublime expresión de la belleza musical genialmente excelsa. A finales del siglo XIX se dieron movimientos verdaderamente revolucionarios dentro del arte, como el Impresionismo, y  el Art Noveau. Así como el Expresionismo y el Art Deco ya en el siglo XX, que marcan toda una época y dejan de manifiesto el gran valor de la belleza y el arte, reconocidos por la humanidad. Pensamos y deseamos que en el presente siglo deba continuar con mayor creatividad la expresión artística.

Lo bello no cuesta, esto es absolutamente cierto, toda vez que las cosas se pueden hacer con belleza o sin ella, elegantes o burdas, sin embargo no depende del costo, más bien depende  del talento y buen gusto de quienes las hacen. He aquí la gran importancia de apreciar el valor de la belleza, de los que la crean, de los que la admiran y de los “mecenas” que la auspician.

LA VIDA

Friedrich Nietzsche, Como hemos visto, consideraba a la vida como “el valor supremo” y estamos de acuerdo con él, por supuesto, sin la vida ningún otro valor tendría sentido, sin embargo a través  del tiempo y de  las diferentes culturas este valor ha sido apreciado o realizado de muy diferentes maneras, según la concepción cosmogónica de las diferentes culturas, así se dieron los sacrificios humanos, por ejemplo en las culturas europeas a través de los celtas o en las americanas con los mexicas, entre muchas otras.

También según las diferentes creencias religiosas, en donde algunas valoran mas la vida después de la vida, o bien la muerte en condiciones honrosas, como los sacrificios gladiatorios en la cultura mexica, o las guerras floridas de la misma cultura, o la muerte por un ideal, como son el caso de los mártires. Todo esto le ha dado una connotación contradictoria al valor  de la vida, sin embargo, y paradójicamente, esto  también lleva implícita una valoración especial.

Desgraciadamente a medida que pasa el tiempo este valor se ha visto grandemente desmeritado  o subapreciado, por las guerras que se dieron en el siglo XX y que se siguen dando en el presente siglo, por el terrorismo demencial, por la actitud bélica que continua, y todo esto  supuestamente “por la paz”, por los actos de violencia en las grandes urbes, por la miseria material y espiritual, de cada vez mas población que tiene en muy baja estima este valor, que no considera que al acabar con una vida acaban irresponsablemente con un complicadísimo y valioso proceso que la originó y que afectan a muchos otro seres humanos, para los cuales es una perdida dolorosísima e irreparable.

La actitud pragmática y materialista de algunos procesos de desarrollo, tanto capitalistas como socialistas autoritarios, en donde los valores materiales están favorecidamente en desequilibrio con los valores espirituales, personales y éticos, afectando  la calidad de vida de las personas y de la sociedad. La intolerancia religiosa y política que ha dado reversa a la historia y nos lleva, otra vez a la barbarie de las cruzadas. Todo esto pone en evidencia la baja estima en que se tiene en la actualidad, al  valor de la vida.

El tema del aborto, es un tema clásico de cómo las diferentes maneras de entender el valor de la vida, nos pueden llevar a situaciones contradictorias y extremas. Existen países en los cuales se calcula que el 25% de las embarazadas abortan. En igual forma es critico el tema de la eutanasia, y esto se complica mas con el hecho de que el valor de la vida en muchos casos esta íntimamente ligado con las creencias religiosas de las personas y las comunidades. Por otro lado los avances científicos en la biotecnología,  principalmente en la medicina, plantean serios problemas éticos, particularmente en todo lo relacionado con el manejo del genoma humano y la clonación.

Es preciso cobrar conciencia de este valor fundamental,  defenderlo y salvaguardarlo, no-solo al valor de la vida en si, sino defendiendo también la calidad de vida en nuestros ámbitos domésticos y en el mundo, toda vez que no solo es preciso seguir viviendo o sobreviviendo, sino hacerlo a plenitud y en las mejores condiciones de dignidad y bienestar.

X BREVE ANALISIS DE LOS VALORES ESTRUCTURALES:

FAMILIA

La familia, es un valor que en la actualidad ha ido perdiendo la importancia que antaño tenia en la sociedad en función de su apreciación,  esto se ha ido acentuando más en algunas culturas que en otras. En las culturas de origen  anglosajón, particularmente en Europa y  en Los Estados Unidos, en muchos casos virtualmente se expulsa a los hijos del seno de la familia, en el momento mas critico para ellos, en plena adolescencia o al final de esta se les orilla a valerse por ellos mismos fuera de la casa de los padres. Esto no estaría del todo mal si fuese con fines formativos con orientación y vigilancia, pero responde más bien a fines pragmáticos y materiales, al considerar la acción como un alivio para la carga económica de la familia, esto ha contribuido sin duda a la desintegración familiar que se registra en esos países con graves consecuencias.

En los países de origen latino como el caso de México, la familia ha sido considerada “la célula básica de la sociedad”, bueno fuera que hubiera congruencia entre el enunciado y la realidad, además en la actualidad la apreciación de este valor esta sufriendo los embates de la época actual, con la invasión de patrones culturales ajenos, que ante el vertiginoso devenir cotidiano y la falta de tiempo suficiente para lo esencial, se ha venido inconscientemente afectando al patrón  tradicional, impactando negativamente en la realización del valor de la familia. Una de las pruebas más contundentes es el crecimiento explosivo de divorcios entre las parejas de menos de 10 años de casadas, lo que en algunas comunidades ha rebasado el 55%. Y si a esto le agregamos la enorme cantidad de madres solteras, tenemos un panorama poco halagador.

Un requisito indispensable para la integración familiar, parecería evidente que fuese el matrimonio y la armonía prevaleciente en la pareja que conforma la unidad familiar, sin embargo y lamentablemente esto no siempre es así. La realidad nos dice  que en la gran mayoría de los nuevos matrimonios, no existe una conciencia clara de la grave responsabilidad que significa la integración y  el sano desarrollo de una familia, es precisamente esa ignorancia, un medio ambiente viciado culturalmente, y la falta de consideración de algunos valores como el amor, la responsabilidad, el respeto y los principios necesarios en la persona, lo que ha estado ocasionando el alto índice de divorcios y la desintegración familiar, con consecuencias muchas veces graves, sobre todo para los hijos como víctimas inocentes del egoísmo y la irresponsabilidad de los padres en algunos casos.

En alguna ocasión, en que les hablé a mis alumnos del ultimo semestre de licenciatura acerca del valor de la familia, tuve la agradable sorpresa de que uno de ellos, me comentara algunos días mas tarde, que la reflexión le había hecho mucho bien, que él solía ver televisión en el cuarto de sus padres con ellos, costumbre que  dejo y que ahora había retomado junto con algunas otras de las practicas familiares abandonadas, sorprendiéndose, como prueba del abandono, de no haberse  dado cuenta que sus padres hacia mucho tiempo que habían cambiado el televisor y otros muebles. Si se quiere, el ejemplo es  simple, pero revelador hasta en los pequeños detalles

Hace algunos años Pedro Ramirez Vazquez me hizo una aclaración, cuando yo daba por hecho, que uno de sus parientes por el solo hecho de serlo, sería bien  visto por él,  me dijo,- a mis amigos los escojo yo, a mis parientes  no se me dio la oportunidad de escogerlos. Cuando hablamos de la familia nos referimos al circulo de parientes que no pasa de nuestros padres, nuestros hijos nuestros hermanos los hijos de nuestros hijos y  los padres de nuestros padres. Aunque lo deseable seria que la integración familiar fuera lo más amplia posible, esto en la práctica es poco factible y muchas veces se reduce en el mejor de los casos, solo a los primeros círculos.

Otro síntoma de la desintegración de la familia es el aumento de la violencia intra-familiar y aquí inciden otra vez, sin tomar en cuenta los casos de enfermedad mental o el alcoholismo; la ignorancia misma de la responsabilidad que implica el integrar una familia, la poca atención que le damos a la familia, la forma como trabajamos, en donde en muchos casos el padre y la madre tienen que hacerlo fuera del hogar. El estrés que nos ocasiona el ritmo de vida, los problemas y frustraciones personales que el mismo trabajo nos causa, muchas  veces todo este cúmulo de resentimientos nos hace explotar y  desquitarnos o  desahogarnos, a la menor provocación, con quienes menos culpa tienen, los miembros de nuestra familia. Dándose incluso el caso insólito de agresión a bebes.

El abandono de los patrones y valores culturales tradicionales, ha modificado la unidad familiar afectándola negativamente, esto ha sido posible por el seguimiento a ciegas de tendencias o modas que afectan a la sociedad, como la reivindicación del papel de la mujer que siendo necesaria y justa, los medios empleados tal vez no hayan sido los mas adecuados; como el “feminismo” mal entendido y como producto reactivo a la opresión y discriminación que durante siglos se ejerció en contra de las mujeres, quienes hasta el siglo pasado no tenían ni siquiera derecho al voto, Se impone hacer un alto en el camino y reflexionar en como estamos realizando el valor de la familia, revisar como podemos retomarlo y fortalecerlo en nuestra apreciación, toda vez que la familia es, o debe ser, la principal destinataria de nuestros esfuerzos de superación y realización, para trascender como verdaderos seres humanos y puede ser uno de los recursos de apoyo y consejo, mas importantes con los que podemos contar casi incondicionalmente durante situaciones difíciles.

En 1980, era yo un empresario de la industria de la construcción y del negocio inmobiliario, mas o menos prospero, en plena actividad y expansión, con un pasivo en dólares (aceptable financieramente hablando)  cercano a los tres millones, (los bancos prestaban dinero en moneda nacional pero obligaban afirmar en dólares), cuando en 1982 el gobierno devaluó el peso, mi deuda se  multiplico por cinco. Mis consejeros me recomendaron cerrar las empresas vender los activos y pagar antes de que fuera demasiado tarde, me resistí un poco, no me hacia a la idea de perder injustamente, por la estupidez y rapacería de un gobierno, lo que había echo en 15 años, al final me decidí y casi perdí todo pero no el 100%. Estaba abatido, sentía que los andamios que me sostenían se venían abajo y yo con ellos. Pero no me caí, descubrí que lo que verdaderamente me sostenía, no eran los andamios materiales, sino los espirituales que significan el amor y el apoyo moral de la familia y con ella como la razón de la existencia, me volví a levantar.

El Estado debe salvaguardar jurídicamente los derechos de la familia,  protegiendo el patrimonio familiar, como medio de sustento y desarrollo. El valor de la familia debe seguir consolidándose y siendo reconocido y transmitido de generación en generación,   para que siga influyendo positivamente en nuestras vidas como por lo general lo hizo en el pasado en las familias bien integradas.

SOCIEDAD

El hombre, el ser humano, es un animal social y un animal político, no lo podemos imaginar aislado, su tendencia natural es gregaria. El valor de la sociedad ha sido y es apreciado por todos los grupos humanos para su estructuración y organización, las mas de las veces por necesidad practica y por costumbre.

El hombre dentro de la sociedad y con la sociedad misma ha sido el creador del devenir histórico, el transformador de la sociedad y de la humanidad. Es la sociedad la razón de ser del Estado moderno y al mismo tiempo, el instrumento y destino para el logro del bien común.

El valor de la sociedad se ha ido fortaleciendo en los últimos tiempos por los diferentes grupos humanos, asociado a otro valor fundamental, el de la libertad. Cuando prevalece este valor en los grupos sociales, estos florecen, cuando no, la estructura social, el mismo Estado, se convierte en opresor del ser humano y se desvirtúa el valor de la sociedad.

Sin dejar de reconocer que es un hecho histórico el fortalecimiento y la evolución positiva de la sociedad, es necesario por parte del Estado procurar cada vez mas la composición de una sociedad mas participativa, igualitaria y estructurada con verdadera soberanía, porque lo que sucede actualmente en casi todas las sociedades, es que una elite cada vez mas reducida, generalmente ligada a la plutocracia, es la que  detenta la representatividad de la sociedad, sus objetivos no siempre son para el logro del bien de ésta en su conjunto sino, como es  de esperarse, en primera instancia están estructurados   para defender sus propios intereses; los intereses de la clase hegemónica.

Por otro lado es necesario encuadrar a la sociedad en su debida dimensión y función dentro del la estructura del Estado, porque se ha caído en el vicio, por parte de gobiernos o gobernantes ignorantes, que no saben cual es su verdadera responsabilidad, de regresar a la sociedad el mandato que la sociedad misma les había conferido para ejercer la autoridad, lavándose las manos como Pilatos y dejando que la sociedad decida en asuntos que solo competen a la autoridad legalmente establecida, cuando esto sucede se crea un vació de poder y el caos social que perjudica a la sociedad en su conjunto y solo beneficia a grupos sectarios, partidarios de la anarquía, “a río revuelto ganancia de pescadores” para usufructuar ilegalmente parte del poder abandonado.

La humanidad entera cada vez más aprecia el valor de la sociedad ante la necesidad de participación creativa y positiva, a todos los niveles, de las comunidades que la componen, como un despertar ante la opresión y el autoritarismo de no pocos regímenes, sin embargo esta saludable reacción hay que vigilarla, para no ser presa de la demagogia y caer en el extremo de la anarquía y la pobreza de la sociedad de masas y no de individuos pensantes y jurídicamente organizados dentro del Estado cuyo propósito deberá ser siempre el beneficio de la sociedad mediante la búsqueda de calidad de vida para todos.

DIGNIDAD

La  dignidad es condición moral irrenunciable e intrínseca de los seres humanos, el valor de la dignidad esta íntimamente ligado con el respeto a la dignidad de la persona y es base del respeto a los derechos humanos. El valor de la dignidad se relaciona directamente con el comportamiento de las personas, con el decoro y el respeto que nos debemos a nosotros mismos y a los demás.

La dignidad de los seres humanos, como hemos visto también es un derecho y ese derecho inicia con la concepción misma, a cualquier edad el ser humano merece a que se le respete su dignidad como tal. En las épocas primitivas este valor era selectivo, solo para los hombres libres y aun dentro de estos existían diferencias según la condición social o sexo.

La discriminación racial y sexual es un atentado directo contra la dignidad humana, a nadie se le debe recriminar tampoco, por su condición social, defectos físicos, o por sus credos religiosos, o pensamiento político, ninguna persona debe hacer escarnio de los demás, toda persona a cualquier edad y de cualquier condición social es digna del respeto de los demás.

Cuando yo tenía 8 años de edad, vivía en ciudad Mante Tamaulipas, enfrente de la Presidencia Municipal. Precisamente en ese lugar, en los pasillos de la entrada, me toco presenciar una escena que me impresiono; uno de los pistoleros del alcalde, con pistola de cachas de plata y oro y carrillera al cinto, con sombrero impecable de palmilla blanca, una esclava de oro en la muñeca dejando ver en el cuello una cruz de oro con piedras  brillantes, estaba en actitud prepotente intimidando a un humilde campesino en presencia de su mujer y dos de sus pequeños hijos, insultándolo con un idioma soez y amenazándolo tocandose la pistola como acariciandola. Desconozco cual fue el problema, pero cualquiera que este hubiere sido no tenia ningún derecho para  tratarlo así, humillando su dignidad y menos en presencia de su familia.

El manejo del poder y todo lo relacionado con él, con ese halo mágico que  envuelve a los que lo ejercen y que hipnotiza a los que quedan bajo su ejercicio, ha sido motivo frecuente de conflicto con el valor de la dignidad, tanto en el caso del poder político como del económico, no son raras las actitudes serviles hacia el poderoso, creyendo ingenuamente, (los que le queman incienso) que esta actitud les podría redituar algún beneficio material, en algunos casos y en otros, lo hacen gratuitamente, motivados por el poder mismo y por su propio complejo de inferioridad. En el caso de la política, en lugares como México, la actividad ha sufrido tanto demérito, como lo describe la anécdota sucedida a de don Antonio L. Rodríguez, político de oposición que cuando ganó una diputación federal, y se encontró a un amigo de su padre en la ciudad de México y este le pregunto – que andas haciendo por acá muchacho, a lo que él respondió, – pues soy diputado, – mira nomás, y tu padre tan honrado que era.

El valor de la dignidad en la actualidad ha sido retomado por las diferentes sociedades y su apreciación va en aumento. Recientemente  muchos regímenes autoritarios han caído por no respetar este valor. Sin embargo, es mucho todavía lo que falta por hacer para que la dignidad de los seres humanos sea respetada en todas las latitudes. Es preciso tener un concepto claro de este valor y actuar en consecuencia realizándolo cotidianamente.

EDUCACION

Es otro de los grandes valores que por su importancia tienden a ser reconocidos y realizados por todas las culturas. Desde las épocas primitivas, la transmisión del conocimiento entre las generaciones ha sido vital. “La historia es la gran maestra de la vida” decían Herodoto y Marco Tulio Cicerón. El que desprecia o no conoce la historia está  condenado a tropezar otra vez con la misma piedra y podría considerarse como una grave falta de responsabilidad, sobre todo, para aquellas personas que ejercen alguna forma de liderazgo.

La educación es la piedra angular de la formación de los seres humanos, no es casual que los diferentes estados lo reconozcan, ni que sus gobiernos actúen en consecuencia asignando importantes recursos  de su presupuesto a este ramo, sin embargo la educación  no es responsabilidad exclusiva del Estado, la familia tiene un papel definitivo en la formación de los hijos mediante la transmisión de los diferentes valores apreciados por la esta, y por la comunidad  social.

Los animales enseñan a sus cachorros con el ejemplo, inculcándoles como cazar las diferentes presas, como cuidarse de los depredadores y otros peligros, como realizar su aseo individual etc. Si los animales se dan el tiempo necesario porque saben que la tarea es vital, Por qué nosotros, los seres humanos, en muchos casos somos omisamente irresponsables. El ejemplo es fundamental en la educación, si en los animales es vital, en los seres humanos es definitivo, de ahí la importancia del ejemplo de los mayores y principalmente de los padres y su buena disposición para dedicarle el tiempo necesario para la educación de sus hijos. También el ejemplo de los demás miembros de la familia, de la comunidad y por supuesto de los maestros.

Por lo general los padres son educadores en potencia, por los conocimientos que tienen, en muchos casos extraordinarios, y por la relación directa con sus hijos, a quienes conocen o deberían conocer mejor que nadie principalmente por la responsabilidad que tienen en esta materia, sin embargo contradictoriamente en muchos casos eluden esta responsabilidad, alegando falta de tiempo o adecuada disposición de animo, y delegan la tarea que deberían realizar directamente en el seno del hogar, no precisamente a las personas mas adecuadas para ello, con los resultados que son de esperarse.

A través del tiempo la realización del valor de la educación influyó, no solo en la conveniente transmisión del conocimiento sino en su perfeccionamiento, en la época actual la educación no solamente es reconocida como un derecho, sino como una obligación en las sociedades mas avanzadas, por lo tanto es un valor altamente apreciado, que deberá realizarse cada vez con mas entusiasmo y la preparación suficiente, como instrumento para el logro de la superación personal y de la sociedad. A pesar del lastre que significa en muchas sociedades la pesada, ineficiente y corrupta burocracia que en muchos casos la imparte, aunado este aspecto negativo al de los sindicatos de “maestros” a quienes nunca veremos tomar la calle para pugnar por una mejor educación, porque que en lo único que son expertos es en la manipulación política para mantenerse en el poder, presionar sirviendo como ariete de intereses partidistas alejados de la educación y para colmo en muchos casos mal pagados.

El valor de la educación,  al ser apreciado, es protegido también por la ley, por un lado para proporcionar las facilidades para llegar, si se quiere, a una educación de excelencia y por el otro, para  establecer el clima y las condiciones de libertad necesarias y convenientes para una educación objetiva, lo mas libre posible de prejuicios políticos o religiosos.

SALUD

Es extraño que siendo la salud un valor tan importante, íntimamente relacionado con el valor fundamental de la vida, sea un valor que se ha visto grandemente afectado en la actualidad en su realización, por la proliferación de los vicios, en especial por la drogadicción.

La realización del valor de la salud se ha visto afectado en la actualidad por el cambio en la cultura, marcado por la modificación de costumbres que ha ocasionado el ritmo de vida, la tendencia al “fast Food”, la comida chatarra, la vida sedentaria o con mínimo ejercicio físico, los regímenes dietéticos, la apariencia física falseada con cirugías plásticas, implantes corporales, teñido del cabello etc. Sin embargo y como compensación por otra parte los avances en la ciencia medica, estimulados precisamente por la realización del valor de la salud mediante el avance científico han puesto sobre la mesa infinidad de herramientas para lograr una mejor salud, por lo que las expectativas de vida han crecido en forma notable.

Otras de las razones por las que es tan apreciado el valor de la salud en todas las latitudes, es porque la salud no se compra con dinero, se podrá tener una gran capacidad económica y eso ayuda para un tratamiento complejo y prolongado, pero existen enfermedades que por más dinero que se tenga no se pueden curar. No es casual que de manera casi generalizada en todo el mundo se han emprendido serios programas de nutrición, ejercicios y cultura física con especialidades en boga como la recomendación de ingesta de frutas y verduras, los complementos alimenticios, la medicina del deporte, todo orientado en beneficio de la salud de los seres humanos, con grandes avances en la ciencia médica y las disciplinas de la salud. “Mente sana en cuerpo sano”, dice el refrán popular y esto es una gran verdad, la salud no solamente es del cuerpo sino también de la mente y del espíritu.

RELIGION

Miseria y nada más dirán al verte los que creen que el imperio de la vida termina donde empieza el de la muerte.[17]

Desde épocas primitivas, los seres humanos han creído en lo sobre natural y han venerado y adorado diferentes deidades. Aun los que en la actualidad hacen gala de su ateísmo, piensan en la existencia de algo o alguien sobrenatural, o se resisten a creer que la existencia de los seres humanos, termine completamente al final de la existencia natural. Desde el principio el valor de la religión fue apreciado como un fuerte vinculo motivacional de los diferentes grupos o comunidades humanas, también la religión suponía y supone un cierto ordenamiento de la manera de vida, una cierta disciplina derivada del cumplimiento de los cánones o preceptos que cada religión establece para sus fieles.

En las diferentes comunidades se tiene en gran aprecio a las personas devotas que observan fielmente las obligaciones religiosas, sin embargo por esto mismo es preciso cuidarse de los hipócritas que nunca faltan, de los “sepulcros  blanqueados” que señalaba Jesucristo, de aquellos que hacen sonar la campanilla cuando dan limosna, “que no sepa tu mano derecha lo que hace la izquierda”, nos dice también Cristo. Cada vez hay más, pululan dentro de las religiones los que solo aparentan ser todo “bondad” y en realidad son lo contrario, buscando con esta apariencia falsa un beneficio personal.

No en pocas ocasiones se ha utilizado el valor de la religión y de lo religioso como atavismo, como instrumento de sujeción y de control de las personas, alejándose de su objeto principal que es el recto comportamiento para acceder al fin ultimo, pervirtiendo dicho objeto y utilizándolo para fines totalmente contrarios, muchas veces materialistas, de control político (incluso) y no espirituales como debería de ser.

