UN MUNDO POSPANDEMIA

San Pedro Garza García NL. México 7 junio del 2020

Padre Augusto Zampini

Presente.

Estimado Augusto:

Ayer me enteré por medio de la entrevista que te hicieron en el Mercurio de Buenos Aires, publicada en Facebook por el grupo jesuita aquí en Monterrey; que el Papa Francisco te ha conferido un encargo en “La Comisión para pensar en un mundo pospandemia”.

Esto para la religión católica como la conocemos ahora, considero que representa una excepcional oportunidad para renovarse y poder responder a millones de seres humanos que desde el nacimiento, muerte y resurrección de Dios hecho hombre, como Cristo; hemos creído en él y en consecuencia, hemos tratado de seguir sus enseñanzas.

Me atrevo a comunicarme contigo en esta ocasión, la cual me parece única y providencial, porque soy alguien educado en la religión católica, que no la profesa más, ni a ninguna otra. Y así como yo; cada vez hay más gente, principalmente joven. Tu humilde servidor ya no es joven, pero a cambio ha adquirido la experiencia y el conocimiento necesarios; para en forma modesta, pretender aportar algo.

Trataré de utilizar algunos conceptos que tú mismo expresas en dicha entrevista. “no ir para atrás” y “cómo salir del túnel”, yo agregaría: sin olvidar las lecciones del pasado; “porque el futuro tiene memoria”. Si hemos de atender al valor de la verdad, no podríamos desconocer que la iglesia cristiana; esa comunidad de fieles seguidores de Cristo, que creció enormemente durante casi trescientos años después de la resurrección del Señor; se contaminó en forma lamentable por la acción de Constantino I “el Grande” (306-337) que necesitaba un religión para su imperio romano en franca decadencia. Y lo logró a base de la mentira, el engaño y la manipulación; a costa de la doctrina de Cristo.

Tú podrás decir, y ¿qué tiene que ver en todo esto la pandemia actual? Tiene mucho que ver; toda vez que la religión surgida en ese entonces, y en muchas otras que lo harían después; los hechos demuestran que tuvieron a Jesucristo y sus enseñanzas, solo como excusa. Y la mejor prueba es que su praxis estuvo orientada a objetivos materiales contradictorios con el verdadero cristianismo: como la liga indisoluble con el poder político y el poder económico en lo esencial, más identificados con los objetivos de “escribas y fariseos” que combatieron a Jesus (y continuan). Y en la forma: la ligaron con el oro, las piedras preciosas, la riqueza y el lujo para las altas jerarquías eclesiásticas. Y manejaron con astucia (y por supuesto mentira) el concepto del “temor a Dios” utilizado en forma represiva. Todo esto estuvo sujeto a una inercia imparable, alejada de la verdad, que cada vez lo complicaba y envilecía todo, con excepción de algunas ordenes, sin dar momento para la reflexión común y menos a nivel mundial. Ahora, por primera vez se presenta esta oportunidad; precisamente por la pandemia.

Mencionas “más empatía y menos fuerza bruta” y tienes razón; porque en la actual pandemia se ha demostrado la importancia de la solidaridad, la empatía y el amor, necesarios entre todos los pueblos de la Tierra. Es fundamental reprobar los “nacionalismos” fascistas y discriminatorios, e identificarnos mediante un “multilateralismo” solidario lo más universal posible; que cuestione por medio de la razón y la inteligencia: la injusta “desigualdad” existente en la mayoría de los pueblos y entre los países. Debemos decir un ya basta a la “fuerza bruta”, un NO rotundo al “armamentismo” que sacrifica impunemente a la juventud y afecta en forma irreversible, el “respeto a la dignidad” de los seres humanos en el Mundo; en beneficio de los grandes intereses financiero-económico, belicistas.

Anticipar el futuro pospandemia” y preguntarnos “¿qué mundo queremos en diez años?” Definitivamente un mundo regido por principios y “valores esenciales del ser humano”; quien deberá ser considerado en adelante como la pieza clave de la naturaleza, toda vez que “nuestro destino está ligado con ella” y lo que hagamos o dejemos de hacer; estará afectando en forma determinante a la naturaleza misma. “La verdad os hará libres”, es necesaria la realización de este valor; para ejercer la libertad infinita que Dios le ha dado a los seres humanos para optar entre el bien y el mal. No más mentiras, es necesario el reconocimiento con hechos, sobre la igualdad que debe prevalecer entre los países, entre todos los seres humanos, y el respeto absoluto a su dignidad y a su habitat.

El Papa Francisco, iluminado por Dios, ha propuesto este ejercicio que implica una profunda autocrítica por parte de todos, ejercida con seriedad y buena voluntad; con el fin de lograr el cambio necesario para el bien del mundo. Con la condición de que todos deberemos estar dispuestos a cambiar en lo personal y luchar pacíficamente mediante la razón, la inteligencia y con alegría; para lograr ese cambio hacia un modelo de vida más humano, más justo, que mediante la solidaridad busque el bien común; hasta lograr “un después como a Cristo le gustaría”.

Por su parte la iglesia católica deberá cumplir el compromiso con su pueblo, orientándolo, guiándolo y sirviéndolo. Sin dejar a este a merced del poder político-económico como lo ha hecho en muchas ocasiones. Será aconsejable no continuar ligándose preferentemente con las oligarquías, como lo hicieron muchas de sus altas jerarquías durante la mayor parte de la historia. Quienes en el caso de la historia de México, estuvieron siempre del lado de los opresores, sin excepción alguna y con pleno convencimiento; utilizando su “autoridad” para excomulgar a los héroes nacionales.

La iglesia católica debe romper las cadenas del dogmatismo. Y alejar de su filosofía práctica, la búsqueda de la riqueza y su acumulación. Porque mucha de esa riqueza proviene de la gente más pobre de los pueblos. Quienes no esperan limosna; sino solo el apoyo necesario para poder superarse por ellos mismos. Por otro lado y de acuerdo a las multiples evidencias; las iglesias o religiones deben prestar gran atención a la calidad moral de su clerecía y no premiar con impunidad el abuso sexual de niños. En cambio, es imperativo proponer las medidas necesarias para evitar esto en el futuro. Y por último alejarse de “una economía en valores de mercado; que responde a modelos financiero-matemáticos con la idea de un retorno rápido y a cualquier costo”. Es preciso de una vez por todas: reprobar esto en forma explícita y categórica…. O se quiere “¿volver al business usual?”.

Recibe un cordial Saludo.

antonio fuentes flores

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4 pensamientos en “UN MUNDO POSPANDEMIA

  1. Antonio te felicito esta carta no solo esta llena de dolorosas verdades que debemos asumir y analizar todos los que creemos en Cristo y quisiéramos que sus enseñanzas y ejemplo de vida fueran las reglas a seguir y que hemos rechazado el manejo económico y político de la iglesia; ademas marcas puntos que siguiéndolos podrían hacer los urgentes cambios que necesita no sólo nuestra sociedad sino el mundo entero
    Me siento muy afortunada de ser amiga de alguien tan talentoso, claro y congruente con sus ideas y formas de vida
    Rocio Castelo

    • Muchas gracias Rocío, primero por haber leído el documento y por tus inmerecidos comentarios acerca de mi persona. Tienes razón son muchos los cambios que hay que hacer en el mundo entero esperamos que esta pandemia nos ayude a reflexionar com dice el Papa Francisco.
      Saludos cordiales.

  2. Muy interesante tío ojalá sea realmente tiempo de reflexión y cambio en todos los niveles. Creo que es una gran oportunidad de poder hacer bien las cosas de una ves y por todas

Me interes tu punto de vista.