LA BOLA, La Revolución mexicana

El pueblo de México A la revolución mexicana el pueblo le llamó “la bola”; por la bola de intereses mezclados, la bola de participantes con sus distintas motivaciones, la bola de ideas y estandartes que como madeja se enredan unos con otros desordenadamente; como los postulados de los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón por un cambio radical hacia el socialismo, o los de Emiliano Zapata de «Tierra y libertad”; estos se mezclaron con desventaja con la actitud reformista, fascista y mercachifle de los autoproclamados  revolucionarios, de pensamiento conservador y pequeño-burgués, quedando al final todo revuelto dentro de una gran bola de polvo que difuminó e hizo confusas las siluetas y los ideales, extraviándolo todo, confundiéndolo todo.

Una bola que castigó a muchos inocentes, personas inermes que ni la debían pero  que sí la temían. Una bola que en pos de la justicia cometió grandes injusticias y que acabó con muchas fuentes de trabajo, de riqueza y con muchas vidas (más de un millón de muertos) . Que propició el despojo indiscriminado, principalmente del más débil, que dejó impunes a muchos criminales y saqueadores, cuya descendencia vino a convertirse, paradójicamente, en los grandes personajes de la “clase política” y empresarial.

Una bola que repartió la tierra para volver a acumularla en los generales “victoriosos” que reclamaban su botín; una bola que, como en las fundiciones, hizo que la escoria subiera a las capas superiores que es en donde permanece actualmente, con el camuflaje de la vestimenta que proporciona la riqueza, sin importar que haya sido mal habida.

Y sin embargo, en cierta forma esto era necesario para romper con la inercia de tanta injusticia existente durante tanto tiempo y que, al igual que en las fundiciones también el proceso revolucionario, pretendía rescatar para preservar lo mejor que yace adentro en las entrañas de México. Los autoproclamados revolucionarios no hicieron más que continuar con el Porfiriato y la dictadura por todo el siglo XX y lo que va del XXI.

De poco sirvió el gran esfuerzo y sacrificio de su pueblo, aunque la acción de muchos buenos mexicanos lograra avances relativos; la causa, de los que hicieron de la revolución su propia causa, fue el establecimiento de un saqueo sistemático, por medio de la creación del “Sistema Político Mexicano” (SPM), para explotar todo en su beneficio, empezando por el mismo pueblo de México; por medio de lo que aparenta ser pero que no es, a través del engaño, la mentira y la simulación. El SPM, que fue creado entonces, ha trascendido hasta nuestros días y está plenamente vigente, por el refrendo que le dio «la oposición» en el siglo XXI, quienes al verse incapaces de gobernar y atraídos por otros intereses lo adoptaron por ignorancia, estupidez y codicia; traicionando la confianza que en ellos había puesto el pueblo de México. En esta forma ellos siguieron defraudando y permitiendo el secuestro del Estado mexicano. Hoy, Esta mafia bipartidista en el gobierno se ha convertido en la “Delincuencia Organizada”, que se han apoderado de México, de su gente, de su patrimonio y de sus recursos naturales; mediante la corrupción, la impunidad para el poderoso y la ausencia total del Estado de derecho. Convirtiendo a nuestro país en un Estado secuestrado.

Hoy 20 de noviembre, los mexicanos no tenemos nada que celebrar

Antonio Fuentes Flores.

noviembre de 2014

Apuntes tomados del libro México y su Realidad de Antonio Fuentes Flores

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2 pensamientos en “LA BOLA, La Revolución mexicana

    • Que tenemos una situación verdaderamente critica, heredada por más de 100 años de gobiernos corruptos. Una situación que no se va a componer en el corto ni mediano plazo, aunque tengamos varios años de buenos gobiernos. La inercia social por los problemas heredados es brutal.

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