La apreciación del valor de la religión por las sociedades contemporáneas salvo excepciones, se ha ido centrando más en el amor a Dios y  a los semejantes; que en el  temor a Dios y al castigo eterno. Cuando la religión se lleva en este tenor es una gran ayuda para normar el comportamiento ético de las personas y armonizar su convivencia. Se pervierte cuando se desvirtúa por el fanatismo llegando a los extremos del fundamentalismo religioso.

RIQUEZA

La riqueza es la acumulación necesaria de los recursos positivos, de cualidades o atributos excelentes para las personas, por lo tanto ha sido y sigue siendo un valor muy apreciado por todas las sociedades. El problema estriba en la manera de generar y utilizar la riqueza y lo que se pretende con ella.

Cuando la salud del Estado ha sido afectada por tiempos prolongados de autoritarismo y corrupción; la generación de la riqueza tiende a acumularse en muy pocas manos, afectando negativamente la distribución equitativa en la sociedad, generándose el empobrecimiento, la desigualdad y penuria en la mayoría de esta. Entonces la misma riqueza se convierte en el mejor instrumento de poder del opresor.

La superación de la pobreza solo se logra en sociedades libres en donde impera el Estado de derecho y es realizado el valor de la justicia y el valor de  la educación, con una actitud creativa y de superación personal en donde el valor de la solidaridad en la sociedad se encuentra continuamente empeñado en la generación de oportunidades para que  todos podamos crear y disfrutar de la riqueza. Cuando se presenta una oportunidad, cuando se avizora la posibilidad de obtener una ganancia justa y legítima, es una responsabilidad personal dedicar el mejor empeño y concentración en lograrla.

“Lo vi progresar, pero al final no tuvo la oportunidad de ver a donde lo había conducido su progreso. ¡Qué pena! (IX-20). VANITAS VANITATUM ET OMNIA VANITAS, se menciona en el Eclesiastés para señalar lo efímero de “las prosperidades” terrenas. Muchas veces la prosperidad material no es tal, es como un espejismo que se disipa y sí la persona se apoya mucho en las cosas materiales, cuando estas pasan puede caer, no hay que aferrarse nunca a la riqueza material, so pena de convertirse en su esclavo.

La generación de riqueza tiene un efecto multiplicador o de resta, debemos estar conscientes en la sociedad, que si a un sector le va bien, a la larga todos salimos beneficiados y por el contrario si a otro le va mal, indirectamente a todos nos afecta, la generación de la riqueza en la sociedad es como si estuviéramos con esta acción tejiendo un gran cobertor que a todos nos proteja y dé calor, lo que debemos cuidar es que unos pocos no se enrollen, como suelen algunos hacerlo, en el cobertor y descobijen a los demás, como suele suceder.

PODER

Este valor ha sido la causa y el instrumento de las grandes transformaciones de la humanidad para bien y para mal. Es un fluido imponderable que ejerce cierta aura y magnetismo en el que lo posee, pero que debe ser ejercido unipersonalmente para que esto se dé, el poder no se comparte en todo caso se delega. Y si no se ejerce, como quiera se acaba.

El poder es el principal instrumento del Estado, “que el poder detenga al poder” decía Charles-Louis de Montesqieu en el “Espíritu de las Leyes”, instituyéndose la separación de poderes en el Estado moderno con el objeto de acabar con el absolutismo, “L’e Etat c’est moi” decía el “Rey Sol” Luis XIV.

Existen múltiples formas de poder, desde el punto de vista social podemos considerar principalmente al poder político y al poder económico, existe una estrecha relación entre estas dos formas, el poder económico busca siempre el acercamiento al poder político, y viceversa. De hecho existe una simbiosis entre los dos, se podría decir que uno no puede subsistir sin el otro y existe un tercer poder ligado a estos, que ha prevalecido desde tiempos inmemoriales; el poder de la alta jerarquía religiosa. En los regímenes autoritarios el que priva es el poder político algunas veces ligado al poder religioso y al económico y en los “democráticos” es igual pero en forma menos obvia y más sofisticada pero no menos perjudicial. El poder fundamentado jurídicamente y ejercido con justicia en un Estado de derecho, sólo existe en la teoría.

Se supone que el poder político se ejerce para el logro del bien común. El poder económico también suele tener un sustento ideológico, sin embargo en las democracias no son raros los casos en que un grupo económico o religioso apoye simultáneamente a partidos políticos antagónicos ideológicamente. “Le prenden una vela a Dios y otra vela al diablo”, pragmatismo puro.

En cuanto al aspecto ideológico del poder, en la actualidad se nota una evolución en donde la ideología ha ido perdiendo fuerza, en este mundo globalizado con una economía de mercado que llegó desgraciadamente para quedarse por un buen rato, las tradicionales ideologías de izquierda y de derecha han ido evolucionando hasta casi converger, de tal manera de que salvo algunas excepciones, cuando ejercen el poder no se observa una gran diferencia entre una y otra tendencia, esto es que no les queda mucho margen para la actuación diferenciada, lo cual ha reconocido y aprovechado el poder económico al ligarse indistintamente con uno o con el otro.

El valor del poder es apreciado por su evidente importancia. Una de las características del poder es esa sensación de placer de mando que tienen los que lo ejercen, que  es como una droga a la cual se acostumbra el individuo y crea adicción. Se ha dicho que el poder corrompe y que el poder absoluto corrompe absolutamente, y esto es absolutamente cierto. De ahí la importancia de que el poder y su ejercicio estén debidamente acotados jurisdiccionalmente por la sociedad y se utilicen en forma ética  pera el logro del bien.

“De que le sirve al hombre ganar el mundo entero si se pierde así mismo”.[18]

MORAL

El valor de la moral se realiza en función de lo que cada persona o sociedad tiene como concepción acerca del bien y del mal. Es el que orienta a los individuos y a la sociedad en su comportamiento optando por el bien, o lo que la sociedad y los individuos reconocen como bien en su muy particular y subjetiva interpretación de la realidad, despreciando o evitando el mal, tratando de no tener actitudes maniqueas que solo distinguen entre lo blanco y lo negro, o es uno o es otro, sin considerar que en la vida real también existen claroscuros, matices, diferentes visiones y maneras de interpretar la realidad y que al fin de cuentas somos seres humanos con vicios y virtudes.

En esta forma el valor de la moral esta relacionado con las buenas costumbres y la tradición positiva y cultural de las diferentes comunidades, también se relaciona con aspectos éticos o religiosos de la misma comunidad en cuanto a la normativa para realizar el bien. Confucio decía: “la fuerza moral nunca mora en la soledad; siempre trae consigo vecinos”. (IV-25).

La laxitud en el comportamiento actual de la sociedad y el relajamiento de las costumbres tradicionales o el abandono de estas, están afectando grandemente la realización del valor de la moral con consecuencias todavía impredecibles, pero obviamente negativas para las personas y la sociedad si no se corrige esta tendencia. Sin embargo, recientemente se ha exteriorizado una realidad subyacente en la sociedad en todo el mundo, tal es el caso de las personas que involuntariamente tienen un cuerpo natural que no corresponde a su sexualidad. Desde mi punto de vista personal esta es una desgracia para una gran cantidad de personas en el mundo con estas características, que pienso deben ser reconocidas en su realidad, aceptadas y respetadas.

La tendencia a la perversión se da también en los medios de comunicación, con una actitud inmoral caracterizada por la ignorancia o desconocimiento de los aspectos deontológico y éticos, definida mas que nada por la mercadotecnia y un pragmatismo mercantil a ultranza; que lleva hacia la exaltación de situaciones de violencia, de sexo, de pornografía, de vulgaridad y de voyerismo que aunada a la moda de los “reality shows”; impactan negativamente en una juventud ignorante y carente de valores, acostumbrada a las modas y a los estereotipos, orientándolos a una actuación irreal dentro de la realidad ficticia que les es proyectada, la cual, inconscientemente toman como ejemplo.

La ficción de la realidad moral impuesta por los medios, en un afán desmedido de poder y éxito movido por la codicia; particularmente por la televisión y algunas revistas de “sociedad”, que hace a muchas personas carentes de una formación sólida, vivir una vida de telenovela y reaccionar a la verdadera realidad por medio de estereotipos impuestos y adoptados inconscientemente. Es responsabilidad del Estado, la sociedad y la familia combatir estas tendencias inconscientes y nocivas caracterizadas por la falta de realización del valor de la moral en nuestra sociedad, en función  del cual deberíamos calificar cada una de nuestras actuaciones en la vida.

PAZ

No nos engañemos, la violencia no engendra sino violencia, no se puede llegar a la paz por medio de la guerra, la cual siempre será inmoral. La “paz” que sigue a las capitulaciones o a los armisticios guerreros, no es mas que la cesación momentánea, temporal, de la violencia, es la imposición forzosa del poder del que domina al que es dominado, en donde siempre este, el mas débil, paga las consecuencias. La historia es una sucesión de ajustes de poder de unos sobre otros, los periodos de “paz” se logran porque el dominante obtuvo lo que quería, o mediante el equilibrio de las fuerzas y del poder, y no tanto por la paz misma.

El ser humano demanda condiciones de paz para el hacer cotidiano, la paz es requisito indispensable para las relaciones humanas, no es posible ser creativo o productivo en ausencia de la paz. tanto el ser humano como persona, así como la sociedad en su conjunto, deben vivir en paz preferentemente en forma fraternal, sin embargo una cosa es el deber ser y otra muy distinta la realidad concreta, y esta nos habla de una gran dificultad para la convivencia pacifica tanto en lo individual, en sociedad y así como entre las naciones.

Los individuos, las personas, si no tenemos seguridad no tenemos paz, Marco Tulio Cicerón define la paz de la siguiente manera: ”pax set tranquilla libertas” con la actual forma de vida, sobretodo en los centros urbanos con cierto grado de saturación la paz requerida es cada vez mas difícil de lograr, por el ajetreo citadino, por el mismo ritmo de vida y principalmente porque aquí el riesgo que implica la falta de seguridad para las personas y sus bienes es mayor, y en muchos casos se agrava por la ausencia de autoridad y la imposibilidad de la sociedad para castigar al delincuente, en estas condiciones, o lo que es peor; se dan actitudes de linchamiento por parte de la comunidad al pretender hacerse justicia por mano propia cuando la autoridad es omisa y se da la impunidad para el delincuente y el poderoso.

Es en este tema de la seguridad, es el Estado por medio del gobierno constituido, el responsable de la paz y la seguridad en la sociedad. Cada vez se hace mas evidente la dificultad de realizar a plenitud el Valor de la paz  y dado que no es un valor ligado con la naturaleza, la paz no se da en forma natural, hay que construirla en forma intencional y cuidadosa y tener conciencia de la complejidad que existe para que la paz prevalezca, por lo tanto es preciso cuidarla y preservarla cuando se le tiene y estar pendiente siempre de la realización de este valor por parte de cada miembro de la sociedad, por la sociedad misma que deberá vigilar que el gobierno cumpla con su principal obligación: garantizar la paz y la seguridad de las personas y sus bienes.

“Entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz”[19]. El apotegma de Juarez,  es una excelente formula para que mediante  la convivencia armónica, fundamentada en el respeto al derecho de los demás, podamos lograr una  paz verdadera y duradera. La paz es un valor que difícilmente alguien podría no desear, todo mundo desea vivir en paz, estar en paz consigo mismo, con los demás, sin embargo en cierta forma se supone que es algo como la felicidad, muy dificil de alcanzar a plenitud.

HONRADEZ

El valor de la honradez tiene que ver con la condición de autenticidad, “to be or not to be, that is the cuestión”, según este valor no se puede ser un poco o un muy honrado; se es o no se es. Y con el primero que hay que ser honesto es consigo mismo.

Paradójicamente este valor esta mas arraigado en los grupos mas desposeídos que en los que más tienen. La honradez es producto directo de la educación familiar, pero mucho mas preciso, del ejemplo recibido de los padres o de las personas con quienes se convive. La honradez como virtud de la persona, es una cualidad altamente apreciada por la sociedad y una condición básica en las relaciones de trabajo, para lograr la confianza de los demás; el crédito.

La honestidad es una actitud mental de respeto al derecho de los demás, al derecho ajeno, una actitud de congruencia entre lo que se dice y lo que se hace. También puede ser una fachada, una pose, un aparentar lo que no se es. La sobre valoración o apreciación desmedida de los valores materiales sobre el resto de valores, es característica de nuestra época, y ha sido la causa de un relajamiento de la sociedad con respecto a la honradez.

La sociedad se fue haciendo tolerante no solo con las pequeñas faltas; como el pago de la “comisión” a la autoridad por el servicio o favor prestado; o la disposición del particular a pagar o provocar el cohecho y la aceptación del soborno por parte de la autoridad, como hecho fehaciente de una mecánica sobreentendida y aceptada a priori. Hasta la gran corrupción, disfrazada de excelentes relaciones publicas de las personas, las empresas o grupos de poder económico con las altas esferas del poder político, de acuerdo al sistema político prevaleciente en México desde el siglo pasado.

Otra manifestación del relajamiento del valor de la honradez, es la aceptación por parte de la comunidad social, de aquellas personas cuyas fortunas, que tienen un origen claro, o es tan turbio que no tiene caso aclararlo, ni es necesario porque el uso y disfrute de  los bienes mal habidos, ha sido el origen verdadero de la mayor acumulación de riqueza, “dinero llama dinero” y como el tiempo, y el disfrute del poder que conlleva la riqueza, lavan cualquier falta, (lo que pasa con los ríos cargados de porquería, con el trayecto se “limpian”las aguas), así estas personas no solamente son tolerados por la comunidad, sino en algunos casos, ellos mismos y sus descendientes son exaltados como “pilares y benefactores de la sociedad”.

La corrupción de la sociedad y en la sociedad, se da por la falta de realización de este valor ético. Como hemos visto, la honradez es el respeto a la propiedad de los demás y también tiene que ver con lo autentico, en contra de la simulación, con la rectitud del comportamiento y con la integridad de las personas.

DEMOCRACIA

Este valor cívico, sistémico en la Grecia antigua y realizado por la sociedad helena 500 años antes de Cristo, se pretendía que sea el antídoto contra la monarquía, las dictaduras y los regímenes autoritarios, y desde un principio fue reconocido como un valor positivo en el manejo político del poder. Sin embargo la democracia como “el gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo” como la definió Abraham Lincoln; en la actualidad no deja de ser un sofisma o en todo caso un buen deseo. A medida de que el crecimiento demográfico ha venido afectando negativamente la calificación de las personas en su conciencia cívica y en su capacidad para el análisis critico, en esa misma medida se ha venido haciendo cada vez menos posible, el concepto democrático que floreció en el siglo de Péricles, en donde no había hambre. Por otro lado  esta plenamente comprobado que la democracia por si sola, tampoco es la panacea para el logro de la armonía y el  equilibrio político, y no garantiza tampoco la gobernabilidad.

En la actualidad la democracia es reconocida como uno de los grandes valores cívicos, por lo que representa en teoría, pero en la practica se ven mediatizados sus efectos benéficos por la manipulación de las conciencias, la mercadotecnia electoral, la tendencia a la sociedad de masas y por el hecho de que cada vez es menor la población con suficiente capacidad de análisis critico, en todos los países sin excepción alguna y aquí en México existe demasiada gente con hambre, a la que no se le puede criticar el que partidos y personas sin escrúpulos les compren el voto.

Uno de los vicios de la democracia es la demagogia, instrumento preferido de la extrema izquierda, utilizado como la exaltación hipócrita de los desposeídos, en el mejor de los casos con actitudes e intenciones mesiánicas, pero que al final de cuentas tiene como principal objetivo y resultante el clientelismo político y  la utilización del individuo en calidad de masa, desvirtuando totalmente el valor de la democracia.

La demagogia y el escándalo se utilizan perversamente por algunos medios de comunicación adictos a la derecha, para escandalizar a la opinión publica, mayoritariamente desposeída en algunos países del tercer mundo, utilizando diversos recursos como miedos y fobias, aquí en México decimos “asustar con el petate del muerto”. Ellos se encargan de estimular las fibras mas sensibles de la pobre gente, para lograr su reacción airada y manipularlos, lo que deja de manifiesto la pobreza de procedimientos éticos de dichos medios, que si bien les es útil para captar algunas monedas y votos adicionales, perjudica al proceso democrático.

La actual crisis de los partidos políticos, se debe precisamente a la perversión que muchos de ellos han hecho del valor de la democracia, convirtiéndose en grupos cerrados, clubes de amigos, verdaderas “mafias”, que arbitrariamente designan por medios “democráticos” a los “mejores” candidatos, muchas veces haciendo mal uso de las prerrogativas que la sociedad les otorga para el cumplimiento de su misión y obligación.

Por otro lado es importante señalar, que tradicionalmente la función de los partidos políticos en las democracias, había sido el representar las diferentes opciones ideológicas, generalmente antagónicas, ubicadas en las tendencias socialista y capitalista, pero estas ideologías denominadas convencionalmente de izquierda y de derecha, cuya nomenclatura obtiene su origen,  por su similitud con la asamblea durante la revolución francesa, en la actualidad han sufrido una evolución convergente, las izquierdas hacia la derecha (economías de mercado) y las derechas hacia la izquierda (función social de la empresa), de tal forma que habría que revisar la función y justificación  actual de los partidos políticos, que últimamente se han visto rechazados en forma generalizada por la opinión publica, en casi todo el mundo.

CULTURA

El conocimiento de la cultura en general, de la cultura universal y de la propia cultura nacional y regional, de la manera de ser de la gente con su evolución histórica a través del tiempo y del espacio, es también una responsabilidad y requisito indispensable como conocimiento para las personas con actividad de liderazgo. Ayuda mucho a tener una conciencia clara de la realidad, el dominio del ámbito cultural en donde se da esa realidad. Es muy difícil entender la problemática social si no se tiene el conocimiento suficiente de los aspectos culturales.

Suele suceder en el campo de la política, sobre todo en países o regiones con grandes carencias; que personas con aspiraciones a puestos de elección popular, que son de extracción de las clases económicamente fuertes, ya de varias generaciones atrás y que llegan a ocupar una posición de mando político, no pueden o se les dificulta mucho, comprender la problemática social, porque el ámbito cultural en el que se han desarrollado, suele estar desconectado totalmente con la idiosincrasia de la mayoría de las personas.

El valor de la cultura es tan importante que es ésta, en su fase culminante, la que deja gravada en el pueblo mismo la impronta que lo habrá de distinguir a lo largo del tiempo. Así podemos hablar de: la cultura mesopotámica, egipcia, creto-micénica, asirio-caldea griega, cartaginés, romana, hindú, china olmeca, maya, teotihuacana, inca, mexica, árabe, española, mexicana, etc.

El arte, la ciencia, la tecnología, son varios de los muchos  medios de la creación y el hacer cultural y de sus expresiones, que a través de la historia de la humanidad se han venido cultivando y desarrollando constituyendo el cúmulo de conocimientos que nos dan el potencial y conforman nuestra capacidad para el análisis y el juicio crítico.

La cultura es un valor que con el tiempo se ha venido reconociendo y apreciando en todas las latitudes como símbolo de identidad y de atesoramiento de las tradiciones y costumbres que distinguen a los diferentes pueblos de la tierra. La cultura de un pueblo es o debe de ser también, el distintivo nacional de ese pueblo.

PLACER

Cuando el placer se usa con mesura y como instrumento del bienestar  para lograr calidad de vida, es un valor digno de ser realizado. Todos deseamos disfrutar ordenadamente de los placeres de la vida, por eso  este valor ha sido apreciado por todas las sociedades como parte de su cultura costumbres y tradiciones. Así podemos contar infinidad de placeres, como el placer de la buena mesa, el placer de viajar, el placer derivado del goce que causa la admiración de la belleza y la expresión artística, el placer sexual, etc.

Cuando el placer se busca por el placer mismo y a toda costa, se pervierte el valor y se cae en el vicio. Se cae en el hedonismo cirenaico que, como hemos visto tiene al placer sensual como el valor supremo y entonces viene la desmesura, la perversión y degeneración del individuo, que muchas veces es la causa de su degradación  y de la degradación de la sociedad misma.

El confort de la época actual, nos ha convertido en cierta forma en sibaritas. Como SE sabe, Sìbaris era una ciudad griega ubicada en la parte cóncava inferior del extremo de la bota de la península itálica, en el actual golfo de Tarento, dicen que los sibaritas eran tan quisquillosos y exigentes, que protestaban cuando al dormir en un lecho de rosas, algunos de los pétalos por estar arrugados, les molestaban. El mundo occidental se ha mal acostumbrado a vivir con muchas comodidades que hace algunas décadas no existían y por lo tanto no creaban necesidad. El disfrute del placer, nos suele llevar a perder la proporción de la situación real y cada vez nos exige más y más, convirtiéndose en un pozo sin fondo. Confucio dijo: “jamás he visto hasta ahora a nadie cuyo deseo de elevar su poder moral fuera tan fuerte como  su ímpetu sexual”[20](IX-17).

Las exigencias de la vida actual, mediante el placer del confort han credo una necesidad tal, que consume una cantidad impresionante de recursos, solamente los Estados Unidos consumen el 25% de la energía que se consume en todo el Mundo y si bien este consumo no se gasta exclusivamente en proporcionar confort, una buena parte se destina a ello. Lo anterior nos da una idea de la magnitud, podríamos decir desproporcionada, del esfuerzo que hace un país por lograr el placer que proporciona el confort.

Sin embargo lo mas grave es que la época actual esta otra vez marcada por la tendencia hacia el hedonismo de Arístipo. La búsqueda del placer por el placer mismo, parece tender a generalizarse con actitudes irracionales, caracterizadas por un egoísmo irresponsable. Ante la carencia de una adecuada formación personal y la carencia incluso de lo más indispensable en cuanto a la motivación para la realización de los valores, la persona encuentra la salida falsa del aparente placer, aparente porque cuando no se disfruta con medida y en equilibrio con los otros valores, entonces no solo es efímero, sino que sus consecuencias posteriores, crean un infierno peor del que se trataba de escapar. Y esto es tan grave, que si no logras controlar al placer, el placer en forma de vicio te controla a ti.

ECONOMIA

La economía es la ciencia social que estudia el aprovechamiento optimo de los recursos y su eficiente distribución, un orden que trata de obtener el máximo resultado con el mínimo esfuerzo, hacer lo mas con lo menos. La economía es o ha sido considerada por la humanidad como el valor del ahorro de esfuerzos y de recursos y la conveniente disposición de estos para “sus diferentes usos alternativos”,[21] por métodos empíricos y/o científicos, en  la creación de riqueza y bienestar para las personas, las comunidades y las naciones, con una condición; que sea por medio de procesos éticos.

“Lo barato cuesta caro,” muchas veces y casi siempre lo mas barato no es lo mas económico, una vestimenta de buena calidad puede costar el doble que una de calidad regular, sin embargo la primera durara  el triple cuando menos y además se disfruta de algo que vale la pena, lo mismo sucede con los automóviles y con todo lo que necesitamos, sin embargo y lamentablemente no siempre se dispone de los suficientes recursos para adquirir lo mas económico.

