Centralismo en México

 

 

Uno de los males ancestrales que sufre México, es el del centralismo con el que se han acostumbrado a vivir y más que a vivir: a sufrir, principalmente los ciudadanos de los estados de la república. Tal es el “centralismo crónico” que ha traído como algunas de tantas consecuencias negativas: el desequilibrio en el desarrollo económico, social-cultural y el crecimiento desordenado en todo el territorio nacional. Esto ha tenido como resultado en pleno siglo XXI, la continuación de la insana “macrocefalia urbana” en cuando menos tres centros regionales, por supuesto la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey por sólo mencionar a los más notorios y críticos centros.

Para que la descentralización sea efectiva será necesario quitar de la capital el poder de decisión para múltiples asuntos no relevantes y apoyarlo con eficientes sistemas electrónicos y personal con él poder de decisión suficiente. Para que las personas no tengan que desplazarse hacia la Ciudad de México para cumplir con tantos trámites burocráticos innecesarios, tanto públicos como privados. El análisis de la problemática regional y su solución tiene que hacerse con enfoque regional; con especialistas y universidades regionales, a los cuales se les debe propiciar también su participación activa y decisiva en el análisis y la solución del desarrollo sustentable con criterio regional y nacional. Marginarlos como hasta ahora se hace en términos generales no es justo para los estados ni para el país.

En el ámbito cultural se da por descontado la discriminación de los valores regionales intelectuales y artísticos; estableciéndose un especie de “apartheid” intelectual a favor de los valores intelectuales del centro en forma automática y exclusiva, a los de la ciudad de México. Lo cual se da por hecho sin consideración ni discusión alguna. Esto, además de ser un desperdicio valiosos de recursos, es una flagrante injusticia.

Es necesario frenar en forma radical el crecimiento industrial en las ciudades ya saturadas y con carencia crítica de agua potable, para crear nuevas ciudades industriales en condiciones de “Zona Libre”: en la frontera con los  EU y cercanas a los puertos estratégicos en donde haya agua suficiente. Este tipo de proyectos son en forma mayoritaria autofinanciables. Es importante y necesario seguir el principio de llevar a la población a donde existe agua suficiente y no llevar el agua a la población. Como se ha hecho en forma irresponsable.

El centralismo actual supone, equivocadamente, que los mejores valores está exclusivamente en la Ciudad de México y deja en forma injusta, sin oportunidades y marginados, a gente muy valiosa en toda la República, que podría aportar su talento e inteligencia para el bien de nuestro país. Esto ha sido provocado históricamente por la necesidad del control político centralista, del sistema político mexicano creado por los gobiernos anteriores; dedicados al interés particular por hacer negocios más que por gobernar en bien del pueblo. De ninguna manera se justifica que el centralismo continúe, por lo que no deberá prevalecer en ningún gobierno sano. Eso y nada más es lo que esperamos a favor del pueblo de México.

4 de octubre del 2018

Antonio Fuentes Flores

Texto tomado de México y su Realidad. 

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4 pensamientos en “Centralismo en México

  1. Con el inicio de un nuevo gobierno federal es oportuno tener dentro de sus prioridades la descentralización efectiva tanto de la función pública como de la actividad económica y cultural, dando oportunidad a los valores existentes en toda la republica y no solo a los de la capital.

Me interes tu punto de vista.