LOS PARTIDOS POLÍTICOS

“Todos los partidos políticos tienden a la corrupción”.

Sí bien el aforismo anterior es cierto, también debemos reconocer que los partidos políticos bien manejados, pueden y deben ser un instrumento útil en los procesos democráticos de los países; sobre todo si son en verdad representativos de grupos ideológicos serios, existentes en la sociedad de un Estado y de hecho pueden ser también una opción atractiva de gobierno para el país al proponer no solo candidatos sino plataformas o planes concretos de gobierno.Por desgracia en México durante el siglo XX y principios del XXI no ha sido así.

La principal causa de corrupción en los partidos políticos es la gran cantidad de dinero que manejan en forma discrecional y su origen, las más de la veces cuestionable. Dinero que destinan, “en teoría”, para financiar sus procesos operativos. Otra causa importante es el poder obtenido por sus candidatos al lograr el triunfo; por  las cuotas de dinero, poder e influencia, que en algunos partidos se les imponen. Una causa más (entre otras) se da mediante la captación de “donativos” para las campañas políticas electorales, la forma discrecional en su manejo y en muchos casos el compromiso que esto implica.

En México para el ejercicio presupuestal del año 2020, de acuerdo con información del Instituto Nacional Electoral (INE) los partidos políticos recibirán alderredor de cinco mil millones de pesos. Aquí la actividad de los partidos políticos ha estado viciada en extremo desde las tres últimas administraciones publicas federales, por la enorme cantidad de dinero y poder arbitrario que se les asignó. Esto explica porque continúa en forma interminable e innecesaria la creación de nuevos partidos políticos, cuando ahora existen demasiados y a varios de ellos se les considera como negocios familiares. Entre otras razones por eso se ha dicho que en México el mejor negocio es la política. Hasta las elecciones federales pasadas; el 90% de los partidos políticos se distinguieron por no buscar el bien de México.

Para que los partidos políticos puedan demostrar su autenticidad como representantes verdaderos de grandes grupos ideológicos en la sociedad; no deben recibir dinero público ni  de las empresas privadas. Deberían mantenerse solo con las cuotas de sus miembros (si es que tienen los suficientes) y de los donativos adicionales de los mismos; que no excedan de un monto máximo que en forma modesta una persona física pueda dar sin esfuerzo extraordinario. El dinero público se deberá utilizar por las autoridades electorales, para financiar los procesos mediante normas claras y una estricta vigilancia, con el fin de garantizar que la voluntad del pueblo sea respetada mediante el ejercicio de su poder  a través del voto, para escoger en forma libre y democrática; la forma de gobierno y a sus gobernantes. (Articulo 39 Const.)

Antonio Fuentes Flores

San Pedro Garza García NL.

14 de abril del 2020

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