El valor de la economía ha sido apreciado y realizado por todas las sociedades y las personas en el proceso para crear riqueza y bienestar, el problema radica en la justa distribución de esa riqueza y los beneficios de la misma, además de su uso adecuado como instrumento de poder. Este  valor tiene relación directa con la prudencia, el orden y el conocimiento necesario para administrar los recursos en forma eficiente respetando los procedimientos éticos.

La economía es el motor del desarrollo, la sobreapreciación de este valor es lo que en el siglo XX provoco el llamado desarrollismo,  que no es otra cosa que lograr el desarrollo preponderantemente en términos económicos, despreciando o ignorando los aspectos sociales y la preservación del medio ambiente, llegándose a la paradoja, de que mediante la actividad económica en la producción de satisfactores para la vida, se estuviera sacrificando las condiciones de vida y su calidad misma.

Dentro de la evolución de la humanidad y después de la confrontación de las dos tendencias, capitalismo versus socialismo y la crisis de los países de la Europa del Este y su economía fundamentada en las ideas socialistas, mediante la planificación en forma central por el Estado, que fue cuestionada en la Perestroika y de Mijail Gorbachov y que culmino con la desaparición de la Unión Soviética. Y con la reciente y creciente adopción de la economía de mercado en forma gradual por parte de China. La gran tendencia mundial es ahora adoptar la Economía de Mercado. Y aunque en teoría el control de este tipo de economía se da en forma automática por las mismas fuerzas del mercado, lo cual ha sido comprobado en múltiples casos. La realidad es que no se le puede dejar en libertad absoluta, toda vez que implica un grave riesgo que demanda, tanto la estrecha vigilancia de la comunidad internacional, como de los Estados en sus ámbitos locales, para garantizar un escrupuloso manejo ético en todas estas interacciones provocadas, ahora si en esta forma, por la acción misma de las libres fuerzas del mercado. Siempre y cuando la libertad de las fuerzas sea vigilada y en muchos casos regulada por el Estado a través de su gobierno, para que esa supuesta libertad no sea manipulada por los grupos de poder económico y político en beneficio de ellos mismos y en perjuicio de los demás.

La apreciación correcta del valor de la economía, como factor determinante para lograr el desarrollo integral, sustentable; en donde los aspectos económicos  se conjugan e interactúan con los aspectos sociales, políticos, culturales y del medio ambiente; será fundamental, dentro del proceso irreversible de la llamada globalización económica, que podrá ser de gran utilidad dentro del equilibrio que hemos apuntado o podrá ser un instrumento mas para el “neocolonialismo”, si se utiliza erróneamente y en contra de los aspectos éticos, morales y sustentables del desarrollo. La pobreza es un problema moral. Un enorme reto  será crear una economía que contribuya para abatir la enorme brecha que existe internamente dentro de los mismos países y entre los países pobres y los ricos; abatir la enorme disparidad en las percepciones personales que en la actualidad, en términos generales  pueden ir desde los 300 dólares hasta los 30,000 dólares como ingreso anual per capita de la población. Pero no solo esto, sino crear las condiciones de justicia social para construir una mejor calidad de vida para todos.

BIEN COMUN

Es el bien al que todos aspiramos como personas de la sociedad civil y que por lo general solo se logra mediante la acción  decisiva de la sociedad y el esfuerzo común. Aristóteles decía que toda asociación tendiente al logro del bien común es una asociación política, por lo tanto el objetivo final de la política es, o debiera ser, precisamente el logro del  bien común.

Motivados por la realización de este valor se constituyeron las primeras sociedades mediante los agrupamientos primitivos que sentían la necesidad de emprender tareas conjuntas en forma comunitaria y para su propia protección. El concepto y más que el concepto mismo, la consideración del valor ha evolucionado sin perder la esencia de la consideración  original, hasta llegar a ser tomado en cuenta por las diferentes doctrinas: como la razón y fin del Estado.

El bien común y su logro, es la principal motivación de las comunidades  sociales para su organización, el interés general sobre el interés particular y distinto de este. De aquí se deriva el concepto jurídico de “interés público” tan útil para poder realizar las obras públicas de interés general. El bien común es la razón de ser de la asociación política de la sociedad, como hemos visto, a su vez y mediante su organización jurídica, tuvo como consecuencia la creación del Estado moderno, como un Estado de derecho.

HISTORIA

El valor de la historia ha sido desde siempre apreciado por las sociedades, porque la historia es la ciencia que preserva el pasado de los pueblos y sus lecciones a través del registro de los hechos trascendentes. Aunque se dice que la historia la escriben los vencedores y si bien esto pudiera ser cierto, al final lo que verdaderamente cuenta, no son las versiones subjetivas y amañadas del victorioso, sino  los hechos reales y sus efectos trascendentes a través del tiempo, por eso dicen que la historia y el tiempo siempre ponen a cada quien en su lugar.

Sin el conocimiento de la historia sería un continuo reinventar la realidad cotidiana, significaría un enorme desperdicio de experiencias y conocimientos. Por eso es un valor tan apreciado, porque la historia  se ha constituido en la pieza clave para  el continuo hilvanar del gran tejido de la obra de la humanidad, con sus características particulares a través del  tiempo y  del espacio.

SABIDURIA

El valor de la sabiduría tiene relación directa con la experiencia, la prudencia, el conocimiento, la información y el sentido común. “Mas sabe el diablo por viejo que por diablo” dice el refrán. Por este valor, durante todas las épocas se ha reconocido la importancia de la experiencia y del conocimiento que la gente adquiere con el tiempo y en el arduo bregar durante su  paso por la vida.

Precisamente la sabiduría, el grado más alto del conocimiento, es lo que  da la prudencia y capacidad para la utilización creativa de esta, mediante la intuición; entendida como la asociación inmediata de ideas y conocimientos adquiridos o genéticos, sin ayuda de la razón y  acumulados en el inconsciente; la intuición es uno de los instrumentos combinados con la inteligencia mas utilizados por la sabiduría en el auxilio de los demás y para salvar situaciones contingentes, la sabiduría como valor siempre será entendida en el sentido positivo y por supuesto para realizar el bien.

Por el valor de la sabiduría como atributo de la persona, independientemente de la edad, se seleccionan los árbitros de la comunidad, los consejeros, los líderes. La sabiduría como valor, o el valor de la sabiduría ha sido apreciado y realizado por las culturas que han dejado huella en la historia de la humanidad.

ARTE

Este valor surge desde un principio y con la humanidad misma, ya que se entiende el arte como una característica inequívoca en la manifestación del espíritu humano en expresión de lo bello, el valor del arte esta ligado a lo mejor de las diferentes culturas, es uno de sus productos distintivos y se constituye indudablemente en un parámetro para medir la sensibilidad  artística y creativa de los individuos, los pueblos y su desarrollo estético. El arte tiende a la perfección, la calidad depende en gran medida del talento del artista, de su intuición, sensibilidad y habilidades en el dominio de la técnica. Los pueblos mas avanzados son los que han sabido cultivar el arte realizando este valor.

Imanuel Kant dividía al conocimiento en conocimiento sensible y conocimiento científico, este ultimo esta ligado con la lógica, la matemática y la razón, en cambio el conocimiento sensible esta ligado a la intuición y a el arte. La apreciación del valor del arte ha tenido repercusiones favorables en la calidad de vida de los pueblos, los identifica en mayor o menor medida como culturas superiores en función de su manejo, el arte desde siempre, está y estará íntimamente ligado al humanismo y caracterizado por él.

TRADICION Y COSTUMBRE

El valor de la tradición y la costumbre distingue a los pueblos que se aprecian a si mismos, a los que están complacidos con su forma de ser y tienen en alta estima su cultura. La apreciación de este valor contribuye positivamente a la identidad cultural, que en estas épocas de tendencias globalizadoras, debe caracterizar con mayor énfasis a los pueblos.

Un pueblo que subestima el valor de la tradición y la costumbre es un pueblo descastado, apátrida que no merece el respeto de los demás ya que no se respeta a si mismo. El extremo contrario sería  el nacionalismo chovinista, orgulloso, trasnochado y fanático, afortunadamente superado a finales del siglo XX. En la realización de este valor tiene mucho que ver la formación de las personas en el ámbito familiar y en la educación que se recibe sobre todo en los primeros años y sobretodo en su participacion convencida y divertida en los usos y costumbres de la comunidad a nivel local, regional y nacional.

El amor a la patria es parte del valor de la tradición y la costumbre, es el amor a todo lo nuestro sin el desprecio a todo aquello que no lo sea, valorar lo nuestro respetando lo de los demás y aprendiendo de ellos, viéndolos como una oportunidad de comparar, aquilatar y enriquecer lo que tenemos, de como podemos cultivarlo y superarlo y reafirmarlo como parte de nuestra identidad valorando siempre lo de los demás.

La identidad cultural que nos da nuestras tradiciones y costumbres, mientras más fuerte sea, apoyada en nuestra historia y pasado cultural; será el pasaporte para poder acceder con personalidad propia, en el concierto mundial de naciones en el futuro, sin el riesgo de perdernos entre tantos pueblos.

AMISTAD

Es uno de los valores más útiles para las buenas relaciones entre las personas y entre las naciones, es un valor superior del ser humano. La amistad nace de la identificación con la otra parte, de la empatía y el respeto, y tiene como condición la lealtad y el afecto reciproco y verdadero de las partes.

El valor de la amistad supone la solidaridad, ser uno solo con el amigo, sufrir con sus penas y disfrutar sus alegrías, aceptarlos tal como son, con sus virtudes y sus defectos. Existen diferentes grados de amistad, la intensidad la va definiendo la reciprocidad entre las partes, la identificación de intereses comunes y la necesidad misma de la amistad; con la única condición, para que prevalezca, de que sea autentica, toda vez que la verdadera amistad no admite dobleces ni tolera la hipocresía. El verdadero amigo difícilmente te halagará  falsamente, lo más probable es que te haga ver tus defectos.

La amistad demanda un trato excesivamente cuidadoso toda vez que existe una línea muy sutil de unión, que puede romperse al menor descuido, esto parecería ser contradictorio, porque aparentemente el valor de la amistad supone un fuerte vinculo de unión, pero no es así, el vinculo de la amistad puede ser fuerte solo bajo ciertas condiciones, por ejemplo hay que alimentarlo y cultivarlo permanentemente, nunca se debe abusar de él porque ”truena” al menor descuido, si quieres acabar con una amistad pide dinero prestado al amigo, probablemente, si puede te lo prestará pero la amistad seguramente iniciara una metamorfosis involuntaria pero paulatina hasta su extinción.

Dicen que las amistades verdaderas, los amigos íntimos en los que podemos confiar con la seguridad de que no seremos traicionados, se pueden contar con los dedos de una mano y siempre sobran. Lo anterior nos da una idea de lo difícil que es construir y mantener el vinculo de la amistad, sin embargo como hemos dicho existen diferentes grados de amistad, desde los conocidos con los que simpatizamos, hasta el grado máximo que se cuentan con los dedos de la mano, en todos, con diferente intensidad, esta presente el valor de la amistad, de nosotros depende incrementarlo con la plena seguridad de que todos los grados valen la pena.

HONOR

La tendencia al pragmatismo y a exaltar los valores materiales en la actualidad, ha tenido como efecto negativo la relativa falta de apreciación del valor del honor en la sociedad contemporánea. El honor ha sido considerado como uno de los bienes fundamentales de la vida social.”Honor a quien honor merece”, en épocas pasadas este valor fue altamente apreciado.

“La palabra de honor” es la palabra empeñada por la persona en el cumplimiento de un compromiso y esto, en el que aprecia el valor del honor, es mas importante que cualquier convenio o contrato firmado, toda vez que el cumplimiento de este ultimo puede discutirse o dirimirse en los tribunales, mientras que la palabra de honor hay que cumplirla tal y como fue hecha en su exacta dimensión, y no admite  excepciones.

El desequilibrio en la escala de valores, como hemos dicho, apreciando preponderantemente los valores materiales sobre los valores espirituales, es una de las causas que llevan a la perdida del honor. En el sistema político que ha prevalecido en México por casi 100 años, no han sido raros los casos, como el de aquel funcionario del departamento de asuntos agrarios, a quien fueron a entrevistar un grupo de campesinos, con el objeto de agilizar la solución favorable de un problema que los estaba afectando, y como así se acostumbraba, le dicen al funcionario los campesinos, – Y ya sabe señor licenciado, si nos ayuda, nos vamos a dar por bien servidos entregándole a Ud. estos 150,000 pesos que hemos reunido. Con gran desfachatez contesta el funcionario, – muy bien pero van a ser 300,000, a lo que contestan los campesinos, – eso es imposible para nosotros señor licenciado, mire nadie se va enterar. El funcionario impasible y cínicamente contesta, – 300,000 y que se entere todo el mundo.

En cierta forma el valor del honor  tiene que ver con el reconocimiento de los demás, a la conducta recta y proba de la persona y al prestigio ganado con esfuerzo y rectitud, labrado con su trayectoria constante y congruente, con esa conducta positiva e indeclinable que caracteriza a las personas verdaderamente valiosas y de primera. Aunque la motivación misma de la persona no debe ser solo el lograr ese reconocimiento, sino actuar siempre de acuerdo con su convicción invariable, en concordancia con sus principios, sus valores, y con  integridad. Entonces el valor del honor estará siendo realizado.

MEDIO AMBIENTE

Aunque el valor del medio ambiente siempre ha existido, la tendencia de la humanidad para lograr un desarrollo a ultranza, a partir de la revolución industrial, hizo crisis en el siglo XX dejando en evidencia, como hemos visto, que en la actividad industrial y comercial para producir y distribuir bienes y satisfactores para la vida, se estaba sacrificando el medio ambiente y con él, la calidad de vida, lo cual resultaba en una dramática paradoja, esto vino a reforzar la atención en la necesidad de realizar este importante valor, poniendo especial cuidado en el concepto que se dio en llamar, “desarrollo sustentable” que no es otro que el lograr el desarrollo sin sacrificar la calidad de vida.

La contaminación; del aire en las grandes urbes; de las aguas en arroyos, ríos, mantos friáticos, lagos y mares; de los suelos; la devastación de los bosques; la contaminación visual en las ciudades; el recalentamiento de la tierra por las emisiones de CO2 y la destrucción de la capa de ozono; es una lamentable realidad que nos están llevando a una catástrofe natural, que afectara dramáticamente a la naturaleza y con ello al hábitat de los seres humanos, Por lo anterior es imperativo tomar medidas drásticas, “a grandes males grandes remedios”, es preciso actuar de inmediato y con efectividad a nivel de la Organización de las Naciones Unidas y de cada uno de los países, principalmente de los mas desarrollados, o con mayor actividad económica, para evitar que se siga destruyendo el medio ambiente natural.

Espero que lo anterior nos haga recapacitar, evaluando cuidadosamente la importancia de proteger nuestro hábitat, antes que proteger intereses particulares que dejan de ser validos o legítimos ante el daño irreversible que pueden  provocar. Y reconocer la trascendencia de realizar el valor del medio ambiente, a través del  respeto a la naturaleza, de la protección y preservación de la biodiversidad existente en los ecosistemas, para hacer que nuestro medio ambiente natural sea propicio para la vida y su calidad, velando por que el desarrollo se sustentable y no se dé a cualquier costo.

TRABAJO

“Ganarás el pan con el sudor de tu frente” es la sentencia bíblica del antiguo testamento, pero el trabajo como valor reconocido por la humanidad, lejos de ser un castigo es una bendición, porque nos da la oportunidad de cubrir nuestras necesidades intelectuales y materiales, y  en cierta forma es una realización espiritual para la persona, cuando el trabajo se da en condiciones aceptables y convenientes para la misma.

No existe ninguna duda en cuanto a la apreciación de este valor a lo largo del tiempo, sin embargo también se ha utilizado y se utiliza muchas veces para la explotación del hombre por el hombre, desde los extremos del esclavismo real hasta el disfrazado. Este ha sido tema de grandes revoluciones sociales, de preceptos religiosos a través de manifiestos, tratados y encíclicas. Y en cierto modo se le reconoce como uno de los valores importantes de la humanidad.

Toda la actividad de los seres humanos, física o intelectual tendiente a realizar, por medio de procedimientos éticos algo en beneficio de ellos mismos o de otras personas, es trabajo que debe ser justamente remunerado en función de sus resultados positivos. Resulta obvio, en el hacer profesional, la realización del valor del trabajo, toda vez que es el medio para la realización profesional y personal.

EXCELENCIA

El valor de la excelencia es un valor que se ha venido reconociendo a medida que las diferentes culturas han ido evolucionando y perfeccionándose, siendo este valor distintivo de aquéllas culturas que han llegado a trascender en la historia de la humanidad por haber culminado procesos de esfuerzo y perfección, es un valor íntimamente relacionado con el valor de la disciplina.

Se tiende a la excelencia cuando nos proponemos hacer lo mejor posible aquello que esta bajo nuestra responsabilidad y cuando habiendo hecho nuestro mejor esfuerzo, lo logramos a criterio de nosotros mismos y de la mayoría de nuestros calificadores o críticos autorizados. No debiendo ser esto ultimo la principal motivación.

La realización del valor de la excelencia para todo ser humano bien formado y educado, que se ha preparado y cultivado con esmero como parte de su superación personal, o para el autodidacta con disciplina y férreo afán de superación; debe ser un imperativo ético. Lo contrario nos hace caer en la dejadez y en la mediocridad. La actitud mediocre y conformista es un lastre para la persona y para la sociedad. No se justifica hacer las cosas menos de lo que podemos, y lo que podemos siempre debe estar en el umbral de lo máximo posible, solo mediante una actitud y propósito de superación constante y permanente, podremos acceder a la excelencia.

RESPONSABILIDAD

El valor de la responsabilidad, es uno de los valores éticos mas apreciados por las comunidades, toda vez que mediante su realización, cada quien se siente comprometido consigo mismo y con los demás al cumplimiento de sus obligaciones y a enfrentar las consecuencias de sus propias acciones. Por la apreciación de este valor, comunidades y personas se esfuerzan en sus tareas, con el comportamiento eficiente y conducta disciplinada, de tal manera de estar siempre en condiciones de asumir  y cumplir satisfactoriamente su propia responsabilidad.

La falta de responsabilidad que se da en algunos funcionarios públicos que al no ejercer la autoridad que se les ha conferido para imponer el orden, provocan que muchos grupos de ciudadanos no cumplan con su responsabilidad como tales, afecta de esta manera la tranquilidad, el bienestar, y los intereses de los demás, estos, con su omisión,  están cometiendo una falta grave de ética, por su irresponsabilidad misma.

Sin la apreciación de este valor el mundo andaría de cabeza y seria el caos total, las deudas no se pagarían, los daños quedarían sin reparación y la legislación sería impensable sin este concepto. La rendición de cuentas no existiría. Tanto en los negocios como en la política y en toda actividad trascendente, la responsabilidad, o el sentido de responsabilidad es fundamental para el orden social. Así mismo, la realización de este valor por las personas, es esencial en la obtención de la confianza  de los demás y el logro de la autoridad moral.

En la formación de los hijos la responsabilidad de los padres es primordial, asta responsabilidad demanda muchas veces el sacrificio, la privación del disfrute de algunos placeres y una férrea disciplina para lograrlo, pero sobretodo la voluntad de hacerlo motivada por  el amor a los hijos, de tal manera que por la responsabilidad misma, en este deber, los padres como los animales, deben iniciar la formación con base en el ejemplo de ellos mismos. La transmisión del aprecio y reconocimiento de los valores deberá ser no solo en la teoría sino en la praxis

Así como la educación, la salud, la administración publica o privada y múltiples otras actividades demandan una responsabilidad escrupulosa, toda vez que la falta de esta, tiene diversas consecuencias negativas y puede afectar enormemente, tanto a las personas en su integridad misma como a sus legítimos intereses, de aquí la gran importancia del valor de la responsabilidad.

RESPETO

Cuando las relaciones de los seres humanos fueron abandonando la fase meramente animal, competitiva, de lucha constante por la supervivencia, evolucionando Hacia la fase más humana, así empezó a reconocerse y a realizarse el valor del respeto entre las primeras sociedades. En esta forma el valor del respeto llegó a estar caracterizado por la consideración a la circunstancia y el derecho al libre albedrío de la persona en sus decisiones, manera autentica de ser y legitimas posesiones. Sumariamente y de particular forma: de respeto a la dignidad de la persona humana.

La falta del reconocimiento a tan importante valor ha caracterizado a las comunidades y sociedades mas bárbaras, en donde impera la ley del mas fuerte, en donde las personas no son consideradas como tales, sino como meros instrumentos, como objetos utilizables y desechables cuando ya no sirven a los propósitos del amo, como meras cifras contabilizables como tales. Por otro lado el reconocimiento y realización de este valor, ha dado lugar a los grandes logros de la humanidad en sus relaciones, como el derecho romano que lo lleva implícito en su estructuración jurídica.

Algo que lamentablemente se ha venido minando es el respeto a la experiencia, a las personas mayores. Aunque estamos de acuerdo que tanto en las personas como en los objetos, el solo hecho de ser viejos  no les provee de ningún valor agregado, en el caso de los seres humanos simplemente como personas, independientemente de su condición social o capacidad económica o lucidez mental, nos merecen respeto. Sin embargo para algunos jóvenes, con algún grado de ignorancia y ciertamente mal formados, la vejez les parece ofensiva y se sienten avergonzados ante sus grupos, con la presencia de algún familiar, que aunque no lo sea parezca viejo, así sean sus propios padres, actitud esta que implica una gran injusticia y deja de manifiesto la pobreza de espíritu y la imbecilidad de la persona.

En la actualidad y particularmente entre la gente joven, en algunos grupos que cada vez van en aumento, se esta dando la promiscuidad en condiciones de  libertinaje, esto es una clara manifestación de la ausencia del valor del respeto; respeto a nosotros mismos, a nuestra integridad física y espiritual, a nuestra intimidad, en primer lugar y respeto a los demás; sin embargo esto se da sin importar las consecuencias, que normalmente suelen ser de un gran perjuicio, ocasionando muchas veces un daño  con carácter irreversible, tanto  a las personas involucradas como a sus seres queridos. Estos son claros ejemplos de tendencia al hedonismo cirenaico, que es estimulado por una cierta forma de inconsciencia irresponsable, causada por los vicios tales como alcoholismo y la drogadicción.

La realización del valor del respeto empieza por nosotros mismos, una persona que no se respeta a si misma, le da la oportunidad a gente vil para no respetarla ni en lo mínimo. El respeto que es valido para cada persona es valido y obligado para los demás, respeto a la inteligencia, respeto a su integridad espiritual y corporal, respeto a su libertad, respeto a su ámbito intimo y personal, respeto a la importancia y trascendencia que la persona tiene para con sus seres queridos, respeto a sus  derechos.

ELEGANCIA

La elegancia es un valor que como la excelencia ha sido reconocido y realizado por las culturas que han buscado la perfección. Así como las cosas las podemos hacer mal, regular, bien, o excelentes, también las actitudes y presencia o expresión de las cosas y personas pueden ser burdas, agradables o elegantes. Curiosamente en una y otra situación no se requieren recursos, ni esfuerzos grandemente diferenciados o extraordinarios y sin embargo el resultado óptimo no tiene punto de comparación.

El valor de la elegancia requiere además del propósito de logro, de cierto talento, ciertas cualidades y sobre todo buen gusto. La elegancia misma, siempre será de apreciación subjetiva, como la belleza. Desgraciadamente en las sociedades contemporáneas, por el mismo proceso de masificación que se esta dando, este valor ha ido dejando de tener vigencia poco a poco, a tal grado que la moda  meretriz es la que prevalece en muchas de las vestimentas femeninas y masculinas, así como el desaliño y la dejadez, probablemente sin tener conciencia de ello quienes las usan. No es raro ver en pleno siglo XXI, vestir ropa deshilachada, rota o remendada, sin tener necesidad de ello, sólo como moda. A todas esas personas les deseamos que nunca tengan la circunstancia de hacerlo por necesidad.

El pragmatismo, la dejadez y el uso indiscriminado de los materiales desechables y la nueva costumbre, o necesidad de la “comida rápida”, han impactado negativamente no solo en la manera de alimentarse sanamente, sino en la forma como se realiza esa comida, ahora  parece no importar el arreglo de la mesa con manteles, cubiertos y servilletas, un florero adornado con flores vivas, etc. La gente en gran proporción ve como normal utilizar los mismos recipientes desechables en los cuales se vende la comida, los jugos, la leche, etc. No solo para servir en la mesa sino incluso para comer en ellos mismos, sin reparar muchas veces, en amontonar desordenadamente en medio de la mesa, no solo la comida, recipientes y envoltorios de los cuales se esta sirviendo, sino las sobras y la basura resultante. No cabe duda de que existe una gran diferencia en servir o servirse de comer en forma sencilla pero elegante y en que le echen de comer a las personas, como suele suceder con los animales.

La realización del valor de la elegancia, como ya lo hemos dicho no tiene un costo adicional y si impacta positivamente la calidad de vida que se ha ido perdiendo. El valor de la elegancia esta íntimamente ligado al valor del respeto hacia los demás. Las actitudes, la presencia o expresión de las cosas y personas que tienden al logro de la elegancia, lo hacen por la calidad intrínseca que poseen, pero también como respeto hacia los demás. Toda vez que si los demás no importaran la elegancia misma, en cierta forma, tampoco importaría mucho y solo seria parte de una disciplina personal.

DISCIPLINA

La apreciación del  valor de la disciplina ha sido característica de las culturas que han trascendido en la historia de la humanidad, la disciplina implica sacrificio, esfuerzo, estoicismo y un afán indeclinable de logro. La disciplina implica también obediencia y observancia estricta de los acuerdos y las normas establecidas. Parecería paradójico, pero para ser educados en la libertad, primero tenemos que acostumbrarnos a obedecer, a estar sujetos a una disciplina, al cumplimiento estricto de normas y deberes impuestos por nuestros educadores.

Sin la realización del valor de la disciplina la cultura romana nunca hubiera llegado a su culminación, el derecho romano es una de las mejores muestras de la apreciación de este valor. El reconocimiento y praxis de la disciplina es la clave de la superación profesional a tal grado que a las diferentes profesiones también se les llama disciplinas.

En muchas ocasiones  la disciplina es necesaria, sobre todo cuando se debe ejecutar una orden que no admite discusión, como es el caso de la disciplina militar, en estos casos el valor de la disciplina se entiende como la obligación forzosa e inapelable en el cumplimiento de las reglas, sin desviación alguna, esto para los anarquistas seria un “sacrilegio” y si bien es cierto que las reglas rígidas constriñen la imaginación y la creatividad, lo que también es cierto es que en muchos casos es necesario la disciplina para la concreción de una acción que de otra manera no podría ser llevada a cabo.

En esta forma hemos hecho un breve recorrido por los valores genéricos expresados en nuestra tabla, es importante reflexionar en  ellos y en nuestra aceptación de los mismos y de algunos otros específicos, que a cada quien le parezcan convenientes.

XI. LOS PRINCIPIOS.

Los principios son de la persona física o moral, se van consolidando con el tiempo y la propia convicción y se integran y conforman con aquellos valores,  que para ella constituyen la base moral que no esta sujeta a negociación y hay que respetar, son formulas o máximas de actuación, en base a  normas auto impuestas  que obligan absolutamente. La autoridad moral es la validez que da a la persona la autenticidad y  precisamente, el recto apego a sus principios en la actuación con los demás y consigo misma. Cuando la persona no tiene principios o no respete los que dice tener, carece de autoridad moral.

Los principios suelen ser acompañados y matizados por las virtudes y los hábitos positivos mas acendrados en la persona. Todo esto constituye; en cierta forma simbólica, como premisa mayor, el punto de partida y causa. Es la solidez de la base de la cual partimos en nuestro actuar, toda vez que los principios constituyen la base de la actuación ética. Confucio decía: “Un caballero se afana tanto por descubrir lo que es recto, cuanto los hombres menores se afanan en descubrir lo que mas les conviene”. “A un hombre sin tacha jamás puedo esperar conocerlo; lo más que puedo esperar es conocer  a un hombre de principios definidos“.[22]

La debilidad en los principios o peor la carencia de estos, hacen a la persona dar bandazos en la vida y andar sin rumbo fijo, dicen que no hay viento propicio para aquella nave que no sabe a donde ir, en cierta forma los principios ayudan a fijar el rumbo y la manera de navegar.  Tener principios da confianza al individuo en su actuar y le gana la confianza de los demás, porque saben a que atenerse con esa persona.

Generalmente los principios se integran de acuerdo a la jerarquía de valores que cada persona tiene y especialmente con aquellos valores que ella considera fundamentales y que la motivan fuertemente en su comportamiento y actuación, aquellos valores que se ha propuesto respetar incondicionalmente. Estos podrían ser: la libertad, el respeto, la honradez, la verdad, la vida, la familia, la justicia, etc. En fin cada persona debe establecer su propia jerarquía de valores para definir sus  principios.

Por lo tanto los principios de la persona constituyen la base y plataforma de su actuación y comportamiento ético, son el punto de partida de la acción incorruptible orientada al logro de un fin que puede ser el fin último. Los principios caracterizan a la persona misma, son parte de su personalidad y de su identidad. El grado de responsabilidad de la persona en cuanto a su actuación con ella misma y con los demás, define la calidad de su conducta. Esto se da tanto en las personas que respetan y actúan en congruencia con sus principios, como en aquellas personas carentes de ellos. Cada quien recibe de los demás, a la corta o a la larga, la calificación que realmente le corresponde.

XII. LA INTEGRIDAD.

Se podría decir que autoridad moral es sinónimo de integridad lo que equivale también a la entereza. La integridad de la persona la constituye el respeto incondicional de sus principios, la rectitud en su actuación y voluntad de comportamiento en congruencia con estos, sin excepción, aun en el caso de que la persona se vea afectada negativamente con ello. Esto último, es una de las características más representativas de la integridad.

Stephen L. Carter en su libro “(integrity)” nos dice que para que se de la integridad se requieren  tres fases: When I refer to integrity, I have something very simple and very specific in mind. Integrity, as I will use the term, requires three steps: (1) discerning what is right and what is wrong; (2) acting on what you have discerned, even at personal cost; and (3) saying openly that you are acting on your understanding of right from wrong. The first criterion captures the idea of integrity as requiring a degree of moral reflectiveness. The second brings in the ideal of an integral person as steadfast, which includes the sense of keeping commitments. The third reminds us that a person of integrity is unashamed of doing the rihgt.[23]

La integridad es como el amor, no basta decir te quiero, hay que demostrarla reflejándose en cada una de nuestras acciones, las cuales deben, sin llegar a la obsesión; observar rigurosa e implícitamente, cada uno de los valores que conforman nuestros principios. La integridad se confirma en el interior de nosotros mismos cuando no importa que seamos observados o no, nuestra actuación será la misma siempre congruente con nuestros principios.

Uno de los ejemplos mas claros de integridad en la historia de la humanidad se dio en el caso de la muerte de Sócrates en el 399 A.C. a los 70 años de edad del pensador griego y en la cual fue testigo Platón. Después de un juicio y una sentencia a muerte, injusta y hasta cierto punto influida  por la misma ironía del filosofo; sus amigos le proponían la fuga, Sócrates que nunca negó ni renuncio a su pensamiento, defendiéndose con la verdad, no iba a huir ahora, dándole la razón a sus detractores y prefirió apurar la pócima de hierbas venenosas, mezcladas con la cicuta que acabaría con su vida de acuerdo a la sentencia; antes que faltar a sus  principios.

XIV. LA ÈTICA PROFESIONAL.

Breve análisis a través de los valores.

Introducción:

La ética es la parte de la filosofía que estudia la conducta del comportamiento humano en la tendencia de la voluntad a obligarse a realizar el bien, esto es la conducta ética como la parte practica del pensamiento filosófico. Así como la psicología se encarga del estudio científico de la conducta, la ética se encarga del estudio moral de la conducta. Históricamente y por lo general existen dos concepciones filosóficas diferentes de la ética, pero no excluyentes:

La primera es la concepción idealista, platónica, el fin al que debe dirigirse la conducta. Y dentro de esta concepción idealista existen dos visiones filosóficas de acuerdo a la interpretación  de cual debería ser ese fin; para santo Tomas, es el fin ultimo, Dios; para Hegel, el fin debe ser el Estado como culminación de la ética, la moralidad dentro de las instituciones históricas, y el bien como esencia de la voluntad subjetiva en el actuar dentro de la sociedad.

La segunda es en función del móvil de las fuerzas que influyen para definir las causas y motivos de la conducta. El bien como objeto de la voluntad humana, condicionado por los acicates y alicientes que por lo general mueven el comportamiento de los seres humanos. “Me comporto bien no tanto por el bien mismo sino también y principalmente porque haciéndolo así se que yo saldré beneficiado, porque de esta manera estoy creando las precondiciones que en determinado momento me beneficiaran y por el contrario, porque si no lo hago me perjudico profesionalmente”. Matizado este enfoque por otras concepciones éticas de algunos otros pensadores que en estas condiciones también influyen; el placer y el dolor, la alegría y la tristeza, dicotomías  básicas de la ética del epicureísmo como elementos motivadores para la selección en el actuar, que consideraba, como hemos visto, al placer como el valor supremo, solo alcanzable por medio de la razón; y su liga en esta concepción con Kant, quien está por comportarse “según una máxima que los demás puedan hacer propia”, y tratar a estos como fines y no como medios, siempre de acuerdo a la razón considerando a la ética como “la técnica de la conducta”.

Sin despreciar ni mucho menos desechar la primera concepción, yo estoy de acuerdo con la segunda, por ser más realista y pragmática, y porque en el caso de la ética profesional nos ayudará mas para nuestro análisis; por lo tanto lo haremos en función de esta. Sin embargo y como preámbulo, es recomendable repasar brevemente algunos conceptos del pensamiento ético. Tanto el pensamiento occidental, como del oriental, que coinciden en el tiempo, aproximadamente 500 años  antes de Cristo, con los orígenes más importantes del pensamiento ético.

CONFUCIO

El pensamiento de Confucio (551-479, aC. aprox.) es de la mayor importancia para nosotros porque resumen los principios de la filosofia oriental y porque el Confucianismo fue lo que inspiró al pueblo de China en su actuar moral y en la construcción de los principios morales. ya que China tuvo la virtud de nunca ligarse con una religion determinada. En un principio las máximas de Confucio fueron consideradas como un código ético, estas se encuentran reunidas en “Las Analectas” (Lun Yû) que es la obra de Confucio recopilada por sus seguidores. Para él existían algunos elementos y valores fundamentales en la conducta. Tomaba en cuenta a el amor como algo que representa las mejores cualidades de los seres humanos, le daba gran importancia a la fidelidad a uno mismo (el ser autentico) y hacia los demás, consideraba como valores fundamentales; la integridad, la honradez el respeto y  amor por los hijos y la familia, la decencia, en igual forma el respeto y consideración  a la persona humana expresado en la máxima: “nunca hagas a los demás lo que no te gustaría que ellos te hicieran a ti”[24].(XV-23).

Confucio, que había crecido en un ambiente humilde y modesto, se desarrolló como un ser humano normal pero llego a ser excepcional mediante la auto superación y su pasión por el conocimiento y por aprender. Lo más importante de su acción la podemos ubicar a finales del siglo VI aC. y a principios del V.  Como Sócrates, con humildad, reconocía que sabía muy poco, siempre tuvo una actitud positiva ante la vida mediante la realización de los principios morales, los cuales nos transmite a través de las máximas, de las que el se consideraba, mas que autor solo un transmisor, lo que nos habla de su humildad y modestia. Consideraba el ritual como esencial en la vida social y política, prefería la “magia del ritual”, a un  gobierno a base de castigos; una de sus máximas nos dice: “Mantén el orden entre ellos a base de castigos y huirán de ti; mantenlo en virtud del ritual y la fuerza moral y entonces acudirán a ti por iniciativa propia”.[25]

Dentro de los seguidores de Confucio, existen dos concepciones diferentes; la de Mencio (371-288 aC.)  creador del confucianismo que considera a la bondad como consustancial a la naturaleza humana e innata en el individuo, la cual se puede pervertir por el ambiente en donde se desarrolla, o por las agresiones y el esfuerzo por enfrentarlas a lo largo de la existencia; y la de Xun-Zi (1130-1200) considerado como el fundador del neoconfucianismo, quien asegura que es la persona la que nace con una naturaleza perversa y que mediante la educación y el ejemplo moral de los padres, puede poco apoco regenerarse.

Las dos visiones anteriores de la naturaleza humana, tienen algo de cierto sin que ninguna de ellas pueda afirmarse  en forma absoluta y  categórica, en todo caso yo estaría mas de acuerdo con la primera, la de Mencio, porque, lo que me parece indiscutible, es que el ser humano por naturaleza es bueno, pero excesivamente vulnerable por el medio ambiente y el entorno social, también por las agresiones  directas e indirectas que van dejando en el individuo cicatrices traumáticas espiritualmente, que en algunos, poco a poco y por el cúmulo de resentimientos y la poca o nula capacidad para el perdón y la reconciliación, pueden modificar su personalidad, muchas veces en forma determinante. Y lo que es comprobable Y cierto, es que la circunstancia, el medio ambiente social y el sistema político autoritario y dogmático vician a muchos individuos y los transforman en verdaderos monstruos que han cometido los mas abominables crímenes de lesa humanidad.

También en el entorno de la vida misma, al correr de los años, en algunos individuos se da la siguiente metamorfosis: la sonrisa pura, transparente y natural del niño, con el tiempo y las penas de la vida, poco a poco se va desdibujando hasta convertirse, en el ocaso de su existencia, en una mueca  caricaturesca de frustración y de dolor,  que solo de vez en cuando, y a manera de escenografía mal armada; trata irónica e inútilmente de retornar a la sonrisa original sin lograrlo, o haciéndolo solo en forma esporádica y  momentánea, pretendiendo así  esconder de momento, tras una de las mascaras del teatro griego, sus resentimientos y frustraciones acumuladas.

PLATON

Para Platón existía en el actuar humano una dualidad básica y contraria, alma y cuerpo. Para la conducta humana en esta concepción platónica de la ética, el “quid” del asunto esta en liberar el alma del cuerpo y de sus apetitos. “Los deseos de poder y riquezas son las causas de guerras y luchas constantes por el dominio de unos sobre otros”, “a todo esto nos vemos obligados por el cuerpo, porque somos esclavos de sus cuidados; y de ahí que por todas estas causas no tengamos tiempo para dedicárselo a la filosofía”.

La concepción platónica anterior llevó a la filosofía de la edad media a plantear el dualismo entre la animalidad del ser humano y su intelectualidad. Relacionando con la animalidad a lo físico, lo natural, lo instintivo, lo material, lo sensual a través de los sentidos, todo esto caracterizaba en síntesis: al cuerpo. La intelectualidad la relacionaban con lo espiritual, lo metafísico, lo racional, lo sensual a través de la intuición, lo moral, lo ético, caracterizando e síntesis  a el alma.

ARISTOTELES

Para el discípulo de Platón, Aristóteles, el actuar de los hombres lo plantea en función del siguiente cuestionamiento; ¿cuál es el fin que ha de guiar la conducta humana? “La prudencia otorga a el hombre el verdadero conocimiento ético, el saber con precisión en cada momento y circunstancia, como se debe obrar en vista de la felicidad”. Luego entonces la felicidad es concebida por Aristóteles como el fin que debe guiar a la conducta del hombre. Y concibe la ética como el saber en función del perfeccionamiento moral.

LOS ESTOICOS

La ética para los estoicos esta íntimamente relacionada con el actuar disciplinada y solidariamente, ayudándose unos a otros en forma tendente a lograr la felicidad. El actuar en función del  interés reciproco de los seres humanos que conforman una sociedad natural, derivada del amor a lo que conjuntamente se ha creado, “Para alcanzar la felicidad es preciso vivir según la naturaleza”,  está era la tesis de Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.), elocuente orador romano y discípulo en filosofía de Posidonio de Apamea, filosofo romano del segundo periodo del estoicismo. De acuerdo a Lucio Anneo Séneca (5, a.C.-65, d.C) filosofo romano (de origen ibérico) del tercer periodo del estoicismo, “todo ser cuando ha alcanzado la perfección de aquello que es su bien, es digno de alabanza y ha tocado el limite máximo de su propia naturaleza”. Cuando se vive respetando las leyes naturales, se sobrepone disciplinadamente a las pasiones y se soporta estoicamente el sufrimiento sin mayores aspavientos, entonces se responde al ideal estoico.

EPICURO

Para el epicureísmo el bien es el placer, el placer intelectual. Epicuro murió en el 270 a.C. el abogaba por una vida ascética, disciplinada, de reflexión y contemplación, pugnaba por conseguir llegar al placer eliminando las tensiones emotivas producto de una vida desordenada, tal vez llena de resentimientos, para lograr un mejor comportamiento ético.

Santo Tomás de Aquino (1225’1274), en la “Suma Teológica” (1265-1273), de acuerdo con Aristóteles divide en tres partes la Filosofía Moral: la Monástica, que estudia los actos del individuo con relación al fin de ellos, la Económica, que estudia los actos de la sociedad domestica, y la Política, que estudia los actos de la sociedad civil. Señalaba que para el Juicio Practico, la razón o el razonamiento sigue tres fases: la de la sindéresis de la decisión; la de la ciencia moral, las reglas de lo bueno y lo malo, del bien y del mal; y la de la conciencia moral del deber ser. Señalaba también que “la virtud es una cualidad del alma que lleva a obrar bien y no obrar ningún mal”.

Durante la reforma en el siglo XVI (1517) iniciada cuando Martín Lutero (1483-1546) presentó sus tesis en contra del acto, a todas luces inmoral, que constituía la venta de indulgencias por la alta jerarquía eclesiástica, este proclamo “la bondad del espíritu como la esencia de la piedad cristiana”. Juan Calvino (1509-1564) defendió y estableció en el comportamiento cristiano la sobriedad y la diligencia, el ahorro y la ausencia de ostentación. Para él, la contemplación era holgazanería y la pobreza castigo divino por haber pecado sobre todo de holgazán y desordenado. Solo los elegidos podían alcanzar la salvación y la mejor señal de haber sido elegido, era lograr la prosperidad económica. Calvino consideraba de la mayor importancia la “responsabilidad individual”.

HOBBS

Thomas hobbs, en 1651, en el Leviatán proclamaba el poder político que regula la conducta, como base de la organización de la sociedad y establece  la supremacía del Estado sobre el individuo. John Locke, en 1660 por su parte llama a limitar el poder absoluto de la autoridad del Estado mediante el contrato social, ponderando el valor de la libertad individual y la experiencia que va forjando a las personas con características “sui gèneris” en cada caso.

SPINOZA

En 1677, establece a través de su ética, que solo las necesidades y los intereses humanos pueden determinar lo bueno o lo malo, el bien y el mal. “Todo lo que contribuye al conocimiento de la naturaleza del ser humano que se haya en consonancia con la razón es bueno”. “La razón es necesaria para refrenar las pasiones y alcanzar el placer y la felicidad evitando el sufrimiento, preservarse es la primera obligación del ser humano. “El estado humano mas elevado es el amor intelectual de Dios”.

IMMANUEL KANT

Principalmente en su “Critica de la Razón practica”, nos dice que el resultado de las acciones humanas esta sujeto a contingencias y circunstancias, lo cual es cierto, por lo tanto, continua diciendo, la moralidad de sus actos deberá ser juzgada por su motivación ética. “solo en la intención radica lo bueno”, de aquí su pensamiento acerca de ‘la buena voluntad,” “nada se puede pensar, universalmente hablando, en el mundo ni fuera de el, que sin limitación pueda ser tenido por bueno, exceptuando solo la buena voluntad.” “obra como si la máxima de tu acción pudiera ser erigida por tu voluntad en la ley universal de la naturaleza o como principio de legislación universal”. “trata a los demás como un fin y no como un medio”. Y por ultimo, como hemos visto, Kant considera el deber moral como imperativo categórico.

KIERKEGAARD

Sôren Kierkegaard, filosofo danés de la primera mitad del siglo XIX, particularmente notable por su religiosidad manifiesta, hacia énfasis en el problema de la elección, en cuanto al comportamiento ético  que implica la propia existencia, como una acción personal totalmente subjetiva, que cada individuo debe hacer mediante un análisis introspectivo acerca del objeto y razón de su propia existencia, para definir cual es su compromiso, con él mismo, con los demás, con  la sociedad y con Dios en forma incondicional.

Kierkegaard reconocía tres estadios de la existencia humana, además del estadio ético, el estético y el religioso. El estético era considerado como una especie de “hedonismo refinado” mediante la búsqueda del placer intelectual, poniendo especial atención en las apariencias y a las formalidades, salpicado de banalidades como la variedad por la variedad misma y lo novedoso. El estadio religioso era una situación metafísica del individuo, el reconocerse impotente ante la omnipotencia de Dios y mediante un acto de fe, reconocer que el verdadero ser lo es, solo ante Dios, y someterse incondicionalmente a su voluntad.

KROPOTKIN

Piotr A Kropotkin (1842-1921) uno de los representantes del anarquismo ruso, plantea la tesis de la solidaridad social y de la ayuda mutua, (el apoyo mutuo) como un gran potencial de la humanidad, que subsiste en la naturaleza de los hombres. Se plantea la hipótesis de que si la autoridad desapareciera, no pasa nada, es mas, el mismo instinto solidario de la gente activaría de inmediato mecanismos de cooperación, que superarían la falta de la autoridad y nos llevarían a la implantación de un nuevo orden natural cooperativo. Si bien es cierto que han habido algunos casos esporádicos, en donde se puede dar lo anterior, como fue el caso del terrible sismo de 1985 en la ciudad de México. El único problema estriba en que, Kropotkin solo toma en cuenta las tendencias cooperativas de la naturaleza humana y pasa por alto las tendencias competitivas que también forman parte de la naturaleza del hombre y las cuales requieren de la acción del estado a través de la institución de la autoridad para controlarlas y encausarlas.

La anarquía, es el resultado del mal uso de la libertad, es el libertinaje en donde no se acepta el imperio de la ley, en donde se da la ausencia de la autoridad, que con actitud omisa propicia que cada cual actúe según le convenga, mediante un enfoque muchas veces egoísta, egocéntrico, con absoluta subjetividad, con grave riesgo de proliferación de los síntomas y vicios de la sociedad de masas, como el afloramiento y estimulo de la histeria colectiva, poniendo en peligro a la sociedad en general y su seguridad, pudiendo llegar a casos extremos de  caos social, e ingobernabilidad provocada por el vacío del poder del Estado.

FREUD

Sigmund Freud. (1856-1939) padre del psicoanálisis. Relaciona el problema del bien y del mal con la lucha interna de cada individuo que se da entre el yo impulsivo por satisfacer sus deseos y necesidades y el yo social, por controlar y reprimir los impulsos a fin de no ser mal visto por la sociedad.

Lo que en un principio surge como la investigación científica de una neurosis como la histeria, la cual define Freud como “las manifestaciones de energía emocional asociadas con traumas síquicos olvidados”, se convierte en toda una teoría del comportamiento humano, al amparo del psicoanálisis.

La dualidad planteada por Freud de “la sublimación” y “el súper ego”, circunscribiendo la condición humana al instinto sexual, al apetito sexual por medio de la sublimación, que es compensada automáticamente por el súper ego, una especie de conciencia moral, adquirida por el individuo desde la infancia a través de valores, normas y máximas transmitidas por la familia y el entorno social, nos ayuda en buena forma con la interpretación y explicación de la razón de ser de la conducta humana.

Lo anterior es una pequeña muestra que comprueba la pluralidad filosófica del pensamiento ético, mediante la coexistencia de las diferentes ideas y variadas tesis filosóficas, el uso e importancia de la razón aparece como una constante, la razón practica que hace de la ética la técnica de la conducta.

La actitud positiva, el destierro de la tristeza, la alegría, y el mismo sentido del humor, con moderación, y el respeto de la persona; son valiosos instrumentos que ayudan al comportamiento humano para hacer mas amables, cordiales y llevaderas las relaciones personales y por supuesto las profesionales, lo que cada vez es mas difícil en un ambiente presionado por lo agitado de la vida y el estrés profesional.

Que nunca seas tú, la causa de la muerte de una sonrisa bien nacida.

XV. LA ETICA APLICADA

Cada vez mas la conducta de los seres humanos  tiene que enfrentar entornos con medios ambientes hostiles y complicados, muchas veces en grado extremo, por la complejidad de la vida actual, por la contaminación de la información y su manipuleo mañoso e ilegítimamente interesado, a través de los medios de comunicación en busca de (el rating) la rentabilidad económica a ultranza, cumpliendo con los cánones tecnócratas mediante  una “mercadotecnia” deshumanizada por la prevalencia de la cantidad en contra de la calidad, por el escepticismo y la desesperanza colectiva. Y todo esto, como hemos visto, puede afectar y afecta en muchos casos, en forma radical y negativa, el comportamiento de las personas, sus usos y costumbres, por lo que es de vital importancia, no solamente tener plena conciencia de la realidad, sino como enfrentarla éticamente.

La prevalencia de lo económico sobre todo lo demás es un hecho, aunque en el discurso retórico no se lo reconozca. Esto es el resultado de la cultura del consumo, del desperdicio y del confort a ultranza, impuesta por los intereses del poder económico en  los países capitalistas que dominan al mundo y aplican sus patrones de comportamiento, en donde los valores de lo material: la riqueza, el placer, el poder aparecen, sino como los únicos si como los mas importantes valores que motivan el actuar humano en el mundo occidental. Esto ha traído grandes calamidades como el trafico de drogas, las guerras, el deterioro del medio ambiente y principalmente la desesperanza de los mas que ven canceladas sus posibilidades reales de lograr un estatus como el de los estereotipos que se difunden cotidianamente en los medios. Es la preeminencia desproporcionada de las motivaciones del tener sobre las motivaciones del ser, la supremacía de lo material sobre lo espiritual. Una de las grandes tragedias de esta tendencia irracional es la casi anulación del valor de la vida y de la dignidad, lo que ha traído como consecuencia la terrible inseguridad que se vive y que lejos de mitigarse va en aumento. La hipocresía que proclama los valores éticos en la academia, en la teoría, y que en la practica actúa sin respetar ningún principio ético, parece que se les oye decir: “la ética esta bien para construir un código que enseñar, pero nada mas, no lo apliques, no te conviene, porque la ética en los negocios puede ser un lastre insoportable e inconveniente”.

El poder de la mercadotecnia a través de los medios en general, el Internet y principalmente la televisión comercial que entra sin permiso a los hogares y juega irresponsablemente con las tendencias e inclinaciones animales e irracionales de los seres humanos, de la gran masa, viéndolos y considerándolos ante todo como consumidores, como “ratings” otra vez haciendo prevalecer la materia sobre el espíritu; en este caso, el cuerpo del ser humano, principalmente en sus aspectos mas negativos; sensuales, vanos y triviales. estimulando sus tendencias hacia lo burdo, el hedonismo irracional, cirenaico, sobre el espíritu del hombre. Alimentando el desbalance con lo que los instintos demandan; principalmente sexo, violencia y depravación; sin importar la desarticulación de las familias, la intimidad y el pudor de las personas, la malformación de los niños, con grave riesgo de ser pasto fácil de las bestias de la depravación y la drogadicción.

Por otro lado, en la actualidad han ido surgiendo diferentes temas en el campo de la ética, tales como la responsabilidad de los seres humanos en la preservación y conservación del medio ambiente natural y la protección de su biodiversidad, el respeto no solo a los seres humanos entre si, sino a todo ser viviente y particularmente a los animales. Como parte de la bioética, y en este mismo campo, la responsabilidad en la investigación científica en  temas como el aborto, la eutanasia,  la esterilización reproductiva, la reproducción asistida, la eugenesia y la investigación  genética, la clonación, la producción de alimentos provenientes de procesos  transgenicos sin el debido tiempo experimental, el manejo del genoma humano; esto es la totalidad del material genético en un organismo, que ahora podemos conocer al descifrar su código en el ácido desoxirribonucleico, lo que ha dado lugar al campo de la bioinformática.

La eugenesia planteaba ya desde mediados del siglo XIX, con la filosofía positivista en boga , la aplicación de la investigación científica  para el mejoramiento de la especie humana, jugando un poco con los factores genéticos derivados de la herencia, planteando la disyuntiva que podía ir desde el simple cuidado a la hora de contraer matrimonio, para evitar los factores degenerativos que ofrecen grave riesgo en la procreación, hasta la planeación selectiva con propósitos de asociación positiva, sumando factores genéticos para el logro de productos mejorados.

En el caso de la bioética, el cuestionamiento esta en que las posibilidades científicas van en constante aumento, pero no es tanto lo que esas posibilidades nos permitan hacer, sino la definición del  campo deontológico para esclarecer y determinar, no que podemos hacer, sino éticamente que se debe hacer y que no se debe hacer. La definición de esta disyuntiva no es tarea fácil, toda vez que es preciso una visualización holistica de contexto tanto histórico, científico, moral, legal, cultural, religioso, de lugar etc. para poder actuar sin caer en situaciones extremas, entre la parálisis que congele los avances científicos, o dar rienda suelta a todo tipo de experimentación irresponsable.

La voluntad en el actuar se da, algunas veces como una elección, una selección después de haber medido las consecuencias de nuestra conducta, tanto para nosotros mismos como para el entorno social al que pertenecemos, otras veces es influida desde el subconsciente en forma de impulsos matizados por fobias o filias, que muchas veces no alcanzamos a comprender, se dice que las personas algunas veces deciden su actuación con el estomago mas que con la cabeza, para significar que en muchas ocasiones nuestros actos, que debieran ser racionales no lo son porque los decidimos al amparo de una situación de ofuscación conflictiva y prejuiciada dentro de nosotros mismos. En esta forma podemos considerar a la ética como un verdadero arte y ciencia de la conducta en la realización del bien.

Hablando del contexto que puede ser ambiental y/o histórico, es de considerarse como de la mayor importancia,  la influencia que ejerce el entorno en el comportamiento del individuo, toda vez que  en función de sus principios o jerarquía de valores o de la ausencia de ellos, la conducta de las personas puede ser diametralmente opuesta, cuando diferentes  entornos ejercen presión sobre un mismo individuo en una misma situación. Muchas veces me he preguntado quienes  se comportarían con gran violencia, prepotencia, arbitrariedad y sadismo cuando un entorno no sólo le permite sino estimula una conducta inmoral porque el entorno mismo no solo la acepta sino la premia, como se dio el caso en los regímenes fascistas de Benito Mussolini y de Adolfo Hitler. La respuesta es que es indudable la existencia de personas de estas condiciones, que ante la ausencia de principios morales, en un entorno que lo propicia, cuando se les da poder y son influenciados por el fanatismo social, político o religioso, cambian dramáticamente, convirtiéndose en monstruos, como el Dr. Jekyll en Mr. Hyde, de la obra literaria de Robert Louis Stevenson.

Las cosas hechas con prisas no siempre salen bien, es necesario dar tiempo al tiempo, debemos disciplinarnos a evitar andar con prisa, a prever el tiempo necesario para todo lo que nos proponemos, o de tener la autoridad y el valor moral para no comprometernos mas allá de nuestras posibilidades reales. Muchas veces el andar con prisas es problema de actitud, de aquellos que no tienen ni la paciencia, ni la sabiduría suficiente, para no andar a las carreras, para no ser obsesivos. También es problema de de organización y eficiencia, de falta de orden. Y todo esto afecta directamente a quienes nos proponemos servir y a nosotros mismos.

El proceder sin prisas no significa que podemos ser pachorrudos, de ninguna manera, solo es una premisa en nuestra disposición para lograr la excelencia, para tratar de hacer lo mejor posible aquello que nos proponemos, toda vez que siempre se debe actuar con diligencia, con prontitud expedita y para esto es preciso prepararnos con esmero y prever hasta lo imprevisible, con planes de contingencia y la visualización y consideración de escenarios críticos, para poder cumplir oportuna y cabalmente con la responsabilidad encomendada. El tiempo es tan valioso que no podemos darnos el lujo de perderlo.

Cuando en el gobierno de un Estado, el poder ejecutivo no ejerce clara, contundentemente y a plenitud el poder político, entonces las esferas inferiores lo suplantan y lo ejercen arbitrariamente, esto da lugar al fenómeno conocido como “la burocracia” que es la forma contraria a la ética más común de ejercer el poder político y la autoridad.

Generalmente la burocracia propicia la prepotencia, la corrupción, la ineficiencia administrativa y en muchos casos la parálisis del aparato de gobierno y de la sociedad misma, lo que generalmente representa un alto costo social y económico que siempre va acompañado con la molestia y frustración  de la sociedad. En el caso de proliferación de la burocracia indudablemente el responsable o los responsables del gobierno, incurren en grave falta de ética por su omisión e incapacidad.

Una medida siempre recomendable para comprender a los demás es  ponerse en la situación del otro, esto nos da una perspectiva diferente de las cosas y nos ayuda a entender su posición. La casuística también nos puede ayudar en la comprensión de situaciones que desconocemos, planteándonos analogías comparativas muy útiles para el propósito.

El comportamiento humano como hemos visto, es bastante complejo y responde a múltiples factores tales como: circunstancias, motivaciones, situaciones, usos, costumbres, impulsos, deseos, apetitos, e incluso represiones, afectando así  la conducta personal, en función del grado de responsabilidad en el actuar social.

El principal móvil, el bien al que se tiende en el actuar profesional, lo que motiva la conducta ética de la persona, es lograr el éxito profesional de acuerdo a sus principios, prestando un servicio útil a los demás y obteniendo por ello una justa compensación tanto económica, así  como de crédito profesional. Esto se da tanto en las profesiones liberales como en cualquier tipo de actividad laboral profesional, de igual manera en el campo de los negocios, la responsabilidad social de la empresa es ante todo lograr el éxito en la producción y distribución de bienes y servicios que son ofertados a la sociedad en oportunidad, cantidad y calidad suficientes, lo que se traduce en el beneficio económico de la misma empresa, pudiendo cumplir así  con sus obligaciones legales y contribuyendo al erario mediante el pago de sus obligaciones fiscales, de esta manera la acción redunda en beneficio general; de empresarios, trabajadores, gobierno y sociedad. Lo mismo sucede en el área de la política, de la investigación, la docencia, etc. Y responde en cierta forma a las tendencias competitivas de la naturaleza humana dentro de los causes éticos.

En un foro de ética del Tecnológico de Monterrey, al Dr. Domingo García-Marzá de la Universidad Española de Jaume I, le oí formular más o menos la siguiente pregunta:

¿La empresa adopta principios éticos porque es rentable? o ¿es rentable por haber adoptado principios éticos? Y agrega; dirigir una empresa pensando únicamente en los beneficios económicos, es como jugar tenis viendo el marcador y no al oponente y a la pelota.

Cuando se busca realizar la acción por la bondad misma de esta, incluso sin pensar en la compensación personal, la recompensa suele venir en abundancia y sucede lo contrario cuando el procedimiento es a la inversa. Esto no quiere decir que nos debemos despreocupar por la compensación que todo trabajo profesional conlleva, de ninguna manera, pero lo verdaderamente importante es la actitud de servicio, la calidad en la prestación  del mismo a niveles de excelencia, y el estar realizando el bien en cada una de nuestras acciones, entonces el beneficio personal llegará por añadidura y como consecuencia lógica, como llega también la tranquilidad de conciencia y la satisfacción personal.

En comprobación de lo dicho en el párrafo anterior, recuerdo el caso de un pediatra hermano de un amigo mío. Este medico  preocupado por el sufrimiento de los pequeñitos, sus pacientes, cuando se les aplicaba la venoclísis y se les dañaban sus diminutas venas con la punción necesaria, después de mucho pensar aplicando sus conocimientos y su experiencia, llegó a perfeccionar un sistema que evitaba ese sufrimiento sin perder la eficacia del procedimiento medico. Primero obtuvo una gran satisfacción profesional y sin proponérselo obtuvo también  una gran recompensa económica en  la reproducción y comercialización  del sistema.

¿Que buscaba el medico del caso anterior?, ¿hacerse rico o beneficiar a los niños, sus pacientes, evitándoles un sufrimiento mediante la aplicación responsable del conocimiento profesional? Indudablemente lo segundo, y sin embargo el beneficio mismo de la acción, como hemos visto lo llevo también a lo primero, por añadidura.

Dentro de los acicates y alicientes que mueven el actuar de las personas, están los intereses individuales o de grupos, que pueden ser legítimos o ilegítimos, todo ser humano tiene derecho a tener y defender sus propios intereses, son legítimos cuando están inscritos dentro de la legalidad establecida por la sociedad y en la medida  que su defensa beneficia al interesado sin perjuicio de otro. Es perfectamente lógico y natural, que el individuo tienda a la búsqueda y protección de su interés particular, el aspecto ético se da en la medida en que se logre la compatibilidad del interés individual con los intereses de los demás.

El interés individual es parte de la naturaleza humana, y esta es inmutable aun dentro de su misma evolución y transformación, lo cual también es inherente a la misma naturaleza, por lo tanto sería ilógico esperar que alguien de “motu proprio” y sin presión, actué en contra de sus propios intereses, nadie lo haríamos,  si se da el caso, sería por desconocimiento de la situación real, o si existiera  plena conciencia de ella y el equilibrio emocional saludable y suficiente, entonces  podría estarse dando  un acto de integridad de la  persona.

Los profesionales de las diferentes disciplinas, preocupados por la calidad moral del ejercicio profesional, en algunos casos y en otros sólo preocupados por aparentarla o bien cumplir algún requisito burocrático, suelen emitir una serie de normas sobre aquellas actividades criticas desde el punto de vista ético, de acuerdo a cada una de las disciplinas, comúnmente llamados ”códigos de ética profesional”. Estos sin una sólida concepción de los valores y del concepto de integridad bien cimentado en la persona y sin una vigilancia del ejercicio profesional, incluyendo sanción a las faltas; suelen resultar letra muerta. O en el mejor de los casos meros instrumentos teóricos del “deber ser” en el comportamiento profesional, para ser guardados en la vitrina del colegio o asociación.

Por otra parte estos códigos se hacen por lo general unilateralmente, sin considerar el hecho de la existencia de una bilateralidad en el actuar ético, una reciprocidad tanto del que presta el servicio profesional como del que lo recibe. El compromiso de un comportamiento ético profesional implica en reciprocidad, el compromiso también de un comportamiento ético de quien lo recibe. Por lo tanto, en los códigos serios de ética profesionales es recomendable, aunque sea en forma breve, establecer las condiciones mínimas de conducta ética de quienes reciben el servicio profesional, esto puede servir de gran ayuda para los casos en que haya que dirimir controversias entre el profesional y el cliente, por supuesto en forma extrajudicial.

XVI. LOS VALORES Y LA ÈTICA

LA VERDAD

El valor de la verdad en la ética profesional esta presente en múltiples formas; en el secreto profesional, que salvo por orden judicial este no podrá ser revelado sin autorización del cliente; en la obligación de proceder con verdad en la información y en todos los actos sin excepción alguna; en el conocimiento y en la experiencia de los servicios ofrecidos, así como en la capacidad para prestar los mismos. Mediante la realización permanente de este valor se obtiene primero, la confianza del cliente o de quien se sirve y como recompensa, contribuye de manera determinante a obtener el crédito profesional indispensable, para el logro del prestigio y el reconocimiento de la sociedad.

El profesional tiene la obligación de conducirse siempre con verdad, incurren en una grave falta de ética, aquellos profesionales que abusando del desconocimiento del cliente, le hacen creer que  necesita algún servicio que en realidad no viene al caso, ya que el único “bien” que se persigue es el lucro ilegitimo del mismo “profesional” que esta actuando con dolo. No son pocos los casos dentro de la medicina, en que profesionales sin escrúpulos ni principios, mantienen al paciente, por tiempos prolongados, bajo tratamientos que no necesita, o incluso lo someten a intervenciones quirúrgicas, sabiendo de antemano que son innecesarias, con el único objeto de seguir “ordeñando” económicamente al paciente, sin importar poner en riesgo su vida, o cuando menos su bienestar. Lo mismo sucede con otras profesiones.

En las actividades para la promoción del profesional, en la actualidad está reconocida la importancia que tienen los medios de comunicación y la publicidad y lo que anteriormente era impensable, desde el punto de vista ético, como el anuncio de los servicios profesionales y del profesional en los medios, ahora es aceptado bajo ciertas condiciones, sobre todo de calidad y seriedad en la información. Lo que no varia es la obligación de hacerlo apegado a la verdad, sin ofrecer mas de lo que se esta en condiciones y posibilidades de cumplir, sin exagerar ni crear falsas expectativas y sin utilizar a los medios, para veladamente hablar mal o difamar a la competencia.

El manejo de la información es un tema especialmente delicado en el ámbito de los negocios, particularmente en el campo de las finanzas, a tal grado que en la mayoría de los países, es penado el utilizar información privilegiada para beneficio particular, por ejemplo en el mercado de valores. De igual forma el falsear o modificar la información de los estados financieros de las empresas, alterando resultados ya sea para efectos de pagos impositivos o para aparentar mejores resultados, o esconder información comprometedora, son actos inmorales que merecen penas corporales, incurriendo los profesionales involucrados en conducta ética negativa y en muchos casos, ocasionándose un daño irreversible en el prestigio y confiabilidad personal.

Con relación al párrafo anterior se da en México, particularmente en el ámbito de los negocios un fenómeno que se conoce como el de “ordeñar” a la empresa, también se le conoce como: “empresas pobres, empresarios ricos”. Es una situación inmoral que se logra por diversos medios tales como; “estrategias fiscales”, falsear la información, substraer recursos de la empresa  cargando a su contabilidad gastos de beneficio particular, hasta llegar a situaciones extremas de quiebra, por supuesto de la empresa no del dueño, quien o quienes, siempre disfrutaran de una situación holgada y bonancible, a costa de sus trabajadores y a costa de la sociedad, afectando al fisco. Situación a todas luces inmoral en la que incurren tanto los beneficiaros directos como los profesionales especializados quienes les sirven de instrumento (verdaderos complices) a sabiendas de que se esta cometiendo un ilícito por no decir que un robo.

LA HONRADEZ

El valor de la honradez en la ética profesional, inicia por el reconocimiento de las propias limitaciones en cuanto al conocimiento y la capacidad profesional para enfrentar determinado problema, sin embargo esto puede ser superado mediante soluciones creativas como por ejemplo poder asociarse con personas o grupos de profesionales que sí reúnan las calificaciones demandadas, respetándoles el crédito profesional en la medida de su intervención mediante acuerdo ex professo y con conocimiento y aprobación del cliente.

La simulación y el “bluff” en el servicio profesional son éticamente inadmisibles y van en contra del valor de la honradez, al tratar por este medio de dar “gato por liebre”. No debemos aparentar; lo que no somos o tener lo que no tenemos, el ser autentico siempre será apreciado y valorado por los demás tarde o temprano y es parte de la integridad, de la dignidad profesional y condición “sine qua non” para el logro del prestigio bien ganado.

Resulta muy representativo y patético, el caso de fraude profesional que se dio recientemente cuando un paleontólogo le vendió a la organización “National Geographic” un fósil de un pretendido espécimen de “archaeoraptor” por 80,000 dólares (considerado como el “eslabón perdido” entre los dinosaurios y las aves) y  posteriormente, cuando un paleontólogo chino, tomando como base el fósil  mencionado, descubrió también otro casi igual pero que resulto ser ¡el mismo!, por que  procedía casualmente,  de la parte complementaria, que se genera cuando una piedra caliza que contiene un fósil se separa y este queda impreso en ambas partes de la misma pieza. Con la diferencia de que el científico chino descubrió que el fósil de la National Geographic era un fraude, porque había sido alterado complementándolo con partes fósiles de otros especímenes, tratando de simular algo que en realidad no era, porque fue prefabricado. Sin embargo y paradójicamente las partes fósiles que utilizo el falsificador, resultaron ser de un valor paleontológico todavía mayor, por lo que al final la pieza obtuvo un valor superior a los 800,000 dólares. Y lo que pudo haber sido un descubrimiento científico de gran magnitud y beneficio económico para el profesional se revirtió negativamente en su contra por la falta del procedimiento ético.

¿Qué es peor ser corrupto o incapaz? Si atendemos a los resultados de la gestión, en ambos casos el resultado es negativo y representa una falta grave de ética profesional. Sin embargo  la corrupción la deshonestidad llevará siempre el agravante de la alevosía, la ventaja y la malicia, que a la larga quedarán en evidencia y seguramente recibirá la justa recompensa. También la incapacidad es dolosa cuando es resultado de la irresponsabilidad y la dejadez, pero muchas veces la incapacidad profesional, más que eso, es una falta de experiencia, o de ciertas aptitudes diferentes a las profesionales requeridas. Por lo que el buen profesional deberá ser honesto y como hemos visto no deberá comprometerse en áreas que desconoce sin los recursos necesarios.

La administración honesta y productiva, en muchas actividades profesionales es fundamental, sobre todo cuando trabajamos con los recursos de otro o de otros, como es el caso de la administración publica, y en esa situación debemos ser estrictamente responsables para entregar buenas cuentas, en esta forma el profesional disfrutará del crédito, la confianza y el prestigio que dan los buenos resultados en el actuar honestamente y con seriedad profesional.

EL RESPETO

El valor del respeto en el ejercicio profesional comienza por respetar la dignidad de la persona y se manifiesta a través de la ética profesional en las relaciones de trabajo tanto internas como externas poniendo especial atención a la relación con el cliente o a quienes servimos y particularmente con el equipo y los compañeros de trabajo.

Cuando profesionalmente existen opiniones o posturas serias diferentes a las nuestras, merecen  respeto y seria consideración por parte nuestra, aunque no nos satisfagan y dado el caso, deberemos exponer debidamente fundamentados nuestros argumentos y defender enérgicamente, pero con prudencia nuestra postura profesional y personal, sin ofender a otros y dado caso, reconocer la validez de la otra opinión.

El respeto a la propiedad intelectual de otros profesionales colaboradores o no, y el reconocimiento del crédito profesional de los demás, asegurando su reconocimiento, y en su caso  la justa cobertura de la compensación económica a que hubiere lugar, es actuar en congruencia con la honestidad profesional y dar a cada quien lo que le corresponde. De igual forma son merecedoras de escrupuloso respeto, todas las pertenencias ajenas cuando en determinado momento estén bajo nuestro control o posesión.

El respeto estricto oportuno y puntual de los compromisos contraídos deberán ser en base a la ley, a la relación contractual, acordada previamente por escrito por ambas partes y cumplidos por cada una de ellas en los términos y condiciones pactadas, mostrando flexibilidad y buena voluntad ante las controversias que pudieran surgir, siendo dirimidas estas con justicia, de acuerdo a lo que a cada quien le corresponde, en buenos términos y preferentemente por medios extrajudiciales en primera instancia, siempre que exista esta posibilidad. En las negociaciones es premisa fundamental el respeto reciproco entre las partes, teniendo siempre presente que una buena negociación es aquella en donde ambas partes quedan satisfechas, solo así esta podrá ser efectiva y duradera.

LA JUSTICIA

En el ejercicio profesional, es necesario observar escrupulosamente el cumplimiento de las disposiciones legales, tanto para protección del cliente como del profesional mismo, dejando las constancias necesarias debidamente cumplimentadas por escrito y con acuse de recibo o registro en tiempo y forma. Un trato de justicia y equidad debe prevalecer en las relacione laborales con  todos los colaboradores y demás prestadores de servicios complementarios de acuerdo a lo convenido previamente y en relación con la calidad y oportunidad de los servicios.

El escrupuloso cumplimiento de los compromisos sin dar más pero también sin dar ni un ápice menos de lo convenido y en la forma y el tiempo acordado es una responsabilidad ética del profesional. En muchas ocasiones, algunos  clientes actuando  de mala fe, tratan de culpar al profesional en situaciones que no son del todo claras, algunos profesionales con poca experiencia y gran sentido de responsabilidad, suelen apresurarse asumiendo culpas que en realidad no les corresponden, es preciso en cualquier situación de este tipo, esperar a que la situación se aclare para adoptar una posición con mas conocimiento de causa si no queremos nosotros mismos ser victimas de una injusticia. O bien someter el caso a un arbitraje capacitado y confiable.

Las controversias derivadas de aspectos legales o jurídicos, en la prestación de los servicios profesionales, es preciso dirimirlas con base en la razón y los hechos, en forma cordial y amistosa en primera instancia, dicen que “mas vale un mal arreglo que un buen pleito”, sin embargo  si prevalecen las dudas o alguna de las partes no demuestra buena fe y cooperación, entonces se debe recurrir a los tribunales, si creemos que nos asiste la justicia, y después de haber medido los riesgos para asegurarnos de que existen suficientes probabilidades de ganar, “a la guerra hay que ir como ultimo recurso y solo cuando tengamos suficientes posibilidades de ganarla”. Y si consideramos que esta es la vía que mas nos conviene, será necesario contratar un buen despacho de abogados especialistas y con amplia experiencia en la materia.

En la realización del valor de la justicia, está la base legal de las relaciones profesionales, las cuales deben ser de equidad entre las partes, tratando de obtener siempre una justa remuneración por los trabajos profesionales realizados, de acuerdo a la calidad, los alcances y condiciones convenidas que hayan sido aceptadas de común acuerdo entre las partes. Y recordar que la ignorancia de la Ley no exime del cumplimiento de la misma.

En cuanto a la legalidad de los actos, es importante tener conciencia clara, de la diferencia que existe entre el profesional, en las relaciones privadas  y en las relaciones publicas. La diferencia es que el profesional en el sector privado, puede hacer todo lo que no este prohibido por la ley, en cambio el servidor público solo puede hacer lo que la ley establece y le permite que haga, esto es, solo lo que esté estrictamente previsto por la ley. Esto es de la mayor importancia en el caso de los servidores públicos, ya que la no observancia de esta disposición, o la ignorancia de la misma, los puede meter en grandes problemas y en todo caso, los pone a merced de sus enemigos políticos. De igual forma en este tema, es recomendable ser escrupuloso al asumir un nuevo cargo en substitución de otra persona, toda vez que con esto, con la recepción oficial,  se hace responsable automático y solidario de todos los compromisos contraídos con anterioridad a su mandato y si no se deslindan responsabilidades desde un principio, pudiera sufrir las consecuencias, “pagando justos por pecadores”.

El valor de la justicia deberá estar presente en todas las acciones del ejercicio profesional como norma de conducta, considerando que “lo que es justo para todos debe ser justo para uno”, y tantos otros principios jurídicos del derecho, que debemos observar para dar a los demás lo que les corresponde y cuidar que nosotros tengamos lo propio, con el objeto de cuidar la salud y la permanencia de los tratos y  la buena relación  entre las partes. Solo aquellos tratos que han sido realizados de buena fe, cuidando que cada una de las partes obtenga el beneficio justo que le corresponde; prevalecen y rinden frutos para todos.

LA MORAL

El valor de la moral debe realizarse en todos los actos del servicio profesional, tomando en consideración las tradiciones y costumbres del lugar y contexto, en donde se dará el ejercicio profesional y su particular y subjetiva apreciación de lo que es bueno y lo que es malo para ellos, respetándolo estrictamente, en la medida de que esto sea compatible con nuestra propia concepción moral, considerando que salvo en la moral religiosa, siempre existirá un relativismo ético, derivado del hecho de que la moralidad siempre será de interpretación subjetiva, en función del contexto cultural en donde se den las acciones.

En la relación profesional con enfoque en función de la moral, es recomendable no hacer cosas buenas que parezcan malas y mucho menos cosas malas que parezcan buenas, se debe constantemente optar por realizar el bien, tanto en el ejercicio profesional, como en el comportamiento normal cotidiano, reflejado esto no solo en las relaciones estrictamente profesionales, sino en todas las actuaciones; en la manera de expresarse, en el vestir, en los hábitos y costumbres y en la conducta en general, de tal manera que la imagen que se proyecte sea positiva, acorde con el trabajo, o puesto que se desempeña y sobre todo congruente con la realidad.

Una falta de ética profesional en este campo se da cuando sin necesidad hablamos mal o en sentido peyorativo de nuestros contrarios, o de nuestra competencia y esto tiende a agravarse cuando la parte afectada no se encuentra presente, o no se le da la oportunidad de defenderse o de replica, todavía mas cuando lo que decimos no tiene sustento, y ya no se diga cuando las afirmaciones son calumniosas. Cuando se llega a tales extremos y queda registro de ello, el profesional se puede ver en grandes dificultades, pero independientemente de esto, tal acción será inmoral, negativa y siempre se revertirá en su contra.

Se realiza el valor de la moral en las relaciones profesionales, tanto con los clientes, como con proveedores y compañeros de trabajo, por medio de la seriedad en el trato, sin mezclar los apetitos o inclinaciones sexuales, las bromas de mal gusto, sin hacer escarnio de las personas o de la profesión misma, o faltar al respeto que nos merecen los demás. Aun cuando no hayamos propiciado una situación de conflicto, se falta a la realización de este  valor cuando la toleramos, cuando sucede en nuestra presencia y adoptamos una actitud pasiva. La seriedad que exige la relación profesional es perfectamente compatible con el trato afable, amistoso y alegre, haciendo uso apropiado del sentido del humor.

LA RESPONSABILIDAD

El valor de la responsabilidad en la ética profesional comienza desde la preparación misma mediante la adquisición del conocimiento necesario, las aptitudes y capacidad suficientes para la prestación del servicio o la realización del trabajo, hasta el logro de la atinada gestión y mejor esfuerzo en la realización de la tarea encomendada, tratando siempre de lograr resultados a nivel de excelencia.

La responsabilidad como hemos visto es uno de los valores éticos por excelencia, un comportamiento irresponsable es inadmisible profesionalmente y esto no tolera grados, o se es responsable, o se es irresponsable, y esto ultimo, es el ingrediente seguro para lograr el fracaso profesional, por otro lado, un profesional responsable, es el principio necesario para lograr una carrera exitosa y la indispensable confianza de los demás. El sentido de responsabilidad debe estar presente en todas las actividades del actuar profesional, como algo intrínseco, inherente al trabajo profesional, el mismo sentido de responsabilidad, de hecho debe ser un parámetro de nuestras aptitudes y capacidades, para enfrentar con seriedad el compromiso profesional.

La corresponsabilidad se da normalmente de arriba hacia abajo o en forma horizontal, cuando los sectores pertenecen a una organización en la cual, por mas grande que sea, siempre habrá una cabeza. En esta forma las cabezas son corresponsables de lo que hagan sus subordinados inmediatos o los sectores dentro de su organización. No valen excusas y menos alegar desconocimiento, porque si un directivo desconoce lo que pasa en su organización, esto agrava todavía más la falta y, la responsabilidad indirecta o la corresponsabilidad se acercan a la responsabilidad directa desde el punto de vista ético. Un ejemplo clásico de esto se da en el campo de la publicidad y de los patrocinios publicitarios en los medios con programas  de violencia, pornografía y voyeurismo, con la “justificación” de que esto es lo que pide “la gente” y desde el punto de vista de la mercadotecnia, “pues se justifica por lograr un rating “mejor” que la competencia”.

La responsabilidad en el profesional, va desde la forma hasta el fondo, desde la cuidadosa presentación personal y el cumplimiento con los más elementales compromisos tales como; la seriedad, la puntualidad y la realización oportuna en tiempo, forma y calidad del trabajo o el servicio prestado, hasta la aplicación escrupulosa del máximo y mejor esfuerzo en el cumplimiento del ejercicio profesional tratando de lograr siempre un trabajo de excelencia.

LA EXCELENCIA

Ligado al valor de la responsabilidad esta el valor de la excelencia en el actuar profesional, en cierta forma el actuar con seriedad demanda que las cosas se hagan lo mejor posible teniendo como meta la excelencia, cuando la realización del valor de la excelencia esta presente en nuestras intenciones a la hora de la prestación de los servicios profesionales, o en nuestro actuar profesional, estamos cumpliendo un imperativo ético, toda vez que el logro de la excelencia lo es, en toda actividad profesional.

La eficiencia es la cualidad que tienen las personas, las organizaciones, él o los sistemas para propiciar y realizar procesos de actividades ordenadas y de calidad, para lograr con procedimientos éticos un fin determinado. Es también la forma de ejecutar procesos  sistémicos y competentes tendentes a lograr efectividad en las acciones. La  eficiencia implica la realización correcta y oportuna de un procedimiento orientado al logro de un fin específico y es uno de los medios para lograr la eficacia. En síntesis; es la forma de hacer las cosas bien hechas, poniendo énfasis en hacerlas lo mejor posible, tendiendo a la excelencia. Normalmente la eficiencia nos conduce al logro exitoso de los propósitos.

Por otro lado, la eficacia es la cualidad de ser eficaz y esto implica la capacidad de logro del fin propuesto o esperado; podemos hacer muy bien las cosas, ordenadas, oportunas, con procedimientos éticos, “de acuerdo al manual de procedimientos”, pero es posible que en algunos casos no logremos el fin esperado, entonces décimos que falto eficacia. Por lo tanto la eficacia es la capacidad efectiva de logro. Sin embargo es importante no caer en la trampa de pensar que fueron las determinantes éticas las que influyeron en nuestra falta de eficacia, porque el logro a cualquier costo éticamente no es aceptable, en todo caso el propósito del logro de la excelencia en los resultados finales implica el cumplir con los procedimientos éticos sin ninguna duda o excepción.

EL TRABAJO

En la ética profesional la realización del valor del trabajo resulta obvia y se da como consecuencia lógica, siendo considerado como el instrumento para la realización personal y profesional. En el trabajo algunos de los aspectos éticos se dan en la definición de las condiciones y las relaciones de trabajo. Kant decía, “trata a los demás como un fin y no como un medio”, si se tiene una actitud de explotación y se maneja a las personas como un objeto o como un instrumento, entonces el conflicto ético aparece, y solo desaparece mediante un cambio radical de actitud, mas humana, mas inteligente y mas justa, tratando a la gente como lo que en realidad es, personas dignas de respeto.

Mi querido y admirado maestro del IPADE el Dr. Carlos Llano Sifuentes y Héctor Zagal Arreguín, en su libro “El Rescate Ético de la Empresa y el Mercado”, con relación a la cultura ética empresarial, establecen cinco principios en la siguiente forma:

  1. Principio de totalidad. La ética solo tiene sentido cuando se aplica al todo. No pueden existir dos morales…. La doble moral se aniquila a sí misma. La cultura ética de una empresa revienta cuando al gerente de compras se le exige retrasar deslealmente los pagos a proveedores para generar intereses y, simultáneamente, requiere del tesorero honradez intachable.
  2. Principio de consistencia. Un sistema es consistente cuando carece de contradicción interna…..No hay consistencia en las empresas que por un lado, apelan a la lealtad de los individuos a la institución y, por el otro, los despiden para evitar sencillamente que acumulen antigüedad.
  3. Principio de gradualidad. Todo ser humano está obligado a comportarse éticamente. Cierto. Pero es igualmente cierto que a más educación corresponde más responsabilidad…mientras mas importante es un cargo mas se debe exigir.
  4. Principio de ejemplaridad…. Si la ética no se derrama desde la cúspide difícilmente podrá subir desde la base.
  5. Principio de cascada….Para transformar una empresa en una organización plenamente humana (ética y racional), el cambio debe arrancar de la punta mas alta.

Lo más importantes de un País, no son sus recursos naturales, ¡son sus ciudadanos, sus gentes! Cuando no se tiene en cuenta esto, las técnicas actuales de “reingeniería financiera”, inmediatamente se van por lo más fácil; sobre el recorte de personal, muchas veces fijando cuotas o porcentajes en forma injusta e indiscriminada, sin considerar ya no solo el aspecto humano, sino que esas gentes tienen muchas veces un alto valor agregado por su capacitación y experiencia, lo que que no les resultará tan fácil de recuperar después, ni siquiera en el mediano plazo.

Aunque es indudable que las personas son lo mas valioso; ahí están para probarlo los casos de Alemania y el Japón, países con relativamente pocos recursos naturales, pero que después de la brutal devastación que les dejo la segunda guerra mundial, ahora debido a sus gentes, son de los países mas desarrollados de la tierra

La ética en el trabajo, por supuesto tiene también relación directa con la remuneración y la productividad, toda persona tiene derecho a una remuneración justa de acuerdo a su desempeño y productividad, es necesario una actitud ética y creativa con el objeto de lograr lo anterior al máximo, porque además de suponer una relación mas estable y permanente los resultados finales siempre compensaran con creces el esfuerzo.

Si consideramos que los seres humanos pasamos la mayor parte de nuestras vidas en los lugares de trabajo, es un imperativo ético para aquellos en los que recae la responsabilidad de mando, el proveer lugares adecuados, propicios para que la actividad se realice en las mejores condiciones, no solamente de seguridad e higiene sino de confort, variabilidad del ambiente y acondicionamiento adecuado, para que las personas se sientan estimuladas y motivadas por este medio. A principios del siglo XX surgió la ergonomía que es la ciencia que estudia al ser humano en su relación con el medio de trabajo, tanto con los lugares como con los instrumentos, maquinaria y mobiliario en general, esta materia ha tenido gran importancia, tanto para estimular la productividad de los individuos, como para en alguna medida, hacerles una cierta forma de justicia.

En alguna ocasión se hicieron investigaciones sobre el nivel de iluminación mas adecuado para un espacio de trabajo con el objeto de incrementar la productividad y se llegó a la conclusión que más que el nivel de iluminación propicio, lo que mas estimulaba la productividad era romper la monotonía con variabilidad en el ambiente. En esta forma, cuando se procede con ética al preocuparse por las personas en su ambiente de trabajo, si esto se hace atinadamente, el resultado siempre será  positivo para todos. Existen casos en los que el espacio generoso, bello, bien acondicionado y adecuado, influye a tal grado en las personas, que los lleva a un mejor comportamiento, a un incremento en la productividad e incluso a una mejor presentación personal.

Cuando la persona se siente bien integrada al equipo de trabajo, se le trata con respeto, se le reconoce la importancia de su desempeño, se le recompensa equitativamente, y se le ofrece seguridad a futuro para ella y los suyos, la motivación es grande y los resultados favorables a todos, entonces es cuando comprendemos que, esto debe hacerse ya no tanto como un imperativo ético, al que estamos obligados, sino como la mejor estrategia para lograr el éxito.

EL PODER

“Aquel a quien su sabiduría lo lleva al poder, necesita Bondad para asegurar ese poder”[26].

En el campo del ejercicio del poder político, parece ser que lo que se impone es una ética especial, que tomando en cuenta el interés superior del Estado, se podría permitir o tolerar ciertos patrones de conducta, que bajo la ética normal serian inaceptables. No nos engañemos, no existen diferentes tipos de éticas, la ética es una sola, así como hay una sola concepción moral aceptada por determinada comunidad, así el comportamiento ético en función de la concepción moral debe ser uno solo. Lo que se da en el campo de la ética política, es un poco lo que se da en el de la bioética, en la ética política se da la disyuntiva entre lo que se puede hacer y lo que no se debe hacer, igual que en la bioética.

Por otro lado el tema del conflicto de intereses siempre estará presente y un entorno de laxitud y tolerancia por parte de la sociedad, existente en casi todas las latitudes, propicia que el campo de la política no solo sea atractivo por el poder mismo, sino por la posible rentabilidad económica de esta actividad profesional, toda vez que la posesión de una investidura política proyecta un cierto halo “mágico” de poder e influencia, además del conocimiento de una información privilegiada, que muchas veces se utilizan, no tanto para el cumplimiento de la función publica como debiera, sino para el beneficio propio o de grupo, con una clara incompatibilidad de intereses que se da al margen de la responsabilidad obligada y del  legitimo interés publico.

También existe una responsabilidad ética de la sociedad en su conjunto, cuando no solo tolera sino hasta festeja el enriquecimiento (muy explicable) de algunos políticos, que cuando han ocupado puestos públicos, en donde se supone que la remuneración, sino modesta no es para amasar grandes fortunas, y sin embargo se enriquecen y hacen ostentación de su poder económico, con la tolerancia y complacencia de las “las fuerzas vivas de la sociedad”, que no sólo son tolerantes sino que  con este tipo de actitudes exhibe su condición moral, estupidez, rapacería y falta de ética.

Los conflictos éticos en el manejo del poder político, van desde la ausencia del poder y el inejercicio de la autoridad, hasta el abuso de la autoridad misma y del poder, cayendo en vicios como el autoritarismo, la prepotencia y la arbitrariedad. El poder cuando no se ejerce se acaba, o son otros los que arbitrariamente lo ejercen, cayendo normalmente en la burocracia. Cuando se tiene la autoridad y no se ejerce, se comete una grave falta ética en cuanto a la responsabilidad. Los tiranos se han caracterizado siempre por el autoritarismo, el despotismo prepotente y la arbitrariedad en las decisiones. A los gobernantes débiles, ilusos y timoratos, que les da miedo ejercer el poder, se les trata de peleles. Ambos tiranos y peleles son inmorales y nocivos para el interés superior del Estado y particularmente para la sociedad.

Cuando se conquista el poder por medio de una revolución o por medios democráticos, suele darse una situación dubitativa con relación a lo que se debe hacer con el poder conquistado y como ejercerlo, que suele contaminarse con el “statu quo” imperante y con la inercia cultural impuesta y prevaleciente, que llega en muchos casos, no solo a inhibir los cambios por los que se luchó, sino que se comete el grave error de dejar la situación política y su manejo, muchas veces en manos de los mismos quienes fueron vencidos, y por supuesto el resultado no puede ser otro que el retorno a la situación anterior, solo que en peores condiciones. Incurren en una enorme falta de ética quienes propician este tipo de situaciones, defraudando las expectativas que crearon y por supuesto traicionando la confianza de la sociedad.

El llamado “nepotismo” es otro de los temas controversiales en la función pública, el término viene de nepote, palabra de origen italiano antiguo que significa sobrino. Es el nepotismo sinónimo de favoritismo hacia los parientes y amigos o hacia los recomendados de estos. En los países con poca cultura política y falta de ejercicio democrático, se tiene la idea equivocada de que los puestos públicos, son oportunidades para el beneficio personal, y que hay que aprovecharlos al máximo indiscriminadamente, por el titular y su círculo mas cercano, quienes reciben la posición como un botín y adoptan una actitud patrimonialista para beneficio propio y/o del grupo, muchas veces el no hacerlo puede merecer el calificativo de torpe o poco listo.

Las prebendas o canonjías y privilegios, se suelen dar entre las elites que ejercen el poder y sus grupos o partidos políticos, por medio de provechos o ventajas exclusivas, otorgadas para favorecer a alguien o algo, así  como empleos de poco trabajo y mucho provecho, llegando al extremo de los “aviadores” o “comisionados sindicales” otorgados generosamente sin reparar o sin importarles que todo va con cargo al erario, con cargo a la comunidad. En casos extremos esto se hace con una actitud patrimonialista, como si se fuera dueño y señor y no tuviera que rendirse cuentas a nadie, evidentemente hecho por personas carentes de ética y moral, pero que además, esto los tiene sin cuidado porque cuando menos en México, el sistema político existente los protege con la impunidad.

La falta de procedimientos éticos en la función publica, en casos como los anteriores, entre muchas otras causas, nos llevan, al dispendio de los recursos públicos y a una pésima administración del erario, estos hechos tiene tintes de corrupción, o de ineficiencia, o de las dos juntas, que para el caso son lo mismo y nos llevan a lo mismo: la ineficiencia administrativa y la dilapidación de los recursos de la comunidad, agravando mas el costo de la desigualdad y la desigualdad misma.

En este mismo campo de la ética política y del ejercicio del poder, el tema de los derechos humanos es otra de las áreas críticas y polémicas. Alguien podría decir; cuales derechos humanos vamos a respetar a un violador asesino, cuando él no tuvo compasión de sus víctimas. En el ámbito del ejercicio del poder político es imperativo respetar el principio de legalidad, ya que de no hacerlo esto se presta a un sin numero de vicios, incluso a la impunidad judicial por el incumplimiento del debido proceso. Y además al uso arbitrario del poder, incluso para ejercer venganza en contra de los enemigos aparentando el uso legitimo del poder. ¡Mátenlos en caliente!  Ordeno el dictador mexicano Porfirio Díaz cuando le informaron de Veracruz, que habían atrapado a un grupo de delincuentes. Evidentemente esta no es la forma ética de ejercer el poder en nuestro tiempo.

La forma  que se dio en Suecia a principios del siglo XIX (1809) para proteger a la comunidad de los abusos de la autoridad, mediante la figura del “Ombudsman”, (sin traducción al español) que se repite en México, en forma conceptual a través de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, como una institución no judicial, sin poder coercitivo, solo con autoridad moral para denunciar. Es una buena respuesta de las instituciones del Estado para la salvaguarda de los derechos humanos. Pero desgraciadamente insuficiente si no existe la voluntad política.

Otra de las grandes faltas de ética en el manejo del poder, es utilizar el poder mismo en beneficio propio o de grupo, para conservarse en él. Y esto puede ir desde el manejo desproporcionado del erario para costear una campaña de publicidad en los medios, tendente a posicionar políticamente la imagen de la persona o del grupo con fines electorales, aparentando la difusión de información sobre la administración pública y sus logros o la orquestación de una estrategia tendente a hacer quedar mal a los adversarios políticos o a la   oposición, aun a costa del interés nacional o de la comunidad. Hasta crear artificialmente conflictos bélicos como fue el caso de la guerra de las Malvinas, la guerra de Irak y tantos otros que se siguen dando en todas las latitudes.

La importancia que han adquirido los medios de comunicación, sobre todo la televisión, en los procesos electorales y su impacto en la opinión publica adquiere relevancia ética sobre todo en países con mayorías sin capacidad real de análisis critico, de lo cual no se escapan ni los países desarrollados, en donde a través de los medios se llega propiamente a manipular a la opinión publica a favor de tal o cual candidato, independientemente de su calidad moral. Esto representa una tremenda inequidad, toda vez que en estas condiciones, existe una mayor probabilidad de triunfo electoral, de aquellos que cuenten con más recursos económicos, sin importar muchas veces su procedencia, o los compromisos que mediaron en su adquisición. Evidentemente con esta realidad, la democracia misma y su validez esta siendo puesta en entredicho.

Los intereses económicos y políticos que conllevan las donaciones hechas a los partidos políticos, en épocas de elecciones, por personas o grupos, que aunque pudieran ser legales, implican casi en forma general un grave conflicto ético, por el compromiso que se adquiere con esas personas o grupos, que a la larga o a la corta, pretenderán recuperar y cobrar con creces “la inversión” que hicieron. Y en esta materia lo que importa al donador no son los aspectos ideológicos partidistas, no, lo que importa es el poder y la rentabilidad de este. La mejor prueba es que existen múltiples ejemplos de personas y grupos que invierten por partida doble o múltiple para no fallarle, y les importa un bledo que los candidatos sean de ideologías disímbolas.

Como hemos visto la utilización de la función publica y del manejo del poder para beneficio personal, además de representar una falta de ética imperdonable, en pueblos con grandes carencias representan una gran injusticia y un abuso tremendo de poder que ha encumbrado a unos cuantos y mantiene en la miseria a la mayoría. En estas condiciones es un imperativo ético el desempeño ordenado y eficiente de la función pública para tener claro todo lo que se puede hacer y lo que no se debe de hacer.

Durante la república romana surge  la dictadura como una forma de gobierno ante una amenaza extrema al estado, que demandaba la decisión sin titubeos de una sola persona con poderes absolutos para ejercer el poder pero por tiempo determinado y electo por el senado y los dos cónsules. Hay que recordar que durante la república (510 aC.-27 aC.) eran electos por el senado, como cabeza del gobierno; dos cónsules por periodos de un año. En el año 458 aC. Ante la amenaza a Roma por parte de los Ecuos de las tierras de Lacio, se elige a Cincinato (Lucio Quincio Cincinato 519-430 aC.) por seis meses, quien antes había sido cónsul en el 461 aC. Y había demostrado dotes de estadista, esto es: el que sin ambición personal se entrega incondicionalmente al logro de los fines del Estado, de la patria. Tan así fue que a los Ecuos los vence en 16 días, y dejando en orden los asuntos del gobierno, no espera al término de su mandato y regresa a su granja a las labores personales, pudiendo haber seguido siendo legalmente un dictador omnipotente por el resto de su mandato. Más tarde en el 439 aC. se le vuelve a nombrar dictador para enfrentar una revuelta de la plebe, terminada la amenaza en igual forma que la anterior, antes de concluir su mandato legal regresa otra vez a su granja y no permite que se le rindan honores. Otra hubiera sido la historia si los subsecuentes dictadores hubieran procedido como Cincinato. Cien años mas tarde, Aristóteles  califica a la dictadura como una de las formas puras de gobierno junto con la monarquía y la aristocracia en contra de la forma impura que es la demagogia mediante la cual también se accede al poder.

Indudablemente que el poder ejercido por el dictador, ya no digamos a través de una persona excepcional como Cincinato, sino simplemente para situaciones extremas por tiempo determinado, en la forma original como se dio la dictadura, podría ayudar a resolver situaciones políticas verdaderamente conflictivas de nuestro tiempo como la ingobernabilidad provocada por la intransigencia de los partidos políticos, la inseguridad, la delincuencia organizada, la voracidad de los monopolios, la urgencia de la adaptabilidad al cambio, etc. La idea y el término mismo de la dictadura resultan no solo duro de aceptar, sino escandaloso por la manera como se pervirtió esta forma de gobierno con casos extremos, como las dictaduras fascistas o de los países socialistas en el siglo XX  o del fundamentalismo antes y ahora. Sin embargo esta forma de gobierno ahí esta, prevalece y cuando menos en sus orígenes demostró su viabilidad y beneficio. Por otro lado estoy seguro de que, si no de las esferas viciadas de la política, todas las sociedades en sus diferentes épocas han tenido y tienen muchos cincinatos en potencia que aportar, ciudadanos íntegros y capaces con vocación de estadistas y verdadero sentido de la ética.

LA DIGNIDAD

La actividad profesional nos puede, o nos debería hacer dignos de respeto, confianza, admiración, etc. por la seriedad de nuestro trabajo y por el beneficio que generamos o tratamos de generar con nuestro servicio, cuando éste está caracterizado por la observancia de los procedimientos éticos en el hacer profesional.

El trabajo digno se da cuando es meritorio y se realiza con rectitud, con probidad, y se obtiene un producto de calidad, en esta forma desde la más modesta obra hasta  la más sofisticada realización tendrá que ser hecha con dignidad. En los procesos para obtener un trabajo, como en los procesos para conseguir una pareja, por más urgencia y necesidad que se tenga o que se crea tener; esto debe hacerse con  inteligencia, paciencia y dignidad, so pena de rebajarse, sufrir humillación y al final no obtener ni lo deseable ni lo más conveniente.

EL HONOR

El sostener los compromisos, aun que estos hayan sido verbales, es imperativo para un serio comportamiento ético profesional, sin embargo hay que tener cuidado con este tipo de compromisos porque no todas las personas actúan con el honor que se debe. La seriedad en el actuar y los procedimientos con rectitud y honestidad llevan al profesional a labrarse poco a poco un prestigio profesional, a que se le reconozca como gente con palabra de honor en quien se puede confiar. Esto es necesario cultivarse, mantenerse y conservarse durante toda la vida.

El valor del honor se realiza también, en el reconocimiento que la sociedad o los demás hacen del trabajo profesional hecho con eficiencia, eficacia, probidad y decoro. Este tipo de reconocimientos por lo general se le hacen a la persona cuando ya ha dejado de existir, sería muy deseable que se le rindan honores a las personas en vida, como un premio a una trayectoria limpia, de esfuerzo fructífero y de excelencia, como un estimulo para seguir escalando y como un acto de justicia merecido.

Honor y dignidad van de la mano, es requisito indispensable en el actuar profesional para realizar el valor del honor, es necesario hacerlo con dignidad. También el valor de la justicia y la honradez están íntimamente ligados al valor del honor, así como el de la verdad; de hecho estos valores son condición “sine qua non” para que el honor se dé.

LA SABIDURIA

La sabiduría es la capacidad de utilizar con propósitos positivos la intuición, el conocimiento y la información que se posee; como contribución y ayuda, para uno mismo y especialmente en beneficio de los demás.

“En la tierra de los ciegos el tuerto es rey”, el profesional dentro de la sociedad, pertenece a un grupo privilegiado, por el conocimiento a nivel superior de lo normal y en cierta forma es, o debiera ser, un sabio en ciernes, que con el tiempo y la experiencia, irá  conformando el sentido común y el uso de la prudencia. Pero aun en sus inicios la sociedad lo reconoce y por lo mismo le entrega su confianza, aunque en muchas ocasiones no sea merecedor de ella, luego entonces, será también un imperativo ético de todo profesional, responder con efectividad a esas expectativas que se tienen de él.

El uso de la inteligencia sin el conocimiento básico puede degenerar en rapacería, se dice irónicamente de alguien que mediante argucias defraudó: “salió demasiado listo o lista”, el uso de la sabiduría como realización del valor, es para hacerlo de manera positiva, en beneficio de uno mismo y de los demás, sin perjudicar a terceros, también es un imperativo ético para el profesional usar la sabiduría en forma positiva.

La propiedad intelectual es  producto creativo de la sabiduría personal y profesional, que mediante el uso de la intuición aporta una innovación benéfica para la comunidad, la cual la sociedad reconoce y respeta mediante leyes “ex professo”, que la protegen y la preservan para beneficio del autor y de la sociedad misma, la cual de esta manera estimula la creatividad tecnológica y científica indispensable para el progreso humano. El no respetar la propiedad intelectual de otros, aprovechándose arbitrariamente de ella, es una grave falta de ética profesional.

Como hemos visto la sabiduría es conjunción armónica y positiva en los humanos, de múltiples factores y atributos que con el tiempo fructifican dando esa calidad en la persona o las personas, podríamos señalar entre otros: el conocimiento, la experiencia, la inteligencia, la información, la prudencia, el sentido común, el tacto, la intuición, etc. pero todos tienen como condición “sine qua non” un factor ético indispensable: la buena fe para crear beneficio por medio de la sabiduría.

LA DISCIPLINA

En el ejercicio profesional el orden y la pulcritud son básicos y tienen mucho que ver con la realización del valor de la disciplina, lo contrario, el desorden, es causa, evitable, de muchos males en el ejercicio profesional y proyecta una imagen negativa, desagradable que refleja desorganización y es en esto, en lo que al final de cuentas se traduce, en una mala organización que por descuido o negligencia, afecta tanto al que recibe el servicio, como al que lo presta. Cuando me toco ser empresario de la construcción hubo épocas de mucho trabajo, en las que teníamos muchas obras en proceso, y ante la dificultad para mi de visitarlas y supervisarlas personalmente a todas, le ponía especial atención solo aquellas  obras en las que se observaba desorden, y nunca le fallaba, siempre en esas obras algo andaba mal, empezando por el ingeniero o el arquitecto residente.

El ejercicio profesional en todos los niveles exige la mejora continua y el no lograrla, por un lado nos deja fuera de competencia y por el otro, indirectamente estaríamos procediendo con falta de ética profesional, porque si no se tiene la disciplina de estar continuamente aprendiendo, actualizándose y capacitándose, el profesional queda obsoleto, ya que los avances y cambios en el conocimiento científico, en la actualidad se dan a pasos agigantados y si este después de haber logrado un grado académico o una experiencia profesional notable, “se duerme en sus laureles” y deja de tener la disciplina de la mejora y capacitación continua, además de cometer una falta de ética,  le ocasionará al final de cuentas, el que sus servicios cada vez mas dejen de ser demandados.

El concepto del logro de la “calidad total”, es un concepto muy valido de la técnica administrativa, que consiste en tener como parámetro la satisfacción del ultimo consumidor, este concepto se da también en todo tipo de ejercicio profesional, publico o privado,  y es un instrumento de gran ayuda, diría yo indispensable, implica la realización del valor de la disciplina, para estar cumpliendo con el máximo de nuestro esfuerzo, a satisfacer plenamente con nuestro servicio profesional a quien lo demanda, lo cual, también es otro imperativo ético. Y un factor importante de medición de resultados.

LA SOCIEDAD

Evidentemente la acción del profesional esta orientada a servir a la sociedad en forma directa o indirecta. La sociedad ejerce una acción determinante y trascendente en la formación del profesional, no solo en  aquellos que se han formado en instituciones de educación pública, sino incluso, en aquellos que han procurado su formación con recursos propios. Luego entonces existe, o debe existir un fuerte compromiso del profesional con la sociedad en su conjunto. Éticamente realizamos el valor de la sociedad cuando cobramos plena conciencia de ese compromiso y actuamos en consecuencia.

Imaginemos a la sociedad como una familia de escasos recursos con varios hijos, algunos de ellos, por su capacidad sobresaliente, con mucho esfuerzo se les pudo dar educación.  Cuando aquellos privilegiados (los profesionales) terminan sus estudios, es de esperarse que exista alguna reciprocidad y muestras de agradecimiento con su familia, pero no suele suceder así, la realidad es que normalmente, se aísla egoístamente y aunque su capacidad lo califica, para cuando menos aconsejar y orientar a su familia, en los problemas que se le presentan y que son de su especialidad, sin embargo en muchos casos, el profesional cometiendo una gran falta de ética se olvida de ella.

Ya que el servicio profesional como hemos visto esta orientado hacia la sociedad y es esta su campo de acción, la realización del valor de la sociedad debe estar siempre presente en el. Recordando la tesis de Hegel, el fin al que debe dirigirse la conducta moral debe ser el estado como culminación de la ética, y precisamente es la sociedad el componente fundamental del estado, como objeto y causa  de este.

Dentro del concepto de “Estado moderno”, la sociedad son todos los individuos, todos los ciudadanos pertenecientes al Estado, en teoría la sociedad es precisamente el objeto mismo de este, es ella  quien se organiza jurídica y políticamente, a fin de crear las instituciones del estado, que lo hagan operar en beneficio de la sociedad en su conjunto.

Debido a que la sociedad, dentro del Estado, se puede dividir y diferenciar en varios estamentos sociales: sociedad militar,  sociedad política,  clase gobernante, sociedad o comunidades religiosas, organizaciones no gubernamentales etc. Estamentos que debido a la condición humana, muchas veces van creando intereses y cierto estado de privilegio y diferenciación de los demás, convirtiéndose en verdaderas ínsulas de poder. El concepto de sociedad civil, surge de la necesidad de recordarnos cual es el objeto principal del estado, y que todos, en tratándose de los fines del estado, y en forma individual y como sus destinatarios, antes que pertenecer a cualesquiera de los estamentos de la sociedad, pertenecemos en calidad de iguales, a la sociedad civil.

Hegel establece que: “como ciudadanos del estado los individuos son personas privadas que tienen como finalidad su propio interés”, “la persona concreta es para si misma un fin particular”, todo lo particular deviene en lo social y esto es importante porque, asevera: “en la sociedad civil cada uno es fin para si mismo y todos los demás no son nada para él. Pero sin relación con los demás no puede alcanzar sus propios fines, los otros son por lo tanto, medio para el fin de un individuo particular”.  Si la particularidad la identificamos con la persona, la totalidad será la sociedad civil y el Estado la universalidad en donde la particularidad, limitada y al mismo tiempo estimulada por la universalidad misma, es la única medida por la que cada persona puede promover su bienestar.

La sociedad civil es propia y verdaderamente la sociedad del Estado. El origen de su nombre es muy antiguo, lo tenemos que ubicar en la “civitas” romana, ya que ésta, con la influencia de la “polis” griega, nos lleva al primitivo concepto de Estado, mismo que encierra toda la esencia que significó el concepto particular de persona, de individuo, el concepto de pueblo y su protagonismo en la gestación de la democracia y de las primeras estructuras del Estado.

Es preciso no confundir a la sociedad civil con las sociedades no gubernamentales, aun las serias y bien constituidas, ni mucho menos con los grupos surgidos al margen de estas, como son los grupos contestatarios con desmedido afán de protagonismo, solo superado por su ignorancia y su arrogancia, que han proliferado en el mundo entero, por la crisis que hay en nuestra época  por satisfacer las ansias existentes dentro  de la sociedad por externar sus ideas y reclamos de todo tipo. Esto se ha agravado también por la crisis de los partidos políticos y su falta de respuesta ideológica y alternativas viables de gobierno, por la corrupción dentro de las instituciones del Estado y en la sociedad misma.

LA CULTURA

La consideración de la manera de ser, la manera de vida de las comunidades y personas, a las cuales se les sirve profesionalmente, o con quienes se tienen relaciones, es determinante para el positivo logro de los propósitos. “a la tierra donde fueres has lo que vieres” dice un refrán popular para enfatizar  la importancia del respeto a los usos y costumbres lugareños, el procedimiento ético es necesario no solamente por el respeto a su cultura, sino porque además, esta condición es absolutamente indispensable para entender cabalmente la problemática particular, en muchos casos para los cuales, de otra manera sería sumamente difícil dar una solución responsable, adecuada al entorno cultural y  con pleno conocimiento de causa.

Los conocimientos culturales de la época actual, así como el dominio general de la historia de la cultura, son requisitos indispensables para los profesionales de nivel universitario. Quien no conoce el pasado no podrá comprender el presente. Un servicio profesional de excelencia demanda este tipo de conocimientos, ya no sólo para las relaciones públicas, sino para utilizarlos en el análisis de la problemática no sólo en los temas humanísticos, sino también en los técnicos.

Con la participación profesional cotidiana, las personas actúan indirectamente en la conformación de la cultura de nuestro medio, hay que recordar que la expresión cultural es la mas clara manifestación de la calidad de todo lo que una sociedad produce, en cierta forma constituye una responsabilidad ética hacerlo de la mejor manera, contribuyendo en forma positiva. Evitando entre otras cosas, la cultura de la corrupción, que siendo un mal social se ha convertido en muchos países en una forma de cultura, una cierta forma de  vida negativa que afecta a la sociedad misma, por el acostumbramiento a las practicas viciadas que, como hemos visto,  de esta manera son consideradas muchas veces como practica normal.

LA ECONOMIA

Por mucho tiempo la realización del valor de la economía, ha sido considerado más  como un fin, que como un medio, sin dejar de reconocer que en todo proceso de desarrollo, la economía es el indiscutible motor imprescindible, que mueve todo el engranaje de la maquinaria del Estado, o de una empresa; es un grave error no considerar a la economía como debe ser, esto es como un instrumento, solo como un instrumento para el logro del desarrollo integral, sustentable, y por supuesto no el único instrumento. Cundo no es así el resultado es no sólo el descuido de los aspectos social, político, cultural, y de medio ambiente, entre muchos otros sino la terrible desigualdad económica persistente en casi todos los países.

El no tener la visión clara de la importancia y trascendencia de la necesidad de realizar este valor en la forma adecuada, sólo como un medio para el logro de estadios superiores, ha llevado a la humanidad a encrucijadas que han planteado grandes paradojas, como la reacción, que hemos señalado, en el inicio de la segunda mitad del siglo XX en contra del “desarrollismo”, en donde se puso en evidencia la paradoja de que los países supuestamente desarrollados o en vías de desarrollo, mediante la actividad de producción de satisfactores para la vida, estaban afectando radicalmente la calidad de vida de los pueblos, con políticas de desarrollo económico económico     equivocadas, destruyendo el medio ambiente natural y propiciando la explotación del hombre por el hombre en calidad de instrumento. Tratemos de evitar que la sentencia: “El hombre es el lobo del hombre” se siga haciendo realidad, en donde el modelo de desarrollo que seguimos beneficia a una minúscula minoría a costa de la inmensa mayoría

Es responsabilidad del profesional, principalmente de los de nivel universitario, cobrar plena conciencia del proceso histórico que se vive, para contribuir al cambio de un entorno injusto o poco propicio para el logro del desarrollo integral y sustentable, es necesario la creación de una economía que no excluya a nadie, que termine con los grupos marginados. El manejo del valor de la economía desde el punto de vista ético, debe ser considerado en su exacta dimensión y naturaleza; solo como instrumento para realizar el bien y en este caso un instrumento imprescindible. Sabemos que la primera responsabilidad de la empresa es que sea rentable para que pueda ser. Pero  la empresa entendida y justificada, solo y exclusivamente, en función de su rentabilidad económica, es un contra sentido,  porque responde a una concepción, egoísta, explotadora, totalmente obsoleta y porque en esa forma podrá, en el mejor de los casos, tener un efímero éxito económico, pero  nunca tendrá permanencia.

EL MEDIO AMBIENTE

Muchas  veces, dependiendo de nuestra actividad profesional, con nuestras decisiones podemos afectar negativamente la realización del valor del medio ambiente natural, esto puede ser consciente o inconscientemente, algunas personas, grandes empresarios o funcionarios públicos de primer nivel, piensan que es preferible no afectar la rentabilidad empresarial, tratando de justificarlo con el argumento de no perjudicar mas a la economía nacional,  aun a costa de sacrificar el medio ambiente. Los resultados están a la vista, el sobrecalentamiento del globo terráqueo y el cambio climático es una realidad que nos afecta a todos por igual y cuyas consecuencias a futuro son impredecibles.

Este tema ha servido en no pocas ocasiones como argumento de películas en donde vemos, tanto en estas como en la realidad, arrasar precisos bosques para fraccionar tierra que será dedicada la especulación urbana, o bien por dar cumplimiento a leyes estúpidas para demostrar la posesión, mediante la “utilización” de la tierra, como es el caso de la reforma agraria en México, en otros casos vemos la contaminación por los líquidos de alguna planta industrial, cargados de substancias contaminantes, efluentes que son vertidos sin escrúpulos a los arroyos  de aguas cristalinas, de los cuales ya existen muy pocos por este problema desgraciadamente cada vez mas común, sin faltar los casos en que se provoca la contaminación atmosférica por la actitud irresponsable en los procesos fabriles, que muchas veces son la causa de enfermedades crónicas en la población. O la contaminación del suelo por desechos tóxicos, pesticidas y principalmente por la negligencia de ejecutivos y autoridades, incluso la contaminación de los mares a tal extremo que ya se recomienda consumir productos marinos no superficiales, para estar seguros que no están contaminados.

Cada vez mas el tema del medio ambiente físico o natural sale a relucir, por su afectación negativa provocando el desequilibrio entre los seres vivos y su hábitat, por la destrucción irresponsable de los ecosistemas existentes y su biodiversidad, afectando en muchos casos en forma radical, la calidad de vida de los seres humanos, por la falta de conciencia, por la ignorancia o la mala fe de quien tiene en sus manos el poder de decisión mediante el ejercicio profesional.

El medio ambiente físico, sumado al medio ambiente social, constituyen el hábitat de los seres humanos, que ante la explosión demográfica, la inercia cultural, que no nos da tiempo a considerar si nuestra actuación la realizamos de la mejor forma para construir con calidad y no deteriorar el medio ambiente, como es evidente que esta sucediendo en casi todas las latitudes, llegamos a la conclusión de que estamos destruyendo o en el mejor de los casos construyendo en forma mediocre y no sustentable nuestro propio hábitat, afectando radical y negativamente la calidad de vida.

EL CONOCIMIENTO

La realización del valor del conocimiento se encuentra, o debe encontrarse en cada una de las tares profesionales, por lo tanto es obligación del profesional, primero haber adquirido un grado de conocimiento congruente con la materia en que se ha especializado, o a la cual se dedica profesionalmente y tener claro que la tarea de adquirir conocimientos nunca termina, pero que además se debe tener a este respecto una actitud vigilante y de búsqueda constante para que no se de con el, la critica que hacia Antonio Machado, expresada en un verso de su poesía:

¡Ojos que a la luz se abrieron                                                                                                    un día para, después,                                                                                                        ciegos tornar a la tierra,                                                                                                       hartos de mirar sin ver!

Además del conocimiento suficiente relativo a su especialidad, los profesionales, en mayor o menor medida, de acuerdo al nivel de estudios realizados, tiene la obligación de tener una visión holistica que comprenda todos aquellos conocimientos complementarios, tales como la historia, tanto universal como del país y de la región, así como de la cultura general en los mismos niveles y por supuesto los conocimientos generales relativos a las otras disciplinas con las que interactúa, así como el dominio a nivel general de la tradición y la costumbre de los diferentes lugares que son o serán su ámbito de acción. Cuando al enfrentar un problema, el profesional se da cuenta de que necesita conocimientos complementarios que no posee, es su obligación obtenerlos.

El avance de los conocimientos científicos es como una avalancha que nos rebasa constantemente. Si no se tiene una acción consciente y sistemática para estar informado y poder adquirir los últimos conocimientos de su disciplina, puede en poco tiempo quedar obsoleto como profesional. Parece increíble pero algunos profesionales se conforman únicamente con los conocimientos adquiridos ex professo y solo asisten a los congresos o simposios con fines sociales y recreativos y por supuesto para “aumentar” su currículum. Esto supone una actitud poco ética, y un engaño para el mismo profesional y para quienes pretende servir.

EL BIEN COMUN

Relacionado con el mismo tema del conocimiento, está como hemos visto, la capacidad de las personas para el análisis critico. Dentro de los bienes que persigue el ejercicio profesional, esta en forma importante el bien común. Para la realización de este valor tiene mucho que ver la conciencia social del profesional y el entendimiento de la realidad en su exacta dimensión, y para esto es indispensable la capacidad para el adecuado análisis critico que lo lleve a estar preparado para actuar con pleno conocimiento de causa.

Ligado con el valor de la sociedad, la realización del valor del bien común, no por ser un objetivo indirecto de la labor profesional, deja de tener una importante relevancia ética, toda vez que lo que hagamos o dejemos de hacer por contribuir positivamente para el logro del bien común, además de afectar a la sociedad en la que vivimos, nos afecta también positivamente a nosotros y en esta forma además se estará cumpliendo con una responsabilidad social, aunque solo sea desde el punto de vista moral.

Como hemos asentado, Aristóteles decía que la asociación de los individuos para el logro del bien común es una asociación política, por lo que el bien común esta íntimamente ligado a la actividad política y esto adquiere particular importancia, sobre todo en la participación del profesional a través de sus organizaciones gremiales, precisamente en su acción orientada al logro del bien común, porque en no pocos casos suele viciarse esta actividad cuando las agrupaciones gremiales, conscientes o no, participan en actividades de política partidista, esto es inaceptable porque se desvirtúa la función independiente que toda agrupación gremial profesional debe tener y porque significa una falta de respeto a la pluralidad ideológica de los agremiados. Teniendo cuidado de lo anterior es importante la participación del profesional a través de sus gremios, tanto en funciones y actividades de interés meramente profesional, como en actividades tendentes al logro del bien común, como podría ser la orientación de la opinión publica en los problemas de la comunidad y particularmente en los problemas relacionados con la profesión.

LA SALUD

El gran cuestionamiento es, si se vive para trabajar o se trabaja para vivir, y yo agregaría para vivir bien, con suficiente calidad de vida. Si no se tiene bien claro esto, se puede afectar irreversiblemente la salud del individuo, desgraciadamente en muchos casos la riqueza se ha hecho a costa de la salud de muchos, esto se ha dado a lo largo de la historia de la humanidad y se sigue dando en muchas actividades, solo pensemos en los mineros como ejemplo. El estrés causado por el exceso de trabajo es la causa de no pocas enfermedades incluidas algunas terminales. La salud es un valor que debe tenerse muy en consideración en el ejercicio profesional, sobre todo por la tendencia a la vida sedentaria y el uso cada vez más común de las computadoras como instrumentos indispensables de trabajo.

Un imperativo ético es lograr el nivel de excelencia en la calidad del trabajo profesional, y para esto entre varios factores importantes esta la salud. Si vemos que las grandes estructuras por la carga excesiva llegan a fatigarse hasta su colapso, que no sucederá con el organismo humano si no se tiene el debido cuidado. Además de la capacidad profesional, para lograr la excelencia, se debe contar con salud física, mental y espiritual en forma equilibrada y armónica, si no se cuenta con esto, además del perjuicio personal que conlleva, significa una irresponsabilidad en el compromiso profesional. Así como la responsabilidad que tiene el profesional con el mismo acerca de su salud, también es responsable en forma directa o indirecta  a este respecto, desde el punto de vista ético, por la salud de aquellos que dependen directamente de él o interactuan con él, sobre todo en cuanto a la carga de trabajo, el trato digno y la remuneración justa.

Así como el profesional deberá estar permanentemente informado y actualizado sobre todo lo concerniente a su actividad profesional, en la misma forma es su responsabilidad el estar bien informado y adoptar los mejores métodos en forma de disciplina para ejercitar su cuerpo,   controlar su mente, y cultivar su espíritu. Si estamos en armonía con nosotros mismos, también estaremos en armonía con los demás.

La salud es afectada también por la forma de alimentarse. Otra vez la época actual y la cultura del “Quick Lunch” o “Fast Food” no ayudan mucho a este respecto agravado por la contaminación en la producción de alimentos. Está comprobado que el cuerpo necesita complementos alimenticios y vitamínicos que no se encuentran en forma suficiente en los alimentos convencionales. Tanto por la calidad del ejercicio profesional pero principalmente por nosotros mismos, estamos obligados a seguir una estricta disciplina con respecto a nuestra salud y no utilizar ningún estimulante, como el alcohol en forma desmedida, las drogas o los estupefacientes para suplir nuestras deficiencias en esta materia, lo cual, además de inmoral y falto de ética, seria contraproducente y nocivo para nuestra salud.

LA FAMILIA

No debemos olvidar cual es el objeto por el cual trabajamos y nos esforzamos, así como el profesional debe cuidar su salud física, mental  y espiritual, así mismo debe cuidar no sacrificar a su familia por el ejercicio profesional. Aquí va a ser determinante equilibrar nuestras motivaciones y definir muy claro nuestros valores y nuestros principios, y en ello, el valor de la familia debe estar presente en forma preponderante. Se suele descuidar lo fundamental como es la familia, muchas veces, por “el canto de las sirenas” que ofrecen las motivaciones primarias, o en otras ocasiones nos engañamos y la utilizamos como pretexto. – “Es que si no le hecho ganas ahora ¿cuando? Al fin y al cabo es por mi familia”. Debería decirse por lo que quedará de mi familia.

Es importante no subestimar el soporte moral que puede significar la familia, tanto para el debido y mejor cumplimiento del ejercicio profesional o el trabajo,  como para ayudarnos a sortear escollos o situaciones difíciles. La familia puede ser un factor de gran apoyo solidario, pero es necesario que se dé  en forma reciproca el principio de lealtad.

Sería interminable agotar todos los casos de realización de valores mediante la ética profesional. Hemos tocado solo algunos de los más importantes a mi particular punto de vista. Sin embargo, teniendo una conciencia clara de los conceptos , tanto de los valores como de la ética y estando convencidos de la importancia de realizar nuestra escala de valores, para definir nuestros principios como un medio de encontrarle sentido a nuestra vida, y estando convencidos que nuestro comportamiento en forma ética, podrá ser mucho mas difícil y el logro de los avances mas lento, pero que al final será mucho mas sólido y habrá valido la pena. En esta forma siempre tendremos una conciencia ética, que nos ayudara saber como actuar ante todas la circunstancias y en todos los casos.  Lo verdaderamente fundamental en el procedimiento y la actuación ética, es que tengamos la voluntad de hacerlo, y la actitud dispuesta a proceder de acuerdo a nuestros principios, teniendo como móvil principal, primero servir profesionalmente a los demás, en las mejores condiciones posibles, con seriedad y a nivel de excelencia, y como consecuencia lógica y justa, lograr nuestro propio beneficio personal.

XVII. CONCLUSIÓN.

Los valores o la ausencia de ellos están presentes en la actuación moral, y son determinantes de nuestra conducta para con nosotros mismos y con los demás. Muchas veces sin darnos cuenta, aprendemos a realizarlos y apreciarlos o a negarlos, esto se da a través de la educación o la falta de ella, a través de las enseñanzas de la familia, venidas tanto de nuestros padres como de los seres mas cercanos. También aprendemos a apreciarlos con el ejemplo de los demás, y a través de la cultura de la sociedad. Pero de manera determinante los empezamos a aceptar cuando los consideramos como los grandes motivadores y guías en nuestra actuación, entonces es cuando cobramos plena conciencia de ellos; los aceptamos definitivamente y los adoptamos porque no solo nos convencen de lo conveniente que es realizarlos para equilibrar nuestras motivaciones sino que vemos que ellos son los que alumbran el camino de nuestras vidas. Y vemos que mediante una adecuada selección y jerarquizaciòn de estos, nos servirán  para definir nuestros principios, para transitar  seguros por el camino de la vida, dándole así sentido a nuestra propia existencia.

Cuando definimos el rumbo de nuestra vida y caminamos avanzando, sin duda con dificultades que hay que vencer y muchas veces sin saber que tan lejos llegaremos, pero respetando nuestros principios y realizando nuestros valores, en cierto modo utilizándolos para revisar y en todo caso corregir la dirección; entonces sentimos una gran seguridad y confianza, porque sabemos que estamos actuando bien, con integridad y que pase lo que pase, sin importar cuantas barreras mas haya que vencer y cuantas etapas completemos, siempre nos estaremos acercando al fin ultimo.

Cuando llegamos a definir lo que queremos y a donde vamos, orientados por nuestros valores, siempre encontraremos a la corta o a la larga los medios y mejores instrumentos que nos permitan cumplir nuestros propósitos, sabiendo que nuestra actuación avanza sobre principios éticos sólidos, sobre los que se puede construir. Y si tenemos claro lo que queremos y a donde queremos llegar; solo hay que esperar el viento propicio, que tarde o temprano llegara, sabiendo que las oportunidades, si no se presentan hay que buscarlas, con la seguridad de que poseemos la idea clara de que es lo que estamos buscando y la fortaleza para lograrlo.

Cuando la desesperanza no nubla nuestra conciencia y entendimiento, cuando no nos resignamos a vivir permanentemente angustiados, cuando hacemos concientes las causas que nos perturban y las enfrentamos. Entonces es cuando alentados por los valores superiores los fundamentales;  nos ingeniamos para convertir a la adversidad en verdadera fuente de oportunidades, es cuando nuestra visión no se limita a ir solo hasta la extensión de nuestras narices sino que va mucho mas allá, proyectándose al futuro con un enfoque generoso, realista, de largo plazo; es cuando echamos a volar la imaginación y la creatividad, cuando superamos la mezquindad y pensamos en grande expandiendo el espíritu. Entonces sucede lo siguiente: la gran mayoría tardara en comprendernos, si es que algunos llegan a entendernos, pero nosotros estaremos respondiendo a las demandas de nuestra conciencia, en congruencia con nuestra época y a nuestra responsabilidad con nosotros mismos, en calidad de seres humanos verdaderamente inteligentes y comprometidos con su entorno y con su circunstancia, lo que enfrentamos con sólidos principios.

El equilibrio es la formula fundamental de la naturaleza y esta formula debe estar siempre presente en nuestras motivaciones, para la realización de los valores en busca de la armonía en nuestra vida. La verdadera sabiduría es lograr mantener ese equilibrio. Decía Confucio, que es tan malo quedarse corto, como ir mas allá de lo debido, el termino medio, pero en función del equilibrio. Los problemas empiezan cuando rompemos ese equilibrio, cuando guiados o mal guiados por el canto de las sirenas que nos ofrecen el placer, el poder o la riqueza (vanidad de vanidades) como objetivos alcanzables y deseables, convirtiéndolos en fines y prevaleciendo sobre los demás valores, es cuando entramos en crisis.

De gran importancia es la conciencia de la realidad. El egocentrismo, el egoísmo individual o institucional,  hace perder al sujeto  esta conciencia y en estas condiciones, con una visión limitada y egoísta,  pone a girar todo en torno a el, como centro del universo, concesionario exclusivo de la verdad, su verdad, quien obnubilado, hace caso omiso del derecho de los demás y trata de imponer injusta y arbitrariamente su propio concepto de derecho, por supuesto en su  beneficio y en perjuicio del valor de la justicia. Esto se da, como diría don Benito Juárez, “entre los individuos como entre las naciones”.

Las grandes tendencias de la humanidad como la globalización son irreversibles y debemos considerar este hecho en su debida dimensión y trascendencia, toda vez que el no hacerlo, es adoptar la actitud del avestruz, que ante la evidencia de un problema potencial o una situación de conflicto, mete la cabeza en un agujero para no darse cuenta de lo que esta ocurriendo o va a ocurrir, como si esta actitud por si sola  pudiera evitar el mal y lo protegiera. Estas tendencias globalizadoras, indudablemente modificaran los patrones de conducta, tanto en las personas como en las naciones y sus relaciones. Tendrá gran importancia; primero, reconocer el hecho y segundo, actuar en consecuencia, no solo para que no nos afecte negativamente sino por  el contrario, para descubrir las oportunidades y sacarle el mayor provecho.

En alguna ocasión escuche a un buen franciscano decir: es preciso ver a los demás no como el que compite contra mi, sino como el que camina conmigo por el camino de la vida. Que diferente veríamos las cosas si en los demás proyectáramos la imagen de nuestros seres queridos, si viéramos en ellos a un semejante y no a un contrincante, a una persona y no un objeto. La realidad brutal nos dice que no estamos actuando así, que “a priori” esgrimimos la desconfianza y las actitudes agresivas propias de la ley de la selva, en donde los animales luchan por la supervivencia, en donde se da “la selección natural”.

La actitud de las personas tiene mucho que ver en el comportamiento humano, actitudes positivas traen consigo comportamientos positivos. “Nunca hagas a los demás lo que no te gustaría que ellos te hicieran a ti”, la máxima de Confucio nos puede ayudar a tener actitudes positivas frente a los demás, el ponernos también en la posición del otro nos ayudará a comprenderlo mejor. La actitud, siendo una posición o disposición de la persona “a priori”, puede determinar la relación en sentido positivo o negativo y ya que muchas veces nuestras actitudes son inconscientes o prejuiciados, es preciso, por la importancia que tienen en la definición de nuestro comportamiento, tener plena conciencia acerca de ellas y dominio sobre las mismas.

La actitud de las personas es un  elemento clave en el comportamiento y en cualquier negociación, la actitud tranquila, de paz espiritual, del que no tiene prisa, es vital para lograr una buena negociación, entendida esta como aquella en que las dos partes obtienen lo que les conviene y quedan satisfechas. La animadversión producto de los prejuicios hacia la otra parte, debe evitarse a toda costa, es importante buscar la empatía y estar bien informado, tanto sobre la otra parte como sobre lo que yo quiero y sobre el tema esencial de la negociación, buscar que me favorezca el terreno o lugar de la negociación, no atacar primero, esperar el ataque y actuar con determinación en el contraataque pero con magnanimidad, buscando al final que las partes no salgan lastimadas y se obtenga una negociación justa en condiciones de dignidad para las partes.

“El que se enoja pierde” dice el refrán popular, y en la practica esto resulta axiomático, el perder los estribos o montar en cólera, cuando no estamos controlando la situación por la falta de dominio de si mismo, puede resultar fatal, dependiendo de la situación en que esto se dé. Muchas veces estas actitudes irracionales se dan como un desahogo, pero si se sale de control, siempre el resultado es negativo, y muchas veces, ocasiona tener que echar marcha atrás y pedir disculpas, lo cual no esta mal, pero deja a la persona en condiciones de debilidad y en evidencia al no poder controlar racionalmente su comportamiento.

“No dejes camino por vereda ni te metas en lo que no te importa”, decía mi padre. En el ejercicio profesional como en la vida misma es recomendable ser conservador y prudente porque la responsabilidad no es solo con nosotros mismos sino con los demás y aun en el caso de que no tuviéramos que rendir cuentas a nadie, sigue siendo valida esta recomendación. “El que no arriesga no gana”, también es cierto, pero sin temeridades, es preciso conocer y medir muy bien los riesgos y si después de esto concluimos que vale la pena arriesgar, hay que hacerlo.

“El comportamiento del hombre, dentro de su naturaleza, siempre se ha debatido entre la dicotomía del bien y del mal. La decisión por el bien supone muchas veces el sacrificio personal; el trabajo intenso; la disciplina; el orden; el apego a la verdad; la integridad;  la tendencia a la perfección y siempre a la larga, o a la corta; trae consigo la paz espiritual, la satisfacción personal y en algunos casos la felicidad. La inclinación por el mal es alentada por los vicios; la mentira como sistema y costumbre; la falta de respeto por la persona y por el derecho ajeno; el placer aparente, momentáneo y sin limites; el poder a ultranza; la codicia; el éxtasis temporal y la perversión; en la cual, siempre al final, la persona es atraída por el “canto de las sirenas” y cae sin remedio en las redes de la esclavitud.”[27]

La vida es una lucha continua desde que nacemos hasta que morimos, es preciso vivirla con dignidad, estoicismo, decoro y alegría. Tratemos con nuestra actuación y comportamiento de hacer la vida mejor para nosotros mismos, para los demás y muy especialmente para los que tenemos más próximos. Muchas veces nos veremos obligados a imponer a los otros alguna corrección, o a recibir nosotros mismos algún escarmiento, si así fuere y fuese justo, aceptémoslo con humildad pero con dignidad, si por el contrario, fuésemos nosotros los sancionadores, no adoptemos la vocación del verdugo y mucho menos disfrutemos con la acción, la vida golpea duro a las personas de múltiples formas, evitemos contribuir nosotros mismos “golpeando” a los demás, busquemos por el contrario, esforzarnos en todo lo posible por hacer mas amable la vida para los otros, cuando menos, con nuestra actitud y comportamiento. “Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar, el arroyo de la sierra me complace mas que el mar”, decía el gran poeta José Martí

Es mejor morir luchando con el mandoble en la mano, que de rodillas implorando clemencia, o con la condición pasiva de un cordero rumbo al matadero, nuestra actitud deberá ser de lucha continua y sin cuartel, realizando nuestros valores y respetando nuestros principios, actuando con integridad, si terminamos  de esa manera, habrá valido la pena nuestra existencia. De aquí la importancia de la atención que debemos a los valores, para hacerlos efectivos, realizándolos cotidianamente y de esta manera poder completar las luces que alumbren el camino de nuestras vidas.  Toda vez que la realización equilibrada de los valores en la persona y la sociedad es tan importante, que nos pueden llevar a encontrar la felicidad, por añadidura, sin necesidad de buscarla.

ANTONIO FUENTES FLORES

 

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BORRADOR PARA EDICION. AUTOR: Antonio Fuentes Flores. etantonino@gmail.com

 

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[1] Realmente la crisis es de apreciación del valor y de realización de valores, toda vez que por su naturaleza los valores en sí mismos, no podrían estar en crisis.  El autor

[2] Nicómaco era el nombre de su padre y también el de su hijo a quien dedico su ética. De aquí su nombre

[3] Immanuel Kant, Critica de la Razón Práctica.

[4] Cuadernos del Centro de Valores Éticos del Tecnológico de Monterrey.

[5] Cuadernos del Centro de Valores Éticos del Tecnológico de Monterrey

[6] Johannes Hirschberguer.

[7] Existen algunos autores, con los cuales no estoy de acuerdo, quienes afirman que una de las características del valor es que es indefinible.  El autor.

[8] Tratado de metafísica, teoría de la habencia Cap. Noveno Ontología Modal pág. 153 a 157 inclusive, Editorial LIMUSA edición 1982.

[9] Aristóteles ética Nicomaquea.

[10] Aunque esta además sea uno de los Valores fundamentales, es entendida como virtud en cuanto a ser justo.  El autor.

[11] Poder de la fe. Evangelio según san Marcos.(23,24,25)

[12] Su tendencia a la realización del bien.

[13] Entendido el objeto como el fin al que se tiende, en la realización del valor.

[14] Diferentes objetos  pueden contener el mismo tipo de valores.

[15] Versos del “Martín Fierro” poema de José Hernández. Editorial Oriente 1994.

[16] Definición de justicia, según Ulpiano (finales del siglo II AC.)

[17] “Ante un cadáver”  de Manuel Acuña.

[18] Evangelio de San Mateo.

[19] Benito Juárez.

[20] Proverbios selectos de Confucio. Lun Yû. Arthur Waley. Editorial Diana 1997.

[21]Paul Anthony Samuelson.

[22] Las Analectas. Confucio (IV-!6) y  (VII-25)

[23] (Integrity) Stephen L. Carter.  Published by Basic Books 1996

[24] Proverbios Selectos de Confucio. Lun Yû/Arthur Waley. Editorial Diana 1997

[25] Proverbios Selectos de Confucio. Lun Yù/Arthur Waley

[26] Las Analectas Confucio. (XV-32)

[27] Mi Credo acerca de Dios de Antonio Fuentes Flores

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2 pensamientos en “VALORES Y ÉTICA PROFESIONAL

  1. Los ejemplos de vida, son mejores que las palabras y desde luego, es mejor actuar con ética que hablar de ella.
    Con definiciones claras, precisas y aceptadas por todos de común acuerdo, se evita que se presten a interpretaciones diversas y su aplicación y reconocimiento son efectivos.